
Uttara Ardha
This section is anchored in the sacred geography of Vārāṇasī (Kāśī), repeatedly referencing northern precincts and named locales such as Harikeśava-vana, the area described as ‘Mahādeva-uttara’ (north of Mahādeva), and the tīrtha known as Pādodaka near Ādikēśava. The narratives function as a micro-topographic guide: they connect deity-forms (notably multiple Ādityas) to specific sites, prescribing darśana, pūjā, and snāna as place-activated ritual acts with stated merits. The section’s cartography is therefore both devotional and archival—mapping how solar worship, Vaiṣṇava adjacency (Ādikēśava), and Śaiva supremacy claims (liṅga centrality) are coordinated within Kāśī’s ritual landscape.
50 chapters to explore.

Āditya-Māhātmya in Kāśī: Aruṇa, Vṛddha, Keśava, and Vimala; with Śiva-Liṅga Supremacy Discourse
El capítulo se abre con una narración teológica guiada por preguntas: Agastya interroga a Skanda sobre la causa de la servidumbre de Vinatā. Skanda relata el episodio del nacimiento ligado a Kadru y Vinatā: la ruptura prematura de un huevo, el surgimiento de Aruṇa aún incompleto y la maldición pronunciada por él, con la orden de no quebrar el tercer huevo y la profecía de que el futuro hijo liberará a Vinatā de su cautiverio. Luego el discurso se orienta a la geografía sagrada solar en Kāśī. Aruṇa realiza tapas en Vārāṇasī y recibe presencia cultual como Arunāditya, prometiendo a los devotos liberación del miedo, la pobreza, el pecado y ciertas aflicciones. Se narra también a Vṛddhāditya: la devoción del sabio Hārīta al Sol obtiene el don de recobrar la juventud, estableciendo una forma solar célebre por disipar la vejez y la mala fortuna. En la sección doctrinal de Keśavāditya, el Sol se acerca a Viṣṇu (Ādikēśava), pero se proclama una enseñanza de tono śaiva: en Kāśī, Mahādeva (Śiva) es el supremo objeto de adoración; el culto al Śiva-liṅga purifica con rapidez y concede los cuatro fines de la vida. Se exhorta al Sol a venerar un liṅga de cristal, creando un santuario vinculado. El capítulo describe además la purificación ritual en el tīrtha de Pādodaka, cerca de Ādikēśava, en el contexto de Ratha-saptamī, con baño y mantras para borrar pecados de múltiples nacimientos. Finalmente aparece Vimalāditya mediante la historia de Vimala, aquejada de kuṣṭha, quien adora al Sol en Harikeśava-vana, sana y recibe un don protector para los fieles. La conclusión ofrece una phalaśruti que asegura los méritos de escuchar estas narraciones de Āditya.

दशाश्वमेधतीर्थमहिमा (Glory of the Daśāśvamedha Tīrtha)
El capítulo se abre con Skanda relatando el renovado anhelo de Śiva por Kāśī aun estando en Mandara, presentando a Kāśī como un campo sagrado de poderosa atracción teológica que conmueve incluso la firmeza divina. Śiva convoca a Brahmā (Vidhātā) y le encarga investigar el problema de la “no-partida” de Kāśī, pues emisarios anteriores (las yoginīs y Sahasragu) no han regresado. Brahmā viaja a Vārāṇasī, alaba la naturaleza bienaventurada de la ciudad y, adoptando la apariencia de un brāhmaṇa anciano, se acerca al rey Divodāsa. Sigue un extenso diálogo ético-real: el Brahmā disfrazado ensalza el gobierno de Divodāsa, define la realeza como dharma mediante la protección de los súbditos y del espacio sagrado, y solicita ayuda para labores sacrificiales. Divodāsa ofrece apoyo total; Brahmā realiza diez sacrificios Aśvamedha en Kāśī, y el tīrtha se hace célebre como Daśāśvamedha (antes llamado Rudrasaras). Luego el texto pasa a un tīrtha-māhātmya prescriptivo: en Daśāśvamedha, actos como snāna (baño ritual), dāna (donación), japa (recitación), homa (oblación al fuego), svādhyāya (estudio sagrado), adoración de deidades, tarpaṇa y śrāddha se declaran akṣaya, de fruto imperecedero. Se afirma que baños en fechas señaladas—en especial en Jyeṣṭha, quincena luminosa, incluida Daśaharā—eliminan pecados de múltiples nacimientos; la visión del liṅga de Daśāśvamedheśa purifica; y escuchar o recitar el capítulo conduce a Brahmaloka. El cierre reafirma el carácter soteriológico único de Kāśī y desaconseja abandonarla una vez alcanzada.

Gaṇa-Preṣaṇa and the Establishment of Eponymous Liṅgas in Kāśī (गणप्रेषणं नामलिङ्गप्रतिष्ठा च)
Agastya pregunta a Skanda por un relato “sin precedentes” acerca de Brahmā y de lo que hace Śiva cuando Brahmā está presente en Kāśī. Skanda narra la preocupación de Śiva: el poder incomparable de Kāśī atrae a los seres a permanecer allí, alterando el reparto esperado de funciones en el orden cósmico. Por ello, Śiva convoca a los gaṇas y los envía a Vārāṇasī para observar las acciones de las yoginīs, del Sol (Bhānumān) y las disposiciones de Brahmā. Llegan gaṇas con nombre, entre ellos Śaṅkukarṇa y Mahākāla; al contemplar Kāśī, olvidan por un instante su misión, efecto atribuido a la potencia “mohinī” (encantadora) de la ciudad. Entonces establecen liṅgas epónimos (Śaṅkukarṇeśvara, Mahākāleśvara) y se quedan. Otros emisarios—Ghantākārṇa, Mahodara; luego un grupo de cinco; y después cuatro más—entran igualmente en Kāśī, instituyen liṅgas y lugares rituales (incluido el estanque Ghantākārṇa-hrada y la eficacia del śrāddha) y permanecen allí. El capítulo entreteje la alabanza del culto al liṅga como superior a grandes dádivas y sacrificios, ofrece notas sobre el liṅga-snāna y sus efectos purificadores, y presenta a Kāśī como tierra de liberación donde la muerte se vuelve auspiciosa y hasta el recuerdo del nombre “Kāśī” es ensalzado. Concluye continuando el trazado de liṅgas nombrados por gaṇas (p. ej., Tāreśa/Tārakeśa) y subrayando la perseverancia ética (udyama) aun frente a un destino adverso (daiva).

कपर्दीश्वर-लिङ्ग-माहात्म्य एवं पिशाचमोचन-तीर्थ (Kapardīśvara Liṅga Māhātmya and the Piśāca-Mocana Tīrtha)
Skanda se dirige a Kumbhasambhava (Agastya) y proclama la grandeza suprema del liṅga de Kapardīśvara. El relato sitúa este liṅga al norte de Pitṛīśa y menciona la excavación de un estanque llamado Vimalodaka, cuyo contacto con el agua vuelve a la persona “vimala”, es decir, purificada. En una historia del Tretā-yuga, el asceta pāśupata Vālmīki cumple con rigor los ritos del mediodía: se unge con ceniza sagrada (bhasma-snāna), recita el pañcākṣarī, medita recordando a Śiva y circunvala con exclamaciones devocionales, canto, ritmo y gestos de bhakti. Entonces ve a un ser aterrador, semejante a un preta/rākṣasa, descrito con detalle para contrastar impureza y disciplina ascética. El ser explica la causalidad kármica: siendo brāhmaṇa en Pratiṣṭhāna, junto al Godāvarī, practicó “tīrtha-pratigraha” (aceptar ofrendas ligadas a peregrinaciones) y por ello cayó a un doloroso estado de preta en un yermo cruel. Añade que, por mandato de Śiva, los pretas y grandes pecadores no pueden entrar en Vārāṇasī y permanecen en el límite, temiendo a los servidores de Śiva; pero oír el Nombre de Śiva de labios de un caminante disminuyó su demérito y le permitió un acceso limitado. Conmovido por compasión, Vālmīki prescribe el remedio: marcar la frente con vibhūti como “armadura” protectora, bañarse en el estanque Vimalodaka y adorar a Kapardīśvara. Con la señal de ceniza, las deidades del agua no lo obstaculizan; al bañarse y beber, se disuelve el estado de preta y se obtiene un cuerpo divino. El transformado proclama el nuevo nombre del tīrtha—Piśāca-mocana—y su eficacia continua, incluyendo la observancia anual en el día catorce de la quincena luminosa de Mārgaśīrṣa: baño, ofrendas a los antepasados (piṇḍa, tarpaṇa), culto y donación de alimentos. La phalaśruti afirma que escuchar o recitar este relato protege de bhūtas, pretas, piśācas, ladrones y fieras, y se recomienda como narración apaciguadora para niños afligidos por perturbaciones de graha.

Gaṇa-pratiṣṭhita Liṅgas in Kāśī and Śiva’s Discourse on Non-Abandonment of Kāśī (Uttarārdha, Adhyāya 5)
Este capítulo se presenta como un catálogo de santuarios inserto en un diálogo teológico. Skanda enumera numerosos liṅgas establecidos en Kāśī por diversos gaṇas, indicando sus ubicaciones relativas —al norte de Viśveśa, al sur de Kedāra, cerca de Kubera, o junto a la puerta norte de una estancia interior— y vinculando a la darśana (contemplación) y a la arcana (culto) frutos de tipo phalaśruti. Se mencionan y describen, entre otros, Piṅgalākheśa; Vīrabhadreśvara, que otorga “vīra-siddhi” y protección en la batalla; Kirāteśa, que concede intrepidez; Caturmukheśvara, que brinda honor celestial; Nikuṃbheśvara, que favorece el éxito laboral y la elevación cerca de Kubera; Pañcākṣeśa, que concede jati-smṛti (memoria de nacimientos previos); Lāṅgalīśvara, que libera de enfermedades y trae prosperidad; Virādheśvara, que mitiga las faltas; Sumukheśa, que libera del pecado y concede visión auspiciosa; y Āṣāḍhīśvara, que borra pecados con notas de peregrinación según el calendario. La segunda mitad pasa a un monólogo reflexivo de Śiva: Kāśī es el refugio definitivo para quienes cargan el peso del saṃsāra, un “cuerpo-ciudad” medido por el pañcakrośī; y aun oír o pronunciar “Vārāṇasī/Kāśī/Rudrāvāsa” contrarresta la amenaza de Yama. El relato culmina cuando Mahādeva encarga a Gaṇeśa que vaya a Kāśī con sus asistentes para asegurar un éxito ininterrumpido y condiciones sin obstáculos, reafirmando a Kāśī como centro ritual y teológico perdurable.

विघ्नेशस्य मायाप्रवेशः — Vināyaka’s Disguise, Omens, and the Court of Divodāsa
Este capítulo presenta la narración de Skanda sobre Vināyaka (Vighnajit/Vighneśa), quien cumple la orden de Śiva para facilitar la transición de Kāśī. Entra con rapidez en Vārāṇasī y, con estrategia, adopta un disfraz: se hace pasar por un brāhmaṇa anciano, lector de nakṣatras y astrólogo, recorriendo la ciudad e interpretando sueños y presagios para ganar la credulidad del pueblo. Se despliega un catálogo de sueños funestos y señales ominosas del cielo y de la tierra: eclipses, configuraciones planetarias adversas, cometas, terremotos, malos augurios en animales y árboles, y escenas simbólicas de ruina cívica. Con este discurso cuidadosamente calibrado, muchos habitantes son inducidos a abandonar la ciudad, mostrando cómo la agencia divina puede obrar mediante sistemas de saber culturalmente autorizados, como la oniromancia y el jyotiṣa, dentro de una urbe. Luego el relato pasa a las mujeres del palacio interior, que alaban al “brāhmaṇa” por sus virtudes ejemplares; la reina Līlāvatī lo recomienda al rey Divodāsa. El rey lo recibe con honor y, en privado, le pregunta por su estado y su porvenir. Vināyaka, aún disfrazado, ofrece una extensa alabanza real y da una instrucción: dentro de dieciocho días llegará un brāhmaṇa del norte, cuyo consejo debe seguirse sin vacilación. El capítulo concluye señalando que la ciudad ha quedado bajo la influencia de la māyā de Vināyaka y enlaza con la pregunta de Agastya sobre cómo Śiva lo elogió y qué nombres y formas asumió en Kāśī.

Dhūṇḍhi-Vināyaka Stuti and the Āvaraṇa-Map of Vināyakas in Kāśī (काश्याम् विनायकावरणवर्णनम्)
El capítulo 7 presenta un cuadro ceremonial de la entrada auspiciosa de Mahādeva en Vārāṇasī, en medio de asambleas divinas y semidivinas—devas, rudras, siddhas, yakṣas, gandharvas y kinnaras—hasta culminar en la alocución de Śiva y su himno a Gaṇeśa. La stuti de Śrīkaṇṭha enmarca a Vināyaka como principio meta‑causal, removedor y regulador de los obstáculos, y garante de siddhi para los devotos. Luego se precisa el papel de Dhūṇḍhi‑Vināyaka para posibilitar la entrada en Kāśī y se describen los protocolos de culto: baño en Maṇikarṇikā, ofrendas de modaka, incienso, lámparas y guirnaldas, y observancias centradas en caturthī—en especial Māgha‑śukla‑caturthī—junto con una yātrā anual con ofrendas de sésamo y un homa. La sección de phalaśruti atribuye a la recitación cerca de Dhūṇḍhi la remoción de impedimentos y el logro de prosperidad. El capítulo pasa después a un registro sagrado‑geográfico ordenado: se enumeran múltiples Vināyakas a través de sucesivos āvaraṇas (anillos protectores) y direcciones, cada uno con una función local—disipar el miedo, proteger, otorgar siddhi rápida, contener fuerzas adversas—codificando así a Kāśī como un mapa ritual estratificado, custodiado por formas nominadas de Gaṇeśa.

Pādodaka-Tīrtha and the Keśava Circuit in Kāśī (पादोदकतीर्थ-केशवपरिक्रमा)
El capítulo 8 se presenta como un diálogo: Agastya pregunta a Skanda por las acciones de Śiva cuando mora en Mandara, y Skanda responde narrando un relato centrado en Kāśī, descrito como destructor de impurezas. En medio aparece una enseñanza atribuida a Viṣṇu: la eficacia del rito depende de la devoción y del recuerdo; el esfuerzo humano es necesario, pero el fruto último depende de la Divinidad como testigo y activador. Los actos realizados con memoria de Śiva prosperan, mientras que los ejecutados sin tal recuerdo, aun siendo correctos, se consideran estériles. Luego se narra la partida de Viṣṇu de Mandara hacia Vārāṇasī, su baño en el límite/confluencia del Gaṅgā y el establecimiento o identificación del Pādodaka-tīrtha. El capítulo enumera un itinerario denso de tīrthas y santuarios vinculados a Keśava (como Ādikeśava y los tīrthas Śaṅkha, Cakra, Gadā, Padma, Mahālakṣmī, Tārkṣya, Nārada, Prahlāda, Ambārīṣa y otros), cada uno asociado a prácticas como snāna, beber pādodaka, śrāddha, tarpaṇa y dāna, con méritos declarados: purificación, elevación de los ancestros, prosperidad, salud y frutos orientados a la liberación. Una sección posterior introduce el discurso de un “saugata” (asceta/maestro), que subraya valores éticos universales, especialmente ahiṃsā (no violencia) como dharma supremo y la compasión como norma más alta. El capítulo concluye con una phalaśruti que asegura que leer u oír este relato cumple los fines, comparándolo con el poder de Viṣṇu de conceder deseos y con Śiva como “quien realiza lo pensado”.

पञ्चनदतीर्थप्रादुर्भावः (Origin and Merit of the Pañcanada Tīrtha)
El capítulo se abre con la reverente salutación de Agastya a Skanda: lo alaba en términos teológicos y le pide aclaración sobre el tīrtha llamado Pañcanada en Kāśī—por qué recibe ese nombre, por qué se lo considera supremamente purificador y cómo se entiende que Viṣṇu esté presente allí sin dejar de ser trascendente. Skanda responde como una enseñanza arraigada en el lugar, uniendo descriptores metafísicos de lo divino—sin forma y, sin embargo, manifiesto; sustentador de todo y, aun así, independiente—con una genealogía concreta del tīrtha. La narración presenta al sabio Vedaśiras, a la apsaras Śuci y el nacimiento de una niña llamada Dhūtapāpā (“la que sacude el pecado”). Su tapas se muestra como la condición decisiva de una santidad extraordinaria; Brahmā le concede que innumerables tīrthas residan en su cuerpo, intensificando su poder de purificación. Luego, un encuentro con Dharma desemboca en maldiciones recíprocas: Dharma se convierte en el gran río Dharmanadī en Avimukta, mientras Dhūtapāpā adopta una forma semejante a la piedra lunar que, al salir la luna, se licua y se vuelve río, estableciendo un vínculo sagrado-hidrológico. El cierre ofrece un índice ritual explícito: bañarse en Pañcanada, realizar pitṛ-tarpaṇa, adorar a Bindumādhava y beber/usar el agua de Pañcanada se describen como prácticas de purificación. La dāna en Bindutīrtha se asocia con la liberación de la pobreza, trazando un itinerario devocional anclado en la geografía sagrada de Kāśī.

Bindumādhava-Prādurbhāva at Pañcanada-hrada and the Kārtika/Ūrja Vrata Framework (बिंदुमाधवप्रादुर्भावः)
El capítulo 10 se presenta como una etiología de un tīrtha y, a la vez, como un manual de votos (vrata) inserto en un diálogo teológico. Skanda introduce el tema como la “manifestación de Mādhava”, prometiendo una purificación rápida a quien lo escuche con fe. Viṣṇu (Keśava) llega desde Mandara, contempla la santidad superior de Kāśī y ensalza el Pañcanada-hrada como más puro incluso que los paradigmas cósmicos de pureza. La narración pasa al asceta Agnibindu, quien se acerca y ofrece un himno extenso que presenta a Viṣṇu como trascendente y, sin embargo, compasivamente encarnado para sus devotos. Pide una gracia: que Viṣṇu permanezca establecido en Pañcanada para el bien de los seres, especialmente de los buscadores de liberación. Viṣṇu concede la permanencia, declara que Kāśī es singularmente eficaz para el mokṣa mediante el “abandono del cuerpo” (tanū-vyaya) en ese lugar, y acepta una segunda petición: que el tīrtha lleve el nombre de Agnibindu (Bindu-tīrtha), y que la devoción y el baño allí otorguen liberación aun a distancia y aunque la muerte llegue después. La parte final expone las disciplinas del voto de Kārtika/Ūrja: restricciones alimentarias, continencia, baños rituales, ofrenda de lámparas, vigilia en Ekādaśī, veracidad, control del habla, normas de pureza y opciones graduadas de ayuno. Se presentan como pautas éticas que estabilizan el dharma y sostienen los cuatro fines (caturvarga), con especial énfasis en no albergar odio hacia la Deidad suprema y en mantener una práctica devocional constante.

बिंदुमाधव-तीर्थप्रभेदः तथा मणिकर्णिका-रहस्यं (Bindu-Mādhava’s Tīrtha-Forms and the Secret Greatness of Maṇikarṇikā)
El capítulo se abre cuando Agastya pide aclaración tras oír un relato purificador sobre Mādhava y la grandeza de Pañcanada. Skanda responde transmitiendo la instrucción de Mādhava al sabio Agnibindu por medio de la voz de Bindu-Mādhava. Sigue un catálogo ordenado: Viṣṇu se identifica en múltiples epifanías locales (Keśava/Mādhava/Nṛsiṃha, etc.), cada una anclada a un tīrtha y a su mérito: firmeza del conocimiento (Jñāna-Keśava), protección contra la māyā (Gopī-Govinda), prosperidad (Lakṣmī-Nṛsiṃha), cumplimiento de deseos (Śeṣa-Mādhava) y logros superiores (Hayagrīva-Keśava), entre otros. Luego el discurso pasa a valorar comparativamente los tīrthas, afirmando la potencia excepcional de Kāśī e introduciendo un “rahasya”: al mediodía, muchos tīrthas convergen ritualmente en Maṇikarṇikā; incluso deidades, sabios, nāgas y diversos seres participan en ese ciclo de rito del mediodía. El texto exalta la eficacia de Maṇikarṇikā: actos mínimos—un solo prāṇāyāma, una Gāyatrī, una oblación—producen frutos multiplicados. Agnibindu pregunta por la extensión de Maṇikarṇikā; Viṣṇu ofrece una descripción general de límites mediante hitos (recinto de Haricandra, Vināyakas) e introduce tīrthas adyacentes y sus beneficios. Se presenta además una visualización devocional de Maṇikarṇikā como Diosa, con rasgos iconográficos, seguida de la exposición de un mantra y una pauta de práctica (proporciones de japa y homa) orientada a la liberación. Los versos finales enumeran estaciones sagradas cercanas (liṅgas de Śiva, tīrthas y formas protectoras) y concluyen con una phalaśruti: quien recite o escuche con devoción el relato de Bindu-Mādhava obtiene bhukti (bienestar mundano) y mukti (liberación).

Kapilā-hrada / Kapiladhārā Māhātmya and Pitṛ-tarpaṇa Phala (कपिलाह्रद–कपिलधारामाहात्म्य तथा पितृतर्पणफल)
Agastya pide a Skanda un relato detallado de la convergencia divina en Kāśī: la llegada de Śiva (Vṛṣadhvaja) y el protocolo para honrarlo, con la presencia de Viṣṇu, Brahmā, Ravi (el Sol), los gaṇas y las yoginīs. Skanda describe la etiqueta de la asamblea—postraciones, disposición de los asientos y bendiciones—y luego ofrece una aclaración doctrinal: Śiva tranquiliza a Brahmā sobre la conducta correcta, subraya la gravedad de las ofensas contra los brahmanes y el poder purificador de instalar liṅgas de Śiva. Ravi explica su espera disciplinada fuera de Kāśī bajo la norma de Divodāsa, y Śiva la presenta como parte de la administración divina. Sigue la etiología de un tīrtha decisivo: cinco vacas celestiales llegan desde Goloka; su leche forma un lago, al que Śiva da el nombre de Kapilā-hrada, originando un tīrtha supremo. Surgen los Pitṛs, piden una gracia, y Śiva promulga reglas para el śrāddha y las ofrendas de piṇḍa en ese lugar, destacando la satisfacción “akṣaya”, especialmente en conjunciones lunares (Kuhū/Soma) y en la luna nueva. Se enumeran múltiples nombres del tīrtha—Madhusravā, Kṣīranīradhi, Vṛṣabhadhvaja-tīrtha, Gadādhara, Pitṛ-tīrtha, Kapiladhārā, Śivagayā, entre otros—y se afirma una amplia elegibilidad, extendiendo los beneficios a diversas clases de difuntos. El capítulo concluye con imágenes de movilización ceremonial y una phalaśruti que promete la destrucción de grandes pecados y la unión con Śiva (Śiva-sāyujya) mediante la escucha o recitación, vinculando el relato con la tradición del japa-akhyāna de “Kāśī-praveśa”.

अध्याय १३ — ज्येष्ठेश्वर-निवासेश्वर-जयगीषव्येश्वर-माहात्म्य एवं जयगीषव्य-स्तोत्र
Agastya pregunta a Skanda por el esplendor de Kāśī y por las acciones de Śiva en Tārakāra (Kāśī). Skanda narra el episodio del yogui‑sabio Jaigīṣavya, quien asume un niyama extremo: no comerá ni beberá hasta volver a contemplar los pies de loto de Śiva, el de “viṣama‑īkṣaṇa” (mirada singular, el Trí‑ocular). Afirma que el alimento tomado sin tal darśana queda espiritualmente defectuoso. Sólo Śiva conoce este voto y envía a Nandin a una hermosa cueva para traer al devoto; con el toque divino del “līlā‑kamala”, Nandin reanima y fortalece al asceta y lo presenta ante Śiva y Gaurī. Jaigīṣavya ofrece un extenso Śiva‑stotra, enumerando epítetos sagrados y proclamando refugio exclusivo (śaraṇāgati) en Mahādeva. Complacido, Śiva concede dones: cercanía ininterrumpida, permanencia junto al liṅga establecido por Jaigīṣavya y enseñanza yóguica que lo convierte en maestro eminente; el himno es declarado destructor de grandes pecados y promotor de mérito y devoción. El capítulo también señala la geografía ritual de Kāśī: la manifestación de Jyeṣṭheśvara (liṅga auto‑manifestado) y de Jyeṣṭhā Gaurī cerca de Jyeṣṭha‑vāpī; prescripciones para una gran yātrā (caturdaśī de la quincena clara de Jyeṣṭha, lunes, asterismo Anurādhā); una festividad del mes de Jyeṣṭha con vigilia nocturna; beneficios del śrāddha en Jyeṣṭha‑sthāna; y el posterior nombre de Nivāseśa (liṅga‑morada autoestablecida de Śiva). La phalaśruti concluye que escuchar con atención libera del pecado y protege de las aflicciones.

काशीमाहात्म्ये ब्राह्मणसमागमः, लिङ्गप्रतिष्ठा, अविमुक्तमोक्षोपदेशश्च (Kāśī-Māhātmya: Assembly of Brāhmaṇas, Liṅga Foundations, and the Avimukta Teaching on Liberation)
Agastya pregunta a Skanda qué sucedió en el sumamente meritorio “Jyeṣṭha-sthāna”, amado por el Señor. Skanda relata que, cuando Śiva había partido a Mandara, los brāhmaṇas residentes y los renunciantes del campo, sostenidos por la economía del kṣetra sagrado, excavaron un hermoso estanque llamado Daṇḍakhātā e instalaron muchos mahāliṅgas a su alrededor, observando disciplinas śaivas: vibhūti, rudrākṣa, adoración del liṅga y recitación del Śatarudrīya. Al oír el retorno de Śiva, innumerables brāhmaṇas acuden para el darśana desde muchos tīrthas/kuṇḍas nombrados—Mandākinī, Haṃsatīrtha, Kapālamocana, Ṛṇamocana, Vaitaraṇī, Lakṣmītīrtha, Piśācamocana, etc.—y se congregan en la ribera del Gaṅgā con ofrendas e himnos auspiciosos. Śiva responde con consuelo y exposición doctrinal: Kāśī es “kṣema-mūrti” (forma encarnada de seguridad) y “nirvāṇa-nagarī” (ciudad de liberación); recordar “Kāśī” como mantra protege y transforma. El Señor afirma el poder salvífico de los devotos de Kāśī, advierte contra vivir allí sin bhakti y concede dones: Kāśī no debe ser abandonada por el Señor; los devotos han de mantener bhakti inquebrantable y residencia continua en Kāśī; y la presencia de Śiva permanecerá en los liṅgas establecidos por ellos. El capítulo prescribe normas éticas para los residentes—servicio, culto, autodominio, caridad, compasión y palabra no dañina—y describe las consecuencias kármicas de la mala conducta en Kāśī, incluso estados intermedios severos llamados “rudra-piśāca” y sufrimientos correctivos antes de la liberación. Concluye con la promesa única de Avimukta: nadie que muera allí cae al infierno; Śiva otorga el tāraka-brahma al partir; aun pequeños dones producen gran mérito; y recitar o enseñar este “relato secreto” libera de pecados y conduce al reino de Śiva.

Jyeṣṭhasthāna Liṅga-Catalog and the Origins of Kaṇḍukeśvara & Vyāghreśvara
El capítulo se abre con Skanda instruyendo a Kumbhaja y enumerando un vasto conjunto de liṅgas en torno a Jyeṣṭheśvara, en Jyeṣṭhasthāna, proclamando su poder como formas sagradas que otorgan siddhi y purifican. Se destacan algunos con frutos específicos: Parāśareśvara concede “conocimiento puro” con el solo darśana; Māṇḍavyeśvara aparta la confusión intelectual; Jābālīśvara previene la durgati; y un Āditya establecido por Sumantu alivia la kuṣṭha (enfermedad cutánea) al ser contemplado. En general, recordar, ver, tocar, adorar, saludar y alabar estos liṅgas se presenta como medio para impedir el surgimiento de kaluṣa, la mancha moral-espiritual. Sigue una primera leyenda etiológica: mientras Śivā/Devī juega con una pelota (kaṇḍuka) cerca de Jyeṣṭhasthāna, dos seres hostiles se acercan para apresarla; la Deidad omnisciente lo reconoce y los derriba con la misma pelota, que luego se transforma en un liṅga llamado Kaṇḍukeśvara, descrito como removedor de aflicciones y como presencia permanente de Devī para los devotos. La segunda leyenda se sitúa en el tīrtha de Daṇḍakhāta: un malvado trama debilitar a los devas matando brāhmaṇas, pues el Veda-yajña sostiene la fuerza divina. Disfrazado y depredador, ataca a ascetas hasta que, en la noche de Śivarātri, un adorador fiel permanece protegido; Śiva se manifiesta en una forma vinculada al tigre y se establece el liṅga de Vyāghreśvara. Las declaraciones de phala subrayan protección ante peligros (ladrones, bestias), victoria en la crisis al recordar el liṅga y ausencia de temor para quienes lo veneran. El capítulo concluye mencionando a Uṭajeśvara al oeste de Vyāghreśvara, también surgido para salvaguardar a los devotos.

ज्येष्ठेश्वरपरिसर-लिङ्गकुण्डवर्णनम् / Mapping of Liṅgas, Kuṇḍas, and Protective Deities around Jyeṣṭheśvara
El capítulo se abre con Skanda enumerando los liṅgas subsidiarios en torno a Jyeṣṭheśvara, ordenados por dirección y cercanía, componiendo así un itinerario de peregrinación practicable. Se describen Apsaraseśvara y el pozo Apsaras-kūpa (Soubhāgya-udaka), vinculando el baño ritual y el darśana con la evitación de la desgracia. Luego se presenta Kukkuteśa junto a una vāpī, cuyo fruto es el aumento del bienestar doméstico; Pitāmaheśvara, en la orilla de la Jyeṣṭha-vāpī, se fija como lugar de śrāddha para el gozo de los pitṛ, seguido por Gadādhareśvara, que concede satisfacción a los antepasados. El relato pasa después a los sitios relacionados con los Nāga: Vāsukīśvara con el Vāsukī-kuṇḍ prescribe snāna y dāna, y destaca Nāga-pañcamī como hito calendárico para la protección contra el miedo a las serpientes y el veneno; Takṣakeśvara y el Takṣaka-kuṇḍ continúan el tema protector. Aparece entonces un ámbito de Bhairava: Kapālī Bhairava disipa el temor de los devotos y se afirma que otorga vidyā-siddhi en seis meses; Caṇḍī Mahāmuṇḍā es venerada con bali y ofrendas, y la peregrinación en Mahāṣṭamī promete fama y prosperidad. La narración retorna a la hidrotopografía: la Catuḥsāgara-vāpikā y cuatro liṅgas colocados por los océanos; Vṛṣabheśvara (instalado por el vṛṣabha de Hara) promete liberación en seis meses mediante el darśana. Gandharveśvara y su kuṇḍ se asocian a ofrendas y al goce “con los Gandharvas”, mientras que Karkoteśvara y la Karkota-vāpī vinculan el culto con honor en Nāga-loka e inmunidad al veneno. Otros liṅgas—Dhuṃdhumāriśvara (libre del miedo nacido de enemigos), Purūraveśvara (concede los cuatro fines), y Supratīkeśvara (fama y fuerza, ligado a un gran lago)—amplían el recorrido. Se añaden figuras tutelares: Vijayabhairavī en la puerta norte para la protección, y los Gaṇas Huṇḍana y Muṇḍana como detenedores de obstáculos; su darśana trae bienestar. El capítulo transita luego a una leyenda en la ribera del Varaṇā sobre Menā, Himavān y el informe de un mendicante acerca de la presencia de Viśveśvara y de una magnífica construcción de Viśvakarman, concluyendo con una phalaśruti: oír esta grandeza conduce hacia el reino de Śiva y disipa el pecado.

Ratneśvara-liṅga Prādurbhāva and Māhātmya (रत्नेश्वरलिङ्ग-प्रादुर्भाव-माहात्म्य)
El capítulo se abre con Agastya pidiendo a Skanda que explique el origen y la grandeza del Mahāliṅga Ratneśvara en Kāśī. Skanda relata una manifestación espontánea: un cúmulo de gemas preciosas reunidas por Himavān como ofrenda orientada a Pārvatī se convierte en la base de un liṅga resplandeciente, formado de joyas. Se proclama que su sola darśana otorga “jñāna-ratna”, el conocimiento como una gema. Śiva y Pārvatī se acercan al lugar; Pārvatī pregunta por su apariencia profundamente arraigada y su fulgor ardiente. Śiva interpreta su forma, lo nombra Ratneśvara y lo presenta como su propia manifestación, de eficacia especial en Vārāṇasī. Los gaṇas, como Somanandin, levantan con rapidez un prāsāda de oro; el texto subraya que construir el santuario e instalar el liṅga produce gran mérito aun con esfuerzo mínimo, señalando la intensificada economía sagrada de Kāśī. Luego se ofrece un itihāsa ejemplar: la bailarina Kalāvatī danza en Śivarātri y, por su arte devocional, renace como la princesa gandharva Ratnāvalī. Fiel a su voto de darśana diaria de Ratneśvara, recibe la gracia de que su futuro esposo corresponderá al nombre indicado por la deidad. Otro episodio muestra aflicción y alivio mediante el agua consagrada/agua de los pies (caraṇodaka) de Ratneśvara, presentada como remedio en toda crisis para los devotos. El capítulo concluye asegurando que escuchar este relato mitiga el dolor de la separación y males afines, ofreciendo protección y consuelo.

कृत्तिवासेश्वर-प्रादुर्भावः तथा हंसतीर्थ-माहात्म्यम् (Origin of Kṛttivāseśvara and the Glory of Haṃsatīrtha)
El capítulo 18, situado en Avimukta-Kṣetra, expone una cadena etiológica estrechamente unida. Skanda narra a Agastya un suceso “maravilloso y destructor de grandes pecados”: la llegada de Gajāsura, hijo de Mahiṣāsura, presentado como una fuerza colosal que perturba el mundo. Śiva lo enfrenta y lo hiere con el triśūla, pero el episodio se transforma en un diálogo teológico: Gajāsura reconoce la supremacía de Śiva y solicita dones. El asura pide que su piel (kṛtti) se convierta en la vestidura perpetua de Śiva, estableciendo así el epíteto Kṛttivāsa. Śiva concede esto y santifica el lugar donde cayó el cuerpo del asura en Avimukta ordenando allí un liṅga: Kṛttivāseśvara, descrito como preeminente entre los liṅgas de Kāśī y capaz de destruir pecados mayores. El capítulo enumera luego las eficacias rituales: adoración, recitación de stotra, darśana repetido y observancias específicas (vigilia nocturna y ayuno en Māgha kṛṣṇa caturdaśī; festividad en Caitra śukla pañcadaśī). Un kuṇḍa formado al extraer el triśūla se vuelve un tīrtha donde el baño y el pitṛ-tarpaṇa otorgan gran mérito. Un segundo prodigio explica Haṃsatīrtha: durante una fiesta, aves en combate caen en el kuṇḍa y se transforman de inmediato (cuervos que se vuelven como cisnes), mostrando purificación instantánea. El cierre ofrece un catálogo local en torno a Haṃsatīrtha/Kṛttivāsa—liṅgas, Bhairava, Devī, vetāla, nāga y kuṇḍas sanadores—como circuito sagrado con beneficios propios, y concluye con una phalaśruti: escuchar este origen trae auspicios acordes con el darśana del liṅga.

Catalogue of Kāśī Liṅgas and Imported Tīrtha Potencies (लिङ्ग-तीर्थ-समाहारः)
Skanda instruye a Agastya acerca de los liṅgas de Kāśī, “servidos para la liberación” por buscadores disciplinados. El capítulo adopta un tono de catálogo: Nandin informa a Śiva sobre santuarios magníficos y sobre el traslado o la manifestación en Kāśī de numerosos liṅgas y potencias de tīrtha. Se enumeran muchos lugares con indicaciones direccionales y referencias cercanas (como santuarios de Vināyaka, kuṇḍas y barrios específicos), y cada sitio va acompañado de una declaración de phala: destrucción del pecado, obtención de siddhi, victoria, intrepidez en el tiempo de Kali, evitar renacimientos adversos o alcanzar la morada de Śiva. Un hilo doctrinal destacado es la “condensación de lo sagrado”: los actos realizados en los equivalentes locales de Kāśī se dicen portadores de un mérito multiplicado frente a kṣetras lejanos como Kurukṣetra, Naimiṣa, Prabhāsa y Ujjayinī. La narración exalta a Avimukta y al Mahādeva-liṅga como fundamento de la identidad de Kāśī como campo de liberación, y describe a las deidades protectoras y la santidad perdurable de la ciudad a través de los ciclos cósmicos.

काश्यां क्षेत्ररक्षादेवी-व्यवस्था तथा विशालाक्षी-ललिता-आदि तीर्थमाहात्म्य (Kāśī’s Protective Goddess Network and the Māhātmya of Viśālākṣī, Lalitā, and Related Tīrthas)
El Adhyāya 20 se presenta como la pregunta de Agastya a la línea de Kāṭ(y)āyaneya/Nandin: qué deidades están apostadas y en qué lugares para proteger Avimukta en Kāśī, y de qué modo fueron designadas por mandato divino. Skanda responde enumerando una red ordenada espacialmente de Diosas y sitios sagrados (tīrthas) en Vārāṇasī, comenzando por Viśālākṣī en relación con el Gaṅgā y el Viśālatīrtha. Se prescriben también disciplinas devocionales: ayuno, vigilia nocturna y la alimentación ritual de catorce doncellas en un tithi señalado, como práctica vinculada al mérito de residir en Kāśī. Luego el itinerario se extiende a Lalitātīrtha y a la Devī Lalitā, y continúa hacia Viśvabhujā, destacando la peregrinación durante Navarātra. Se mencionan diversas formas protectoras: Vārāhī, Śivadūtī, Aindrī, Kaumārī, Māheśvarī, Nārasiṃhī, Brāhmī, Nārāyaṇī y Gaurī/Śaileśvarī. El capítulo detalla además lugares especializados como Citraghaṇṭā con sus observancias festivas, Nigadabhañjanī con el motivo de liberación de ataduras, y Amṛteśvarī como símbolo de inmortalidad. Se describen Siddhalakṣmī y el Mahālakṣmī-pīṭha, con enseñanzas sobre prosperidad y siddhi, y se evocan tríadas feroces de resguardo: Carmamuṇḍā, Mahāruṇḍā y Cāmuṇḍā. Al final, Svapneśvarī/Durgā queda situada como presencia protectora del sur, y el culto se presenta como guía ética para estabilizar la vida personal y salvaguardar la santidad del kṣetra.

Durgā-nāma-niruktiḥ and Kālarātrī’s Mission against the Asura Durga (Durga-Daitya)
Agastya pide a Skanda que explique por qué la Diosa recibe el nombre de “Durgā” y cómo debe ser venerada en Kāśī. Skanda narra una leyenda de origen centrada en un asura llamado Durga, quien, mediante austeridades extremas, somete los mundos y perturba el estudio védico, la práctica del yajña y el orden social. El desarreglo cósmico y cívico se presenta como signo de adharma; y, en un pasaje ético, Skanda enseña la compostura y el dhairya—firmeza interior—tanto en la prosperidad como en la adversidad. Al perder su soberanía, los devas buscan refugio en Maheśa. La Diosa, impulsada a la asura-mardana, envía a Kālarātrī como emisaria diplomática. Ella entrega un ultimátum bien dispuesto: devolver los tres mundos a Indra y restaurar los ritos védicos, o afrontar las consecuencias; y con palabra estratégica deja al descubierto el deseo y la soberbia del asura. Cuando él intenta apresarla, Kālarātrī manifiesta un poder abrumador, incinera fuerzas y neutraliza ataques. La narración crece hasta un gran enfrentamiento: la Diosa engendra numerosas śaktis para contener al ejército asúrico, mostrando la protección divina como soberanía metafísica y como restauración del equilibrio ritual y ético.

Vajrapañjara-stuti and the Naming of Durgā (वज्रपंजर-स्तुति तथा दुर्गानाम-प्रादुर्भावः)
El capítulo se abre con Agastya interrogando a Skanda acerca de los nombres y las clases de las Śaktis supremas vinculadas a los poderes encarnados de Umā. Skanda responde con un extenso catálogo de nombres de poder divino, trazando un mapa conceptual de las agencias śāktas y de sus funciones sagradas. Luego el relato pasa a un episodio marcial y teológico: un asura poderoso llamado Durga ataca a la Diosa con armas como tormentas y mediante transformaciones físicas (elefante, búfalo y formas de muchos brazos). La Diosa replica con medios astrales y armas precisas, y finalmente lo somete con el tridente, restaurando la estabilidad cósmica. Devas y sabios entonan un largo himno formal que la reconoce como sarvadevamayī, la que contiene a todas las deidades, integrando múltiples formas direccionales y funcionales en una sola unidad divina. El capítulo culmina en una liturgia protectora: el stotra recibe el nombre de Vajrapañjara (“jaula/armadura adamantina”), prometido como kavaca que neutraliza el miedo y las aflicciones. La Diosa declara que, a partir de este suceso, su nombre será célebre como “Durgā”. El cierre sitúa la enseñanza en Kāśī: prescribe el culto en tithis específicos (Aṣṭamī y Caturdaśī, con énfasis en el martes), la devoción de Navarātra, la observancia anual de peregrinación y el baño y la adoración en Durgā-kuṇḍa, mencionando además Śaktis protectoras, Bhairavas y Vetālas que resguardan el kṣetra.

त्रिविष्टप-लिङ्गमहिमा तथा ओंकारलिङ्ग-प्रादुर्भावकथा (Glory of the Triviṣṭapa Liṅga and the Origin Narrative of the Oṃkāra Liṅga)
Este capítulo se despliega como un diálogo en varios niveles. Agastya pregunta a Skanda por el modo en que Ṣaḍānana se acerca a Trilocana y por el sentido del Virajā-pīṭha, junto con la geografía sagrada de los liṅgas de Kāśī. Skanda presenta el asiento de Virajā e identifica nodos esenciales de Kāśī—el Mahāliṅga de Trilocana y el tīrtha de Pilipilā—mostrándolos como un complejo de peregrinación (tīrtha) integral. Luego el discurso gira hacia la consulta de Devī ante Śiva: solicita una enumeración clara de los liṅgas anādi-siddha de Kāśī, que obran como causas de nirvāṇa y sostienen la fama de Kāśī como mokṣa-purī. Śiva responde con un catálogo ordenado de catorce liṅgas principales (comenzando con Oṃkāra y Trilocana y culminando en Viśveśvara), afirmando que su acción conjunta constituye la base operativa del campo de liberación, y recomienda la yātrā y el culto regulares. También se mencionan conjuntos de liṅgas ocultos o aún no revelados en la era de Kali, accesibles sobre todo a devotos instruidos. Cuando Devī pide la grandeza particular de cada liṅga, el capítulo se extiende en el relato del origen del Oṃkāra-liṅga: la austeridad de Brahmā en Ānandakānana, la aparición visionaria de la sílaba primordial (a-u-ma) y la metafísica de nāda-bindu. Brahmā alaba y recibe dones, con promesas salvíficas ligadas al darśana y al japa. Así, el capítulo integra cartografía sagrada, instrucción ritual y exégesis del Pranava como śabda-brahman en una enseñanza orientada a la liberación.

Oṃkāra-liṅga Māhātmya and Mahāpāśupata Vrata Instruction (ओंकारलिङ्गमाहात्म्यं महापाशुपतव्रतोपदेशश्च)
Este capítulo expone un discurso teológico de varios niveles, enmarcado por la búsqueda de un aspirante que desea alcanzar la realización “en este mismo cuerpo” y por la singular sacralidad de Avimukta (Kāśī). Skanda introduce un relato antiguo, situado en el Padma-kalpa: Damana, hijo de Bhāradvāja, al reconocer la inestabilidad y el dolor de la vida mundana, recorre āśramas, ciudades, bosques, ríos y tīrthas, practicando austeridades sin lograr firmeza mental. Por una convergencia providencial llega a la ribera del río Revā y halla el recinto sagrado de Oṃkāra; allí ve ascetas Pāśupata y se acerca a su anciano maestro, el muni Garga. Damana enumera sus disciplinas previas—peregrinaciones, japa de mantras, havana, servicio al guru, noches en crematorios, prácticas medicinales y alquímicas, y severo tapas—pero confiesa que aún no posee la “semilla” del siddhi; pide un upadeśa preciso para la obtención en el cuerpo presente. Garga ensalza Avimukta como kṣetra supremo, descrito con metáforas de rescate del saṃsāra, y detalla sus guardianes limítrofes y nodos principales, como Maṇikarṇikā y Viśveśvara. Luego centra la práctica en el Oṃkāra-liṅga: menciona ejemplos Pāśupata que alcanzaron siddhi mediante su culto y narra una historia admonitiva sobre una rana que come el nirmālya (restos de ofrendas) de Śiva, muere fuera del kṣetra por esa falta y renace con señales mezcladas de auspicio e inauspicio; de ahí se deriva una norma moral-ritual de respeto a los bienes y ofrendas del Señor. A continuación se presenta el ejemplo de Mādhavī (renacida de aquella rana), cuya devoción exclusiva a Oṃkāra—recuerdo constante, servicio y dominio de los sentidos orientados solo al liṅga—culmina en su fusión con el liṅga durante la vigilia y ayuno de la caturdaśī de Vaiśākha; surge una manifestación luminosa y se alude a la festividad local. El capítulo concluye con una phalaśruti que promete purificación y acceso a Śiva-loka a quien escuche con atención, y reafirma la custodia perpetua del kṣetra por los gaṇas.

त्रिविष्टप-त्रिलोचन-लिङ्गमाहात्म्य तथा पिलिपिला-तीर्थविधिः (Māhātmya of Triviṣṭapa/Trilocana Liṅga and the Pilipilā Tīrtha Observance)
El capítulo 25 se presenta como un diálogo: Agastya, tras oír una enseñanza previa de purificación, pide a Skanda el relato de “Triviṣṭapī”. Skanda responde trazando una micro‑geografía sagrada en Ānandakānana, donde el liṅga de Triviṣṭapa y la forma suprema de Trilocana ocupan el centro, vinculados a diversos tīrthas circundantes. El texto expone el motivo de los tres ríos—Sarasvatī, Kālin̄dī/Yamunā y Narmadā—que, mediante baños rituales recurrentes, sirven al liṅga. Se describen además liṅgas subsidiarios nombrados por esos ríos, con frutos específicos según el darśana (contemplación), el sparśa (contacto) y la arcana (adoración). Con tono prescriptivo, se indica que el snāna en el tīrtha de Pilipilā, las ofrendas (incluidos actos de śrāddha y pinḍa) y el culto en Triviṣṭapa/Trilocana constituyen un régimen expiatorio integral para múltiples transgresiones. No obstante, se declara expresamente que la Śiva‑nindā—denigrar a Śiva y a los devotos śaivas—queda fuera de toda remediación. Se detallan procedimientos devocionales: pañcāmṛta, ungüentos aromáticos, guirnaldas, incienso y lámparas, naivedya, música y estandartes, pradakṣiṇā, namaskāra y recitación brahmánica; se señalan momentos propicios mensuales y la afirmación de que Triviṣṭapa es siempre auspicioso. Finalmente se enumeran liṅgas cercanos—Śāntanava, Bhīṣmeśa, Droṇeśa, Aśvatthāmeśvara, Vālakhilyeśvara, Vālmīkeśvara—con los resultados prometidos.

त्रिलोचनप्रासादे पारावतद्वन्द्वकथा (The Pigeon-Couple Narrative at the Trilocana Shrine)
Este adhyāya se abre con Skanda narrando a Maitrāvaruṇa un relato antiguo situado en el asiento llamado Virajā y en el palacio/templo de Trilocana, construido con gemas. Allí habita una pareja de palomas, que realiza con regularidad la pradakṣiṇā (circunvalación ritual) y vive entre sonidos constantes de devoción: instrumentos musicales, luces de ārati y alabanzas. Un halcón las observa, estudia sus movimientos y finalmente bloquea la salida, provocando una crisis. La paloma hembra insiste en trasladarse y expone una nīti pragmática: preservando la vida se pueden recuperar todos los demás bienes—familia, riqueza y hogar—mientras que el apego al lugar puede destruir incluso al sabio. Sin embargo, ella misma proclama la supremacía sagrada de Kāśī, del Oṃkāra-liṅga y de Trilocana, intensificando la tensión entre la santidad del sitio y la necesidad de sobrevivir. El macho se niega al principio; surge el conflicto y el halcón captura a ambos. Entonces la esposa ofrece un consejo táctico: morder la pata del halcón mientras aún está en el aire. El plan triunfa, ella queda libre y el esposo también cae y se salva, mostrando que el esfuerzo sostenido (udyama), cuando se alinea con la fortuna (bhāgya), puede traer una liberación inesperada aun en la adversidad. El relato pasa luego a las consecuencias kármicas y al renacimiento: la pareja alcanza estados elevados en otro lugar. En paralelo se presentan devotos ejemplares: Parimālālaya (un Vidyādhara) que asume votos estrictos y decide adorar a Trilocana en Kāśī antes de comer, y Ratnāvalī (princesa Nāga) que lo venera con compañeras mediante flores, música y danza hasta una epifanía divina. El capítulo concluye con una phalaśruti: escuchar la historia de Trilocana purifica incluso a quienes cargan con faltas y conduce hacia una condición superior.

Kedāra-mahimākhayāna (केदारमहिमाख्यानम्) — Glory of Kedāreśvara and Harapāpa-hrada in Kāśī
El capítulo se abre con Pārvatī, que ruega a Śiva una exposición compasiva del māhātmya de Kedāra. Śiva responde describiendo una teología gradual del propósito y del movimiento: el solo decidir ir a Kedāra inicia la disolución de las faltas acumuladas; salir de casa, avanzar por el camino, recordar el Nombre y, finalmente, obtener el darśana y el agua del tīrtha, son presentados como eficacias religiosas cada vez mayores. Luego se vincula Harapāpa-hrada (también llamado Kedāra-kuṇḍa) con actos rituales—snāna, adoración del liṅga (liṅga-pūjā) y śrāddha—prometiendo mérito y elevación de los antepasados. Sigue un relato ejemplar: un joven asceta asociado a la disciplina Pāśupata (identificado en el episodio como Vasiṣṭha) emprende la peregrinación a Kedāra; su maestro alcanza una partida divina, y el voto firme de Vasiṣṭha atrae el favor de Śiva, quien establece su presencia en el tīrtha para el bien de los practicantes, especialmente en el Kali-yuga. El capítulo también traza los liṅgas cercanos a Kedāra—Citrāṅgadeśvara, Nīlakaṇṭha, Ambārīṣeśa, Indradyumneśvara, Kālañjareśvara, Kṣemeśvara—y asigna a cada uno méritos propios del lugar, funcionando como un itinerario sagrado localizado dentro de Kāśī.

धर्मेशमहिमाख्यानम् (Dharmeśa-Mahimākhyāna) — The Glorification of Dharmeśvara and Dharma-pīṭha
El capítulo se presenta como un diálogo en varios niveles. Pārvatī pregunta por un liṅga en Ānandakānana que multiplica el mérito: recordarlo, contemplarlo, postrarse, tocarlo y realizar el abhiṣeka con pañcāmṛta atenúan grandes pecados y otorgan frutos imperecederos a las ofrendas y al japa. Śiva responde que se trata de un “parama-rahasya”, un secreto supremo propio de Ānandavana, y el relato pasa luego por Skanda, quien lo transmite. Se señalan el Dharma-tīrtha y el Dharma-pīṭha, cuyo solo darśana libera del pāpa. La leyenda central narra cómo Yama, hijo de Vivasvat, practica un tapas severo y prolongado (austeridades estacionales, sostenerse en un pie, mínima agua) para ver a Śiva. Complacido, Śiva concede dones y nombra formalmente a Yama como Dharma-rāja y testigo del karma, encargándole gobernar el curso justo de los seres conforme a sus acciones. El texto establece la eficacia del culto al liṅga centrado en el dharma, Dharmeśvara: darśana, sparśana y arcana prometen siddhi rápida; el baño en el tīrtha favorece el logro de los puruṣārtha; y aun las ofrendas sencillas se entienden como protección dentro del orden sagrado del dharma. Un cierre orientado al phala exalta observancias como la peregrinación en la aṣṭamī luminosa de Kārttika con ayuno y vigilia nocturna, y la recitación del himno, como vías de pureza y destinos auspiciosos.

Dharma’s Petition, the Birds’ Request for Liberating Knowledge, and the Mapping of Mokṣa-Sites in Kāśī
El capítulo 29 se despliega como un diálogo inserto narrado por Skanda. Śiva, descrito como océano de néctar, consuela y reanima a Dharmarāja con un toque compasivo, restituyéndole la potencia ascética del tapas. Entonces Dharmarāja suplica a Śiva en favor de unos loros huérfanos (kīra), aves de habla dulce y testigos de la austeridad, cuyos padres han muerto, pidiendo para ellos amparo y gracia divina. Convocadas ante Śiva, las aves ofrecen una reflexión sobre el saṃsāra: incontables nacimientos como dioses, humanos y seres no humanos, alternando gozo y sufrimiento, dominio y derrota, saber e ignorancia, sin estabilidad duradera. Reconocen como giro decisivo el darśana de la pūjā del liṅga surgida del tapas y la visión directa de Śiva, y solicitan jñāna que rompa los lazos mundanos. Rechazan cargos celestiales y piden, en cambio, morir en Kāśī para obtener apunarbhāva, el no-retorno al nacimiento. En respuesta, el capítulo pasa a un catálogo topográfico sagrado: Śiva describe su “residencia real” en Kāśī, con el prāsāda Mokṣalakṣmīvilāsa, el Nirvāṇa-maṇḍapa y otros maṇḍapas (mukti-, dakṣiṇa-, jñāna-), así como actos rituales y sus frutos acrecentados (japa, prāṇāyāma, śatarudriya, dāna, vrata, vigilia), el motivo de Jñānavāpī y los nodos culminantes como Maṇikarṇikā y Avimukteśvara. Al final, Śiva concede a las aves un vehículo divino y el paso a su morada, afirmando la eficacia salvífica de la gracia y el conocimiento orientados a Kāśī.

मनोरथतृतीया-व्रतविधानम् (Manoratha-Tṛtīyā Vrata: Procedure and Fruits)
El capítulo 30 expone de manera ordenada la doctrina y el rito del voto llamado Manoratha-Tṛtīyā. El diálogo se abre cuando la Diosa (Jagadambikā/Gaurī) decide permanecer junto al Dharmapīṭha y conceder siddhi a los devotos que veneran el liṅga; Śiva confirma la eficacia del culto a la Diosa como Viśvabhujā, capaz de cumplir las intenciones y conducir finalmente al conocimiento. Al pedir la Diosa claridad sobre el procedimiento, Śiva narra un ejemplo: Paulomī, hija de Pulomā, practica la devoción con cantos, liṅga-pūjā y súplicas por un matrimonio auspicioso y por firmeza en la bhakti. Luego Śiva detalla el anclaje calendárico (en especial Caitra-śukla Tṛtīyā), las disciplinas de pureza, la adoración nocturna regulada (nakta) y la secuencia ritual: primero Āśā-Vināyaka y después Viśvabhujā Gaurī, con ofrendas, flores, ungüentos y perfumes. El voto se observa mensualmente durante un año, culmina con homa y dones al ācārya. La phalaśruti final enumera frutos para diversas condiciones—prosperidad, descendencia, aprendizaje, eliminación de infortunios y mokṣa—y explica cómo adaptarlo fuera de Vārāṇasī mediante la confección de imágenes y la dāna.

धर्मेश्वराख्यान (Dharmēśvara Narrative) — Dharma-tīrtha, Dharma-kūpa, and the Five-Faced Liṅga Cluster
Agastya pide a Skanda que relate la māhātmya de Dharma-tīrtha, tal como Śambhu se la enseñó a Devī. Skanda narra que Indra, tras dar muerte a Vṛtra y contraer el brahmahatyā-doṣa, busca expiación; Bṛhaspati lo dirige a Kāśī, protegida por Viśveśvara, donde se dice que las impurezas más graves huyen al entrar en Ānandavana. Indra rinde culto junto al cauce que corre hacia el norte y, por la gracia de Śiva, se establece un tīrtha con la orden: “Báñate aquí, oh Indra”, tras lo cual su condición queda ritualmente transformada. Sabios como Nārada y otros adoptan el lugar para el baño sagrado, el śrāddha y las ofrendas; el tīrtha se hace célebre como Dharmāndhu/Dharma-tīrtha y se proclama superior en fruto a muchas aguas de peregrinación de toda la India. El capítulo desarrolla además una economía ritual centrada en los pitṛ: bañarse y aun dar un don mínimo en el Dharma-pīṭha produce resultados duraderos; alimentar a ascetas y brāhmaṇas es alabado como equivalente a sacrificios védicos. Más tarde Indra establece el liṅga de Indreśvara al oeste de Tārakeśa; santuarios asociados (Śacīśa, Rambheśa, Lokapāleśvara, Dharaṇīśa, Tattveśa, Vairāgyeśa, Jñāneśvara, Aiśvaryeśa) se disponen direccionalmente en torno a Dharmēśa y se interpretan como “formas” vinculadas a la teología de Pañcavaktra. Sigue un ejemplo moral: el rey Durdama, extraviado en la rectitud, entra por azar en Ānandavana, su interior se revierte al ver a Dharmēśvara, reforma su gobierno, renuncia a los apegos, vuelve a Kāśī para adorar y alcanza un final orientado a la liberación. La phalaśruti afirma que escuchar este relato de Dharmēśvara—especialmente en contextos de śrāddha—borra faltas acumuladas, satisface a los ancestros y sostiene el avance devocional hacia la morada de Śiva.

Vīreśa-liṅga Māhātmya and the Rescue of Malayagandhinī (वीरेशलिङ्गमाहात्म्य–मलयगन्धिनी-रक्षणम्)
Pārvatī pregunta por la célebre grandeza de Vīreśa y por cómo se manifestó en Kāśī este liṅga, conocido por otorgar logros con rapidez. Maheśvara responde con una introducción enmarcada en el mérito espiritual y narra un ejemplo: el rey Amitrajit, firme en la ética, hábil en el gobierno y ardiente devoto de Viṣṇu. Su reino aparece colmado de los nombres de Hari, de imágenes sagradas y de relatos sobre Él; incluso la vida social cotidiana se rige por normas de devoción, con énfasis en la no violencia y en la observancia regular de los días santos de Hari. Llega Nārada, elogia la visión centrada en Viṣṇu del rey y presenta una crisis: Malayagandhinī, hija de un Vidyādhara, ha sido raptada por el poderoso asura Kaṅkālaketu, a quien solo puede herir su propio tridente. Nārada indica una vía práctica hacia la ciudad subterránea de Campakāvatī, atravesando el océano y mediante un encuentro guiado por lo divino. El rey alcanza el mundo inferior, halla a la joven afligida y recibe la instrucción de actuar cuando el demonio duerma. Cuando el asura regresa jactándose de riquezas y de un inminente matrimonio forzado, cae dormido con el tridente; el rey lo toma, lo enfrenta con el desafío justo de un guerrero y finalmente lo mata, rescatando a la doncella. El relato vuelve entonces al marco salvífico de Kāśī, sugiriendo que el recuerdo de Kāśī y su poder sagrado impiden la mancha moral, y preparando la continuación hacia el origen explícito del Vīreśa-liṅga y las instrucciones de votos relacionadas.

वीरवीरेश्वरलिङ्ग-प्रतिष्ठा, पुत्रप्राप्ति-व्रतविधान, तथा काशी-तीर्थ-क्रम (Vīravīreśvara Liṅga, Putra-prāpti Vrata Procedure, and the Ordered Survey of Kāśī Tīrthas)
El Adhyāya 33 ofrece una enseñanza en varios planos. En primer lugar, la reina expone un vrata preciso para obtener descendencia (putra-prāpti), recordando que Nārada lo reveló antaño y citando resultados logrados, como el nacimiento de Nalakūbara. El rito prescribe la colocación de Gaurī con un niño lactante, la fecha de Mārgaśīrṣa śukla tṛtīyā, la disposición de kalaśas, telas, elementos de loto y oro, fragancias, naivedya, vigilia nocturna y una pequeña ofrenda al fuego con ṛc védicos. El voto culmina con dones en honor del guru (incluida una vaca kapilā recién parida), la alimentación de brāhmaṇas y la pāraṇa con un mantra que pide un hijo que sostenga el linaje. Luego, la reina queda encinta y el destino del niño se vuelve singular. La ansiedad ministerial por una estrella natal infausta lleva a trasladarlo para su protección al Pañcamudrā Mahāpīṭha, bajo la diosa Vikaṭā y las yoginīs; el Mātṛkā-gaṇa evalúa que el niño es apto para reinar y lo devuelve a salvo. El príncipe realiza intenso tapas en Ānandakānana; Śiva se manifiesta como un liṅga luminoso y concede una gracia. El príncipe pide que la presencia divina permanezca eternamente en ese liṅga y que los devotos alcancen sus fines con solo ver, tocar y venerar, sin preliminares complejos. Śiva asiente, nombra el santuario Vīravīreśvara y confirma una siddhi perdurable para sus adoradores. Por último, Śiva inicia un extenso discurso de jerarquía de tīrthas a lo largo del Gaṅgā en Kāśī, enumerando y elogiando comparativamente muchos lugares sagrados (Hayagrīva, Gaja, Kokāvarāha, Dilīpeśvara/Dilīpa-tīrtha, Sagara, Saptasāgara, Mahodadhi, Cauratīrtha, Haṃsatīrtha, Tribhuvana-Keśava, Govyāghreśvara, Māndhātu, Mucukunda, Pṛthu, Paraśurāma, Balarāma/Kṛṣṇāgraja, Divodāsa, Bhāgīrathī-tīrtha, Niṣpāpeśvara-liṅga, Daśāśvamedha, Bandī-tīrtha, Kṣoṇīvarāha, Kāleśvara, Bhavānī, Garuḍa, Brahma, Nṛsiṃha, Citraratha). El cierre anuncia que la descripción de otros tīrthas continuará después.

Tīrtha-Saṅgraha in Kāśī: From Pādodaka to Pañcanada and the Supremacy of Maṇikarṇikā (Chapter 34)
El capítulo 34 es una exposición teológica de carácter catalogal en la que Skanda instruye a Agastya sobre una secuencia de tīrthas de Kāśī y los frutos rituales que conceden. Comienza con la consagración de una confluencia y con la identificación de “pādodaka” (el agua del pie de Viṣṇu) como tīrtha fundamental; luego enumera una cadena de lugares sagrados con nombre propio, y a cada uno le asocia una breve promesa de phala: purificación kármica, prosperidad, visión divina, acceso a ciertos ámbitos, o disminución de los motivos de renacimiento. Después eleva a Pañcanada como excepcionalmente poderoso, sobre todo en Kārttika y en determinados conjuntos calendáricos, e introduce Jñānahrada y los tīrthas de Maṅgala como correctivos de conocimiento y auspiciosidad. La enumeración continúa con otros sitios, hasta culminar en un crescendo doctrinal y devocional en torno a Maṇikarṇikā, celebrada en los tres mundos, disolvente de pecados y equivalente —o superior— a la suma de grandes ritos. Recordarla, verla, bañarse y adorar allí se proclama como acto paradigmático de fruto “imperecedero”.

दुर्वाससो वरप्रदानम् — Durvāsas Receives Boons; Establishment of Kāmeśvara and Kāmakūṇḍa (with Prahasiteśvara reference)
Skanda narra un episodio centrado en Kāśī: el sabio Durvāsas, tras largo vagar, llega y contempla el Ānandakānana de Śiva, descrito con riqueza por sus ermitas, paisajes de retiro y comunidades de ascetas. Al percibir la dicha singular que se atribuye a los seres en Kāśī, Durvāsas alaba la potencia espiritual excepcional de la ciudad, comparándola favorablemente incluso con los mundos celestiales. Pero sobreviene un giro dramático: pese a sus austeridades, Durvāsas se irrita y parece disponerse a lanzar una maldición contra Kāśī. Śiva ríe, y se manifiesta/se reconoce un liṅga vinculado a la “risa divina”, llamado Prahasiteśvara. Los gaṇas de Śiva se movilizan ante la ira del sabio, mientras Śiva interviene para que ninguna maldición pueda obstaculizar el carácter liberador de Kāśī. Durvāsas se arrepiente, proclama a Kāśī como Madre universal y refugio de todos los seres, y afirma que quien intente maldecir a Kāśī verá la maldición recaer sobre sí mismo. Śiva ensalza la Kāśī-stuti como acto devocional supremo y concede dones: la instalación y el nombre de un liṅga que cumple deseos, Kāmeśvara (también Durvāseśvara), y la designación de un estanque como Kāmakūṇḍa. Se indican observancias: bañarse en Kāmakūṇḍa y contemplar el liṅga en pradoṣa con una conjunción calendárica específica mitiga faltas ligadas al deseo y elimina deméritos acumulados; recitar u oír este relato se presenta como purificador.

Viśvakarmēśvara-liṅga Prādurbhāva and Guru-bhakti in Kāśī (विश्वकर्मेशलिङ्गप्रादुर्भावः)
A raíz de la pregunta de Pārvatī, Śiva relata una historia que destruye el pecado (pātaka-nāśinī) sobre el origen del liṅga de Viśvakarmēśvara en Kāśī. Viśvakarmā (una emanación anterior vinculada a Brahmā e identificado como hijo de Tvaṣṭṛ) vive como brahmacārin en la casa de su guru. El maestro, su esposa, su hijo y su hija le imponen encargos exigentes—ropas duraderas, calzado, ornamentos y utensilios domésticos—provocando una crisis ética centrada en cumplir las promesas y en el dharma del servicio al guru. Abrumado, se retira al bosque y encuentra a un tapasvin compasivo que le aconseja buscar Kāśī, en particular la esfera de Vaiśveśvara y Ānandavana, donde la gracia de Śiva hace alcanzables incluso las metas difíciles y donde la liberación se destaca de modo singular. Guiado hasta allí, Viśvakarmā reconoce en ese encuentro una intervención misericordiosa de Śiva y emprende una adoración sostenida del liṅga con ofrendas del bosque. Tras un tiempo de devoción, Śiva se manifiesta desde el liṅga, le concede destreza extraordinaria en oficios y artes, confirma su nombre como Viśvakarmā y declara los beneficios para quienes veneren ese liṅga. El relato concluye con una nota orientada al futuro sobre el patrocinio real (Divodāsa) y reafirma la primacía ética de honrar a los gurus y completar los deberes aceptados.

Dakṣeśvara-liṅga-prādurbhāva and the Dakṣa-yajña Discourse (दक्षेश्वरलिङ्गप्रादुर्भावः)
El capítulo 37 se abre con Agastya dirigiéndose a Skanda, colmado de gozo tras oír acerca de los liṅgas que otorgan liberación, y pidiendo un relato completo de los catorce liṅgas, comenzando por el Dakṣeśvara-liṅga. La narración se desplaza luego a la trayectoria de Dakṣa: tras una falta anterior, llega a Kāśī para practicar disciplina purificadora y expiar su impropiedad. Entretanto, en Kailāsa se despliega una gran asamblea divina, y Śiva pregunta por el orden cósmico y la estabilidad del tejido social y ritual. En el interior de Dakṣa crece el resentimiento: considera a Śiva “inclasificable” según los criterios sociales y se ofende por una supuesta falta de deferencia. Con ese ánimo organiza un gran sacrificio (mahākratu) que excluye deliberadamente a Śiva. El sabio Dadhīci amonesta a Dakṣa con un argumento doctrinal: los actos rituales son inertes sin Śiva; sin el Señor, el yajña se asemeja a un crematorio y toda acción queda sin fruto. Dakṣa rechaza el consejo, afirma la autosuficiencia del rito y acrecienta su hostilidad, llegando a ordenar que aparten a Dadhīci. El capítulo concluye señalando el esplendor externo del sacrificio y el giro narrativo cuando Nārada se encamina a Kailāsa, preparando los sucesos posteriores ligados a la respuesta de Śiva y a la confirmación de la santidad de los santuarios śaivas de Kāśī.

Dakṣayajña-Prasaṅga: Nārada’s Report, Śiva–Śakti Līlā, and Satī’s Departure (दक्षयज्ञप्रसङ्गः)
El Adhyāya 38 se abre cuando Agastya pregunta a Skanda qué hizo el sabio Nārada al llegar al reino de Śiva (Śivaloka/Kailāsa). Skanda relata la llegada de Nārada, su reverente audiencia ante Śiva y Devī, y cómo contempló su līlā cósmica, representada mediante un esquema semejante a un juego de dados, donde unidades del calendario y procesos del universo quedan trazados simbólicamente. En su discurso, Nārada afirma que Śiva no reacciona ante honra o deshonra, trasciende las guṇas y, aun así, actúa como regulador imparcial del cosmos. Luego la narración pasa a la inquietud de Nārada tras presenciar anomalías en el recinto del sacrificio de Dakṣa, sobre todo la notoria ausencia de la presencia de Śiva–Śakti, y su incapacidad de expresar plenamente lo sucedido. Satī (Dākṣāyaṇī), al oír el informe, toma una resolución interior y pide permiso a Śiva para ir al yajña de su padre. Śiva intenta disuadirla, citando señales astrológicas infaustas y advirtiendo que partir sin invitación conduce a consecuencias irreversibles. Satī insiste, declara su devoción inquebrantable y aclara que va a presenciar el rito, no a participar; se marcha airada, sin praṇāma ni pradakṣiṇā, gesto que el texto marca como un giro decisivo. Afligido, Śiva ordena a sus gaṇas preparar un magnífico vimāna aéreo con elaborados rasgos simbólicos, y Satī es escoltada al recinto de Dakṣa. En la asamblea, su llegada sin invitación provoca asombro. Dakṣa habla con desprecio de Śiva, enumerando atributos ascéticos y liminares como motivo para excluirlo del sistema de honores rituales. Satī responde con crítica ética y teológica: si Śiva es verdaderamente incognoscible, la denigración es ignorancia; si Dakṣa lo juzgaba indigno, la alianza matrimonial misma resulta incoherente. Dominada por la indignación ante la ofensa verbal contra su esposo, Satī realiza un acto de auto-inmolación por determinación yóguica, ofreciendo su cuerpo como combustible; el suceso desestabiliza el sacrificio con presagios y perturbaciones, y Dakṣa continúa el yajña con vacilación.

Dakṣa-yajña-vināśaḥ — Vīrabhadrasya ājñā-prāptiḥ (Destruction of Dakṣa’s Sacrifice and Vīrabhadra’s Commission)
Este capítulo narra cómo Nārada se acerca a Śiva (Śambhu/Mahākāla) tras los sucesos relativos a Satī, y Śiva expone una enseñanza de reflexión sobre la impermanencia: todo estado encarnado surge y se disuelve, y el sabio no se deja engañar por lo que es, por naturaleza, perecedero. Luego el relato pasa a la consecuencia ritual y ética: el abandono del cuerpo por Satī se vuelve el detonante de la terrible ira de Śiva. De esa cólera nace un agente formidable que pide órdenes y promete capacidad a escala cósmica; Śiva lo nombra Vīrabhadra y le manda arruinar el sacrificio de Dakṣa y enfrentar a quienes deshonran a Śiva. Vīrabhadra parte con innumerables gaṇas y devasta la arena sacrificial—vuelca utensilios, dispersa ofrendas y hiere a participantes eminentes—mostrando que el rito sin la debida orientación teológica es inestable. Sigue un intercambio marcial: Viṣṇu se enfrenta a Vīrabhadra para probar su fuerza; el disco Sudarśana queda neutralizado mediante el recuerdo de Śiva, y una orden desde el cielo detiene la violencia excesiva. Vīrabhadra castiga entonces físicamente a Dakṣa por la Śiva-nindā (denigración de Śiva), y el capítulo concluye con una señal de restauración (Mahādeva instruirá después la recomposición) y una promesa al modo phalāśruti: escuchar este relato del origen de Dakṣeśvara protege al oyente de la mancha moral, aun si se halla ligado a “moradas de ofensa”, según la lógica sagrada del texto.

पार्वतीश-लिङ्गमाहात्म्य (Pārvatīśa Liṅga — Description and Merits)
Agastya pide a Skanda que relate con detalle el tema antes insinuado, capaz de destruir el pecado y ligado al gozo de Pārvatī. Skanda narra un episodio doméstico y teológico: Menā pregunta a Pārvatī por su residencia conyugal, y Pārvatī se acerca a Śiva para solicitar que la lleve a la propia morada del Señor. Śiva la conduce desde el Himālaya hasta Ānandavana, descrito como causa suprema de bienaventuranza, donde la identidad de Pārvatī queda colmada de alegría. Pārvatī pregunta por el origen de la dicha ininterrumpida en ese kṣetra. Śiva explica que, dentro de la medida de pañcakrośa de este campo de mokṣa, los liṅga están por doquier, tan densamente presentes que no hay espacio sin ellos; e innumerables liṅga de “forma de suprema bienaventuranza” han sido establecidos por seres meritorios en los mundos. Pārvatī pide permiso para instalar un liṅga y, con el consentimiento de Śiva, establece el liṅga de Pārvatīśa cerca de Mahādeva. Se enumeran los frutos: la sola visión del liṅga disuelve pecados gravísimos (incluida la brahmahatyā) y rompe la atadura a la existencia encarnada. La adoración en Kāśī transforma al devoto en una identidad de “Kāśī-liṅga” y culmina en la entrada en Śiva. Se destaca una observancia: el culto en Caitra-śukla-tṛtīyā concede auspiciosidad mundana y un destino favorable más allá. El capítulo concluye afirmando que escuchar este māhātmya cumple fines tanto de este mundo como del otro.

गंगेश्वरमहिमाख्यानम् (The Account of the Glory of Gaṅgeśvara)
Skanda se dirige a un sabio e introduce el tema “Gaṅgeśvara-samudbhava”, presentando a Gaṅgeśvara como un liṅga cuya escucha y recuerdo otorgan méritos de tīrtha, comparables al baño en el Gaṅgā. El relato se sitúa en torno al Cakrapuṣkariṇī-tīrtha y el ámbito de Ānandakānana, subrayando el incomparable kṣetra-prabhāva de Kāśī bajo la protección de Śambhu. Se recuerda el fruto extraordinario de la liṅga-pratiṣṭhā en Kāśī y se afirma que el propio Gaṅgā estableció un liṅga śubha (auspicioso) al este de Viśveśa. El darśana de este Gaṅgeśvara-liṅga se describe como raro en Kāśī; y se dice que adorarlo en la tithi de Daśaharā disminuye de inmediato los pecados acumulados a lo largo de muchos nacimientos. El texto anuncia además que, en el Kali-yuga, el liṅga quedará “guptra-prāya” (en gran parte oculto), haciendo su visión aún más infrecuente; aun así, su darśana se proclama causa de puṇya y equivalente a ver al Gaṅgā directamente. La phalaśruti final declara que escuchar el māhātmya de Gaṅgeśa evita caer en consecuencias de tipo naraka, acumula mérito y concede el logro de los fines contemplados.

नर्मदेश्वराख्यानम् (Narrative of Narmadeśvara) — Narmadā’s Boons and Liṅga-Establishment in Kāśī
Este capítulo se presenta como un discurso teológico de Skanda sobre el māhātmya (grandeza sagrada) del río Narmadā (Revā), afirmando que el simple recuerdo de Narmadā atenúa incluso los pecados mayores. En una asamblea de sabios se pregunta qué río es supremo; Mārkaṇḍeya responde clasificando los ríos como purificadores y otorgadores de mérito, y destaca un cuarteto canónico—Gaṅgā, Yamunā, Narmadā y Sarasvatī—vinculado a las encarnaciones védicas (Ṛg, Yajus, Sāman, Atharvan). Aunque Gaṅgā es alabada como inigualable, el relato introduce la austeridad de Narmadā y su petición de paridad. Brahmā expone una lógica condicional: solo si pudieran existir equivalentes de Śiva (Tryakṣa), Viṣṇu (Puruṣottama), Gaurī y de la propia Kāśī, otro río podría igualar a Gaṅgā, subrayando lo raro de tal igualdad. Narmadā se traslada entonces a Vārāṇasī, donde la liṅga-pratiṣṭhā (instalación de un liṅga) se proclama como un acto de mérito insuperable; ella establece un liṅga en Pilipilā-tīrtha, cerca de Triviṣiṣṭapa. Complacido, Śiva concede dones: las piedras de las riberas de Narmadā se vuelven formas de liṅga; el darśana de Narmadā por sí solo reduce el pecado de inmediato (a diferencia de los frutos diferidos de otros ríos); y el liṅga llamado Narmadeśvara otorga liberación perdurable, recibiendo los devotos reverencia del hijo de Sūrya. El capítulo concluye con una phalaśruti: escuchar el māhātmya de Narmadā elimina el “manto del pecado” y conduce al conocimiento superior.

सतीश्वरप्रादुर्भावः (Satiśvara Liṅga: Account of Manifestation)
El capítulo se presenta como un diálogo: tras oír la grandeza purificadora del Narmadā, Agastya pide el relato del origen de Satiśvara. Skanda responde vinculándolo a la relación entre Brahmā y Śiva: Brahmā realiza un tapas riguroso; Śiva, complacido, concede una gracia. Brahmā solicita que Śiva nazca como su hijo y que la Diosa nazca como hija de Dakṣa. Śiva asiente; de la frente de Brahmā aparece el niño de la luna en la cabeza y, al llorar, recibe el nombre “Rudra”, explicado por su etimología a partir del llanto. Agastya pregunta por qué lloró el Omnisciente; Skanda lo interpreta como una respuesta afectivo-teológica: el asombro gozoso de Mahādeva ante el “pensamiento intencionado” de Brahmā y la posibilidad de una intimidad relacional (apathyatva), reflexión sobre la creación sin descendencia y la dicha transformadora del contacto y la visión (darśana) divinos. La narración vuelve a Satī: como hija de Dakṣa practica austeridades en Kāśī para obtener una gracia; Śiva promete casarse con ella al octavo día y establece allí el liṅga llamado “Satiśvara”. Se subraya la eficacia ritual: el culto a Satiśvara cumple pronto los propósitos, otorga frutos auspiciosos en el matrimonio, y aun el recuerdo eleva el sattva. Se indica el lugar—al este de Ratneśa—y se afirma que el darśana libera de los pecados de inmediato y conduce gradualmente al conocimiento.

अमृतेशादिलिङ्गप्रादुर्भावः | Manifestation Accounts of Amṛteśvara and Other Liṅgas
Skanda narra a Agastya una serie de tradiciones de liṅgas ancladas en lugares de Kāśī, comenzando con Amṛteśvara en Ānandakānana. Un sabio cabeza de familia, Sanāru, dedicado al brahma-yajña, a la hospitalidad, a recibir el tīrtha y al culto del liṅga, enfrenta una crisis cuando su hijo Upajaṅghana es mordido por una serpiente en el bosque. Al llevar al joven hacia el Mahāśmaśāna, cerca de Svargadvāra, una observación cuidadosa revela un liṅga oculto, del tamaño de un śrīphala. El relato vincula el contacto con ese liṅga con la restitución inmediata de la vida y afirma, como enseñanza teológica, la obtención de “amṛtatva” (inmortalidad, más allá de la muerte). Luego se presenta a Karuṇeśvara, cerca de Mokṣadvāra, prescribiendo un voto de los lunes de una sola comida y la adoración con “flores/hojas/frutos de compasión”, destacando que su gracia impide abandonar el kṣetra y disipa el temor. Jyotīrūpeśvara, en Cakrapuṣkariṇī, es descrito como otorgador de una “forma luminosa” a los devotos; el texto enumera además agrupaciones de liṅgas (catorce y ocho) y los interpreta como expresiones de Sadāśiva a través de los treinta y seis tattvas, proclamando a Kāśī como el campo definitivo de liberación donde culminan los siddhis y los logros rituales.

Vyāsa-bhuja-stambha (व्यासभुजस्तंभ) — Doctrinal Correction and the Establishment of Vyāseśvara
El capítulo presenta un debate teológico a partir del encuentro de Vyāsa con una asamblea de sabios de inclinación śaiva en Naimiṣāraṇya. Vyāsa sostiene una tesis vaiṣṇava exclusivista: Hari sería el único objeto de servicio en los Vedas, los Itihāsa y los Purāṇa. Los sabios lo corrigen y lo encaminan a Vārāṇasī/Kāśī, donde la autoridad de Viśveśvara (Śiva) es definitiva. Vyāsa llega a Kāśī, se baña y rinde culto en Pañcanada-hrada, y entra en el recinto de Viśveśvara cerca de Jñānavāpī entre aclamaciones de estilo vaiṣṇava y una larga letanía de nombres de Viṣṇu. Al reiterar su afirmación con el brazo en alto y recitación enfática, ocurre el prodigio del “stambha”, que inmoviliza su brazo y su habla. Viṣṇu se manifiesta en privado, reconoce el error y afirma a Śiva como el único Viśveśvara, explicando que los poderes y funciones cósmicas de Viṣṇu le son concedidos por la gracia de Śiva; instruye a Vyāsa a alabar a Śiva para una resolución auspiciosa. Vyāsa entona entonces un stotra concentrado a Śiva (más tarde llamado “Vyāsa-aṣṭaka”); Nandikeśvara libera el stambha y proclama los frutos de su recitación: eliminación de pecados y cercanía a Śiva. El capítulo concluye con la entrega sostenida de Vyāsa a la devoción śaiva, la instalación del liṅga de Vyāseśvara junto a Ghantākarṇa-hrada y la promesa del lugar: bañarse y obtener darśana allí otorga un estado salvífico ligado a Kāśī y protege al devoto del temor al pecado y de las adversidades en la era de Kali.

Vyāsa’s Kāśī-Discipline, Viśveśvara–Manikarṇikā Supremacy, and the Kṛcchra–Cāndrāyaṇa Vow Taxonomy (Vyaśa-śāpa-vimokṣa Context)
El capítulo se abre con la pregunta de Agastya ante una aparente paradoja: ¿cómo Vyāsa—devoto de Śiva y conocedor de los secretos del kṣetra—puede aparecer ligado a un relato de maldición? Skanda responde situándolo en su vida disciplinada en Kāśī: baño diario, enseñanza de la grandeza del lugar sagrado y una norma de prioridad que proclama a Viśveśvara como supremo entre los liṅga y a Manikarṇikā como suprema entre los tīrtha. Luego se expone un código práctico para residentes y peregrinos de Kāśī: snāna y culto cotidianos, no abandonar Manikarṇikā, observar el varṇāśrama-dharma, dar caridad con discreción (en especial anna-dāna), evitar la calumnia y la mentira (con una excepción protectora para salvar seres), y sostener una ética firme de amparo a todas las criaturas, considerada fuente de gran mérito. Se ensalza a los kṣetra-sannyāsin y a los ascetas residentes como dignos de honor, vinculando su satisfacción con el agrado de Viśveśvara. El texto insiste en el dominio de los sentidos, desaconseja el daño a uno mismo o la búsqueda de la muerte, y presenta la práctica en Kāśī como singularmente eficaz: una sola inmersión, una sola adoración o un japa/homa limitado equivalen a grandes ritos en otros lugares. A continuación ofrece una taxonomía técnica de observancias expiatorias y disciplinarias (variedades de kṛcchra, parāka, prājāpatya, sāntapana/mahāsāntapana, tapta-kṛcchra) y múltiples modos de cāndrāyaṇa, culminando en la doctrina de purificación: el cuerpo por el agua, la mente por la verdad, el intelecto por el conocimiento. El cierre insinúa una prueba divina mediante la negación de limosna a Vyāsa, preparando el marco “Vyāsa-śāpa-vimokṣa” y prometiendo el fruto protector de escuchar este capítulo.

Adhyāya 47: Liṅga–Tīrtha Cartography of Ānandakānana in Kāśī (Uttarārdha)
El Adhyāya 47 es un discurso teológico de carácter catalogal que identifica el tīrtha con el liṅga mediante una doctrina explicativa: las aguas sagradas llegan a ser “tīrtha” por la presencia divina encarnada (mūrti-parigraha), y allí donde se halla un liṅga śaiva, ese lugar es en sí mismo un tīrtha. El diálogo se abre cuando Agastya solicita una relación detallada de los tīrthas y de las formas de liṅga en Ānandakānana; Skanda responde enlazando su exposición con un intercambio divino anterior entre Devī y Śiva. Luego el capítulo enumera una larga serie de liṅgas, kuṇḍas y hradas de Vārāṇasī, situándolos por relaciones direccionales (norte/sur/este/oeste) y asociando actos rituales—darśana, pūjā, snāna, śrāddha—con sus frutos prometidos (phalāśruti): purificación, remoción de obstáculos, conocimiento, prosperidad, elevación de los antepasados, liberación de aflicciones específicas y acceso a lokas excelsos como Śiva-loka, Rudra-loka, Viṣṇu-loka, Brahma-loka y Go-loka. También se señalan tiempos auspiciosos (tithis/nakṣatras) y se presenta el conjunto como recitación protectora: el estudio o japa regular de este “sarva-liṅga-maya adhyāya” mitiga el temor a fuerzas punitivas y al peso de pecados conocidos y desconocidos. Al final, tras oír las palabras de Nandin, Śiva y Devī parten en un carro divino.

मुक्तिमण्डपगमनम् (Muktimaṇḍapa-Gamana: Śiva’s Entry into the Pavilion of Liberation; Etiology of ‘Kukkutamaṇḍapa’)
El capítulo se abre cuando Vyāsa impulsa a Sūta a escuchar, por boca de Skanda, el relato de la entrada ceremonial (prāveśikī-kathā) de Śambhu (Śiva) en el Muktimaṇḍapa. Se describe como una fiesta que conmueve a toda Kāśī y, simbólicamente, a los tres mundos: música, estandartes, lámparas, perfumes y júbilo colectivo. Śiva penetra en el santuario interior y es honrado por Brahmā, los sabios, las huestes divinas y las divinidades maternas mediante ofrendas y ritos semejantes al ārati. Sigue un diálogo doctrinal en el que Śiva se dirige a Viṣṇu: afirma que Viṣṇu es indispensable para la obtención de Ānandavana (Kāśī) y le concede una cercanía permanente, pero establece una jerarquía de acceso: la devoción a Śiva en Kāśī es presentada como lo principal para el cumplimiento de los fines. El discurso enumera los méritos salvíficos vinculados al Muktimaṇḍapa, a los maṇḍapa contiguos y a los lugares de baño sagrado—en especial Maṇikarṇikā—subrayando que una breve permanencia con mente firme y la escucha atenta pueden producir frutos orientados a la liberación. El capítulo ofrece además una profecía etiológica: en la era Dvāpara, el pabellón será conocido como Kukkutamaṇḍapa. La razón se explica mediante una futura narración moral: un brāhmaṇa, Mahānanda, cae en la hipocresía y en la aceptación indebida de dones, sufre degradación y renace como gallo; gracias al recuerdo de Kāśī y a una vida disciplinada cerca del pabellón, asciende y finalmente alcanza la liberación, fijando así el nombre popular del lugar. La narración concluye con señales rituales (sonido de campanas), el desplazamiento de Śiva a otro pabellón y una phalaśruti que promete gozo y logro a quienes escuchan.

Viśveśvara-liṅga-mahima (विश्वेश्वरलिंगमहिमा) — The Glory of the Viśveśvara Liṅga
Este adhyāya se despliega como un diálogo encadenado: Vyāsa transmite a Sūta un relato ligado a la pregunta de Agastya, y Skanda responde narrando el paso de Śiva desde un ámbito asociado a la mukti/nirvāṇa hacia el Śṛṅgāra-maṇḍapa. Śiva aparece sentado mirando al oriente, acompañado por Umā; Brahmā y Viṣṇu se sitúan a ambos lados, mientras Indra, los ṛṣis y los gaṇas lo asisten reverentemente. Śiva revela la supremacía del Viśveśvara-liṅga como “parama-jyotis”, la Luz suprema, y como su forma estable (sthāvara). Describe también a los Pāśupatas ejemplares: disciplinados, puros, desapegados de la posesión, entregados a la liṅga-arcana (adoración del liṅga) y firmes en austeras normas éticas. El capítulo enumera luego una detallada economía de méritos: oír, recordar, emprender el camino, ver, tocar y ofrecer incluso lo mínimo al liṅga otorga frutos purificadores y auspiciosos en grados crecientes, comparables a los de aśvamedha y rājasūya. Se exalta a Maṇikarṇikā y a Kāśī como únicas en poder entre los tres mundos, se afirma la presencia constante de Śiva en forma de liṅga para los devotos, y se cierra con la observación de Skanda de que solo se ha dicho una parte de la potencia del kṣetra, seguida del marco de Vyāsa sobre la respuesta contemplativa de Agastya.

अनुक्रमणिकाध्यायः — Kāśī Yātrā-Parikramā, Tīrtha-Index, and Phalaśruti
El capítulo se despliega en dos movimientos. Primero, Vyāsa responde a Sūta presentando una anukramaṇikā, a modo de índice interno del Kāśī Khaṇḍa, donde enumera en orden los contenidos narrativos: diálogos, alabanzas de los tīrtha, relatos de origen de santuarios y temas de mahātmya dedicados a las deidades. Luego, a petición de Sūta, Vyāsa expone normas prácticas de peregrinación: un baño inicial de purificación, ofrendas a los devas y a los pitṛ (ancestros), y dádivas respetuosas a los brāhmaṇas, para después realizar diversos circuitos de yātrā. Se describen la secuencia diaria de la pañcatīrthikā (como Jñānavāpī, Nandikeśa, Tārakeśa, Mahākāla y Daṇḍapāṇi), rutas más amplias como la Vaiśveśvarī y recorridos multi-āyatana, además de circuitos especiales: aṣṭāyatana, la yātrā de los once liṅga (ekādaśaliṅga) y la Gaurī-yātrā conforme a las tithi lunares. El capítulo detalla también un extenso itinerario antar-gṛha (recinto interior) con numerosas visitas a santuarios, y recomienda el mauna (silencio sagrado) para acrecentar el fruto. Concluye con la phalaśruti: escuchar o recitar otorga beneficios comparables a un estudio más amplio; las copias escritas deben ser honradas para atraer auspiciosidad; y las yātrā realizadas correctamente se asocian con la remoción de obstáculos, el aumento de mérito y resultados orientados a la liberación.
It highlights Kāśī as a network of empowered sites where deity-presence is stabilized through installation and worship—especially solar forms (Arunāditya, Vṛddhāditya, Keśavāditya, Vimalāditya) linked to precise locales and practices.
Repeated claims include reduction of fear and suffering, mitigation of poverty and disease, purification from sins through darśana and hearing, and enhanced spiritual outcomes when worship is performed at designated Kāśī tīrthas.
The section embeds (i) Vinatā’s servitude-cause linked to Aruṇa’s emergence and subsequent solar association, (ii) Vṛddhāditya’s ‘old-age removal’ boon to Hārīta, (iii) Keśavāditya’s instruction on Śiva-liṅga worship, and (iv) Vimalāditya’s cure of kuṣṭha and protection of devotees.