Adhyaya 19
Mahesvara KhandaKaumarika KhandaAdhyaya 19

Adhyaya 19

Este adhyāya narra un conflicto cósmico de gran intensidad. Kālanemi, cegado por la ira y por un reconocimiento erróneo, confunde la forma de Nimi y acrecienta las hostilidades. Incitado por Nimi, Kālanemi lanza el Brahmāstra, sembrando pánico entre las huestes de los devas; pero una contramedida logra neutralizar el arma. Entonces Bhāskara (Sūrya) se manifiesta en una forma terrible, generadora de ardor, y devasta las filas asúricas, provocando desorden, sed y pérdidas catastróficas. Kālanemi adopta luego una forma semejante a una nube y revierte la situación con lluvia fría para reanimar la moral de los asuras; después desata una tormenta de armas que aplasta a devas y aliados por millares. Los Aśvins intentan un golpe táctico con flechas concentradas y efectos de vajra-astra, dañando el aparato bélico de Kālanemi; pero él responde con armas como la rueda y la maza, y se señala el episodio del Nārāyaṇāstra. Cuando la posición de Indra se vuelve precaria y se intensifican los presagios cósmicos, los devas buscan refugio en Vāsudeva mediante alabanzas solemnes. Viṣṇu despierta de su yoganidrā, llega con Garuḍa, absorbe el asalto asúrico y enfrenta directamente a Kālanemi. Tras intercambios de proyectiles y combate cercano, el Señor hiere y somete a Kālanemi con un golpe decisivo, aunque le concede una tregua temporal, anunciando un final definitivo más adelante. Aterrorizado ante el Señor de los mundos, el auriga de Kālanemi lo retira apresuradamente.

Shlokas

Verse 1

नारद उवाच । कालनेमी रुषाविष्टस्तेषां रूपं न बुद्धवान् । ततो निमिं च दैत्येन्द्रं मत्वा देवं महाजवः

Dijo Nārada: «Kālanemi, dominado por la ira, no reconoció sus verdaderas formas. Entonces aquel de gran rapidez confundió a Nimi, señor de los asuras, con un dios».

Verse 2

केशेषु गृह्य तं वीरं चकर्ष च ननाद च । ततो निमिरुवाचेदं कालनेमिं महाबलम्

Asiéndolo por los cabellos, arrastró a aquel héroe y lanzó un gran rugido. Entonces Nimi dijo estas palabras al poderoso Kālanemi.

Verse 3

अहं निमिः कालनेमे सुतं मत्वा वधस्व मा । भवता मोहितेनाजौ देवान्मत्वासुराः स्वकाः

«Yo soy Nimi. Oh Kālanemi, no me mates creyendo que soy tu hijo. En la batalla, cegado por el engaño, has tomado a los dioses por tus propios asuras.»

Verse 4

सुरैः सुदुर्जयाः कोट्यो निहतादश विद्धि तत् । सर्वास्त्रवारणं मुंच ब्रह्ममस्त्रं त्वरान्वितः

«Sabe esto: diez crores de huestes dificilísimas de vencer han sido abatidas por los dioses. Suelta sin demora el Brahmāstra, el arma de Brahmā que detiene todos los demás proyectiles.»

Verse 5

स तेन बोधितो दैत्यो मुक्त्वा तं संभ्रमाकुलः । बाणं ब्रह्मास्त्रविहितं मुमोच त्वरयान्वितः

Así instruido, el daitya, turbado y agitado, soltó con presteza una flecha investida con el poder del Brahmāstra.

Verse 6

ब्रह्मास्त्रं तत्प्रजज्वाल ततः खे सुमहाद्भुतम् । देवानां चाभवत्सैन्यं सर्वमेव भयाकुलम्

Aquel Brahmāstra se encendió en llamas, prodigio inmenso en el cielo. Y todo el ejército de los dioses quedó presa del temor.

Verse 7

शंबरास्त्रं ततः शांतं ब्राह्मप्रतिहतं तदा । तस्मिन्प्रतिहते ह्यस्त्रे भास्करः प्रभुः

Entonces el arma de Śambara fue apaciguada, detenida por el Brahmāstra. Y cuando aquel proyectil quedó neutralizado, el señor Bhāskara, el Sol, …

Verse 8

महेंद्रजालमास्ताय चक्रे भीषणां तनुम् । विस्फूर्जत्करसंघातसमाक्रांतजगत्त्रयः

Asumiendo la gran red de ilusión de Indra, tomó una forma terrible; su fulgor, en multitud de manos, parecía desbordar y cubrir los tres mundos.

Verse 9

तताप दानवानीकं गलन्मज्जाङ्घ्रिशोणितम् । चक्षूंषि दानवेन्द्राणां चकारांधानि स प्रभुः

Aquel Señor abrasó al ejército de los dánavas hasta que de sus miembros manaron médula y sangre; y dejó ciegos los ojos de los reyes demoníacos.

Verse 10

गजानामगलन्मेदः पेतुश्चापि रथा भुवि । तुरंगमाः श्वसंतश्च घर्मार्ता रथिनोपि च

La grasa de los elefantes se derretía, y los carros caían al suelo. Los caballos jadeaban, y aun los aurigas sufrían, afligidos por el ardor del calor.

Verse 11

इतश्चेतश्च सलिलं प्रार्थयंतस्तृषातुराः । गिरिद्रोणीश्च पादांश्च गिरिणां गहनानि च

Torturados por la sed, pedían agua de un lado y de otro, corriendo hacia valles de montaña, estribaciones y hondas quebradas de las sierras.

Verse 12

तेषां प्रार्थयतां शीघ्रमन्योन्यं च विसर्पिणाम् । दावाग्निरज्वलत्तीव्रो घोरो नर्दग्धपादपः

Mientras corrían de un lado a otro, llamándose con urgencia en busca de auxilio, de pronto se encendió un pavoroso incendio forestal, feroz en su ardor, que consumió los árboles de alrededor.

Verse 13

तोयार्थिनः पुरो दृष्ट्वा तोयं कल्लो लमालितम् । पुरःस्थितमपि प्राप्तुं न शेकुरुपसादितुम्

Aunque desesperados por agua, aun viendo el agua ante ellos—su superficie agitada por olas—no pudieron alcanzarla, ni siquiera acercarse a ella.

Verse 14

अप्राप्य सलिलं भूमावभ्याशे द्रुतमेव ते । तत्रतत्र व्यदृश्यन्त मृता दैत्येश्वराभुवि

Al no poder obtener agua, cayeron pronto al suelo cercano; y allí, en la tierra del señor de los Daityas, se les vio yacer muertos en muchos lugares.

Verse 15

रथा गजाश्च पतितास्तुरंगाश्च श्रमान्विताः । स्थिता वमंतो धावंतो गलद्द्रुतवसास्रजः

Carros y elefantes yacían caídos; los caballos, vencidos por el cansancio, ora se quedaban en pie ora corrían vomitando, con guirnaldas y arreos flojos, deslizándose y goteando.

Verse 16

दानवानां कोटिकोटि व्यदृश्यतमृतं तदा । एवं क्षयो जानवानां तस्मिन्महति वर्तिते

Entonces se vio que crores y crores de Dānavas habían perecido. Así, cuando aquella gran devastación tuvo lugar, se consumó la destrucción de esos seres.

Verse 17

प्रकोपोद्भूतताम्राक्षः कालनेमी रुषातुरः । बभूव कालमेधाभः स्फुरद्रोमशतह्रदः

Kālanemi, con los ojos enrojecidos por la ira que se alzaba y consumido por el furor, se tornó como una nube oscura de fatalidad; su cuerpo se erizó, con los vellos en punta en cientos de estremecimientos.

Verse 18

गंभीरास्फोटनिर्ह्रादजगद्धृदयकंपनः । प्रच्छाद्य गगनं सूर्यप्रभां सर्वां व्यनाशयत्

Con truenos profundos y un bramido que hizo temblar el corazón del mundo, cubrió el firmamento y apagó por completo el resplandor del sol.

Verse 19

ववर्ष शीतं च जलं दानवेन्द्रबलं प्रति । दैत्यास्तां वृष्टिमासाद्य समाश्वस्तास्ततः क्रमात्

Derramó agua fría sobre el ejército del rey Dānava. Al recibir aquella lluvia, los Daitya recobraron poco a poco la calma.

Verse 20

बीजांकुरा इव म्लानाः प्राप्य वृष्टिं धरातले । ततः स मेघरूपेण कालनेमिर्महासुराः

Como brotes de semilla marchitos que reviven al recibir la lluvia sobre la tierra, así Kālanemi, el gran Asura, tomó entonces la forma de una nube.

Verse 21

शस्त्रवृष्टिं ववर्षोग्रां देवनीकेषु दुर्जयः । तया वृष्ट्या पीड्यमाना दैत्यैरन्यैश्च देवताः

Aquel invencible hizo llover una feroz lluvia de armas sobre las huestes de los dioses. Oprimidas por esa tormenta de proyectiles—y también por otros Daitya—las deidades padecieron gravemente.

Verse 22

गतिं कांचिन्न पश्यन्ति गावः शीतार्दिता इव । परस्परं व्यलीयंत गजेषु तुरगेषु च । रथेषु च भयत्रस्तास्तत्रतत्र निलिल्यिरे

Sin hallar salida alguna—como reses abatidas por el frío invernal—se apretaron unos contra otros. Presos del terror, se aferraron a elefantes, caballos e incluso a los carros, ocultándose aquí y allá en puro pánico.

Verse 23

एवं ते लीयमानाश्च निहताः कालने मिना । दृश्यंते पतिता देवाः शस्त्रभिन्नंगसंधयः

Así, aplastados juntos, fueron muertos por Kālanemi. Se veía a los devas caídos, con sus miembros y articulaciones partidos por las armas.

Verse 24

विभिन्ना भिन्नमूर्धानस्तथा भिन्नोरुजानवः । विपर्यस्तं रथांगैश्च पतितं ध्वजशक्तिभिः

Sus cabezas estaban partidas, y también sus muslos y rodillas destrozados. Volcados por partes de carros, yacían caídos, abatidos por estandartes y lanzas.

Verse 25

तुरंगाणां सहस्राणि गजानामयुतानि च । रक्तेन तेषां घोरेण दुस्तरा चाभवन्मही

Miles de caballos y decenas de miles de elefantes yacían allí; y por su terrible sangre la tierra se volvió difícil de cruzar.

Verse 26

एवमाजौ महादैत्यः कालनेमिर्महासुरः । जघ्ने मुहुर्तमात्रेण गंधर्वाणां दशायुतम्

Así, en la batalla, el gran Daitya Kālanemi —el poderoso Asura— mató, en tan solo un muhūrta, a cien mil Gandharvas.

Verse 27

यक्षाणां पंचलक्षाणि किंनराणां तथैव च । जघ्ने पिशाचमुख्यानां सप्तलक्षाणि निर्भयः

Sin miedo, mató a quinientos mil Yakṣas, e igualmente a Kinnaras; y de los jefes Piśāca destruyó setecientos mil.

Verse 28

इतरेषां न संख्यास्ति सुरजातिनिकायिनाम् । जघ्ने स कोटिशः क्रद्धः कालनेमिर्मदोत्कटः

En cuanto a las demás huestes de razas celestiales, no había modo de contarlas. Kālanemi, airado y henchido de orgullo, las abatió por crores.

Verse 29

एवं प्रतिभये भीमे तदामर महाक्षये । संक्रुद्धावश्विनौ वीरौ चित्रास्त्रकवचोज्जवलौ

Cuando se alzó tan terrible espanto, en medio de aquella gran ruina de los inmortales, los dos heroicos Aśvines se encendieron en ira, resplandecientes con armas maravillosas y con armaduras fulgentes.

Verse 30

जघ्नतुस्तौ रणे दैत्यमेकैकं षष्टिभिः शरैः । निर्भिद्य ते महादैत्यं सपुंखा विविशुर्महीम्

En la batalla, aquellos dos hirieron al Daitya, cada uno con sesenta flechas. Al atravesar al gran Daitya, las flechas—con sus plumas intactas—se hundieron en la tierra.

Verse 31

ताभ्यां बाणप्रहारैस्तु किंचित्सोऽवाप्तचेतनः । जग्राह चक्रं लक्षारं तैलधौतं रणेऽधिकम्

Herido por las descargas de flechas de ambos, recobró un poco la conciencia. Entonces, en aquella batalla, tomó un disco de filo de navaja, pulido con aceite y temible para el combate.

Verse 32

तेन चक्रेण सोश्विभ्यां चिच्छेद रथकूबरम् । जग्राहाथ धनुर्दैत्यः शरांश्चाशीविषोपमान्

Con aquel disco cortó el timón (viga del yugo) del carro de los dos Aśvines. Luego el Daitya tomó su arco y empuñó flechas como serpientes venenosas.

Verse 33

ववर्ष भिषजोर्मूर्ध्नि संछाद्याकाशगोचरम् । तावप्यस्त्रैः स्मृतैः सर्वाश्छेदतुर्दैत्यसायकान्

Hizo llover proyectiles sobre las cabezas de los dos divinos médicos, cubriendo la vasta bóveda del cielo. Mas ellos, recordando sus armas, cercenaron todas las flechas del Daitya.

Verse 34

तच्च करम तयोर्दृष्ट्वा विस्मितः कोपमाविशत् । जग्राह मुद्गरं भीम कालदंडविभीषणम्

Al ver aquella proeza suya, quedó pasmado y luego lo invadió la ira. Empuñó una maza terrible, espantosa como la vara de la Muerte.

Verse 35

स तदमुद्भ्राम्य वेगेन चिक्षेपास्य रथं प्रति । तं तु मुद्गरमायांतमालोक्यांबरगोचरे

Haciéndola girar con ímpetu, la arrojó contra su carro. Mas al ver aquella maza que se precipitaba por el cielo abierto,

Verse 36

मुक्त्वा रथावुभौ वेगादाप्लुतौ तरसाश्विनौ । तौ रथौ स तु निष्पिष्य मुद्गरोऽचलसंनिभः

Los veloces Aśvines abandonaron ambos carros y saltaron lejos con presteza. Entonces aquella maza, semejante a una montaña, aplastó los dos carros.

Verse 37

दारयामास धरणीं हेमजालपरिष्कृतः । तस्य कर्माथ तद्दृष्ट्वा भिषजौ चित्रयोधिनौ

Adornada con una malla de oro, desgarró incluso la tierra. Al ver tal acción, los dos médicos-devas, guerreros prodigiosos,

Verse 38

वज्रास्त्रं च प्रकुर्वाणौ दानवेंद्रमयुध्यताम् । घोरवज्रप्रहारैस्तु दानवः स परिक्षतः

Forjando el arma Vajra, los dos Aśvines combatieron al señor de los Dānavas. Herido por terribles golpes de rayo, aquel Dānava quedó gravemente lacerado.

Verse 39

रथो ध्वजो धनुश्चैव छत्रं च कवचं तथा । क्षणेन शतधा भूतं सर्वसैन्यस्य पश्यतः

Su carro, estandarte, arco, parasol y armadura también—en un instante—quedaron hechos cien pedazos ante la mirada de todo el ejército.

Verse 40

तद्दृष्ट्वा दुकरं कर्म सोऽश्विभ्यां भीमविक्रमः । नारायणास्त्रं बलवान्मुमोच रणमूर्धनि

Al ver aquella hazaña difícil de realizar por los Aśvines, él, de terrible valor, lanzó el poderoso arma de Nārāyaṇa en la cumbre misma de la batalla.

Verse 41

ततः शशाम वज्रास्त्रं कालनेमिस्ततो रुषा । जीवग्राहं ग्राहयितुमश्विनौ तौ प्रचक्रमे

Entonces el arma Vajra fue apagada; y Kālanemi, airado, se dispuso a hacer caer a los dos Aśvines en el agarre “arrebatavidas”, una captura mortal.

Verse 42

तावभिप्रायमालक्ष्य संत्यज्य समरांगणम् । पदाती वेपमानांगौ प्रद्रुतौ वासवोयतः

Al percibir su intención, los dos Aśvines abandonaron el campo de batalla. Temblando en sus miembros y ya a pie, huyeron hacia donde había ido Vāsava (Indra).

Verse 43

तयोरनुगतो दैत्यः कालनेमिर्नदन्मुहुः । प्राप्येंद्रस्य बलं क्रूरो दैत्यानीकपदानुगः

Siguiendo de cerca a aquellos dos, el Dānava Kālanemi rugía una y otra vez. Cruel, marchando al compás de la hueste de los asuras, llegó hasta las fuerzas de Indra.

Verse 44

स काल इव कल्पांते यदा वासवमाद्रुतः । तं दृष्ट्वा सर्वभूतानि विविशुर्विह्वलानि तु

Cuando se abalanzó sobre Vāsava, parecía el Tiempo mismo al término de un kalpa. Al verlo, todos los seres, estremecidos y turbados, buscaron refugio y escondite.

Verse 45

हाहारावं प्रकुर्वाणास्तदा देवाश्च मेनिरे । पराजयं महेंद्रस्य सर्वलोकक्षयावहम्

Entonces los dioses, lanzando gritos de «¡hā hā!», pensaron que la derrota de Mahendra traería la ruina a todos los mundos.

Verse 46

चेलुः शिखरिणो मुख्याः पेतुरुल्का नभस्तलात् । जगर्जुर्जलदा दिक्षु संभूतश्च महारवः

Temblaron las montañas más eminentes; cayeron meteoros del firmamento. Las nubes de trueno bramaron en todas direcciones, y se alzó un gran estruendo.

Verse 47

तां भूताविकृतिं दृष्ट्वा देवाः सेंद्रा भयावहाः । मनसा शरणं जग्मुर्वासुदेवं जगत्पतिम्

Al ver aquella terrible distorsión entre los seres, los dioses —incluso con Indra— quedaron sobrecogidos de temor. En su corazón tomaron refugio en Vāsudeva, Señor del universo.

Verse 48

नमो ब्रह्मण्यदेवाय गोब्राह्मणहिताय च । जगद्धिताय कृष्णाय गोविंदाय नमोनमः

Salve al Señor que ama y sostiene el dharma, bienhechor de las vacas y de los brāhmaṇas; salve a Kṛṣṇa, a Govinda, que quiere el bien de todo el universo—salve, salve una y otra vez.

Verse 49

स नो रक्षतु गोविंदो भयार्तास्ते जगुः सुराः । सुराणां चिंतितं ज्ञात्वा भगवान्गरुडध्वजः

«¡Que Govinda nos proteja!»—así clamaron los dioses, afligidos por el temor. Conociendo lo que los dioses guardaban en su corazón, el Bienaventurado, cuyo estandarte es Garuḍa, (respondió).

Verse 50

विबुध्यैव च पर्यंकाद्योगनिद्रां विहाय सः । लक्ष्मीकरयुगांभोजलालितांघ्रिसरोरुहः

Despertó al instante y, alzándose de su lecho, dejó atrás su sueño yóguico; Él, cuyos pies de loto son acariciados suavemente por el par de manos de loto de Lakṣmī.

Verse 51

शारदंबरनीराब्जकांतिदेहच्छविः प्रभुः । कौस्तुभोद्भासिहृदयः कांतकेयूरभास्करः

Aquel Señor resplandecía con el fulgor de su cuerpo, como el cielo otoñal y el loto azul. La joya Kaustubha ardía en su pecho, y sus espléndidos brazaletes relucían como soles.

Verse 52

विमृश्य सुरसंक्षोभं वैनतेयमाताह्वयत् । आहूतेऽविस्थितेतस्मिन्गरुडे दुःखिते भृशम्

Meditando sobre la conmoción que afligía a los dioses, la Madre Vinatā llamó a Vainateya (Garuḍa). Al ser convocado, Garuḍa acudió y permaneció allí, hondamente apenado.

Verse 53

दिव्यनानास्त्रतीक्ष्णार्चिरारुह्यागात्सुराहवम् । तत्रापश्यत देवेंद्रं भयभीतमभिद्रुतम्

Montado en un divino arsenal resplandeciente, de filos agudos y llamas fulgurantes, se apresuró al campo de batalla de los dioses. Allí vio a Indra, aterrorizado, huyendo mientras era perseguido.

Verse 54

दानवेंद्रैर्नवांभोदसच्छायैः सर्वथोत्कटैः । यथा हि पुरुषं घोरैरभाग्यैरर्थकांक्षिभिः

Por los señores de los Dānavas—oscuros como nubes de lluvia reciente y feroces en todo—Indra fue acosado sin tregua, como un hombre es asaltado por terribles infortunios que codician su riqueza.

Verse 55

तत्त्राणायाव्रजद्विष्णुः स्तूयमानो मुहुः सुरैः । अभाग्येभ्यः परित्रातुं सुकृतं निर्मलं यथा

Para socorrerlos, Viṣṇu avanzó, alabado una y otra vez por los dioses, como el mérito puro (sukṛta) que llega a librar a alguien de la desdicha.

Verse 56

अथापश्यत दैत्येंद्रो वियति द्युतिमंडलम् । स्फुरंतमुदयाच्छीघ्रं कांतं सूर्यशतं यथा

Entonces el señor de los Daityas vio en el cielo un círculo de esplendor, centelleante y elevándose con presteza, hermoso como cien soles.

Verse 57

प्रभवं ज्ञातुमिच्छंतो दानवास्तस्य तेजसः । गरुडं तमथा पश्यन्कल्पांतानलभैरवम्

Deseando conocer el origen de aquel fulgor, los Dānavas vieron entonces a Garuḍa, terrible como el fuego al fin de una era.

Verse 58

तत्र स्थितं चतुर्बाहुं हरिं चानुपमद्युतिम् । तमालोक्यासुरेंद्रास्तु हर्षसंपूर्णमानसाः

Allí vieron a Hari (Viṣṇu), de cuatro brazos y de esplendor incomparable. Al contemplarlo, los señores de los Asura quedaron colmados de júbilo en su corazón.

Verse 59

अयं स देवः सर्वेषां शरणं केशवोऽरिहा । अस्मिञ्जिते जिताः सर्वा देवता नात्र संशयः

«Este es aquel dios: Keśava, el matador de enemigos, refugio de todos. Si él es vencido, todos los dioses quedan vencidos; de ello no hay duda.»

Verse 60

एनमाश्रित्य लोकेशा यज्ञभागभुजोऽमराः । इत्युक्त्वा ते समागम्य सर्व एव ततस्ततः

«Apoyados en él, los señores del mundo—los inmortales que participan de las porciones del yajña—permanecen seguros.» Dicho esto, todos ellos se reunieron desde todas las direcciones.

Verse 61

तं जघ्नुर्विविधैः शस्त्रैः परिवार्य समंततः । कालनेमिप्रभृतयो दश दैत्यमहारथाः

Rodeándolo por todas partes, diez grandes guerreros daitya de carro—encabezados por Kālanemi—lo hirieron con diversas armas.

Verse 62

षष्ट्या विव्याधबाणानां कालनेमिर्जनार्दनम् । निमिः शतेन बाणानां मथनोऽशीतिभिः शरैः

Con sesenta flechas, Kālanemi atravesó a Janārdana (Viṣṇu); Nimi lo hirió con cien flechas, y Mathana con ochenta saetas.

Verse 63

जंभकश्चैव सप्तत्या शुंभो दशभिरेव च । शेषा दैत्ये श्वराः सव विष्णुमेकैकशः शरैः

Jambhaka lo hirió con setenta flechas, y Śumbha con diez; y los demás señores de los Dānavas, uno tras otro, acometieron a Viṣṇu con sus saetas.

Verse 64

दशभिर्दशभिः शल्यैर्जघ्नुः सगरुडं रणे । तेषाममृष्यत्तत्कर्म विष्णुर्दानवसूदनः

En la batalla hirieron a Viṣṇu junto con Garuḍa, cada uno con diez dardos barbados. Viṣṇu, el matador de los Dānavas, no pudo soportar tal acción de ellos.

Verse 65

एकैकं दानवं जघ्ने षड्भिः पड्भिरजिह्नगैः । आकर्णकृष्टैर्भूयश्च कालनेमिस्त्रिभिः शरैः

Fue dando muerte a los Dānavas uno por uno con seis y seis flechas infalibles; y de nuevo a Kālanemi lo alcanzó con tres saetas, tensadas hasta la oreja.

Verse 66

विष्णुं विव्याध हृदये रोषाद्रक्तविलोचनः । तस्याशोभंत ते बाणा हृदये तप्तकांचनाः

Con los ojos enrojecidos por la ira, lo hirió a Viṣṇu en el corazón. Aquellas flechas resplandecían en su pecho como oro al rojo vivo.

Verse 67

मयूखा इव संदीप्ताः कौस्तुभस्य स्फुरत्त्विषः । तैर्बाणैः किंचिदायस्तो हरिर्जग्राह मुद्गरम्

Aquellas flechas, encendidas como rayos, centelleaban con el fulgor del Kaustubha. Ligeramente afligido por ellas, Hari empuñó su maza.

Verse 68

स तमुद्ग्राह्य वेगेन दानवाय मुमोच वै । दानवेन्द्रस्तमप्राप्तं वियत्येव शतैः शरैः

Levantándolo, lo arrojó con fuerza contra el Dānava. Pero el señor de los Dānavas, antes de que pudiera alcanzarlo, lo derribó en el aire con cientos de flechas.

Verse 69

चिच्छेद तिलशः क्रुद्धो दर्शयन्पाणिलाघवम् । ततो विष्णुः प्रकुपितः प्रासं जग्राह भैरवम्

Enfurecido, lo cortó en pedazos, mostrando la rapidez de su mano. Entonces Viṣṇu, grandemente enojado, tomó una lanza temible.

Verse 70

तेन दैत्यस्य हृदयं ताडयामास वेगतः । क्षणेन लब्धसंज्ञस्तु कालनेमिर्महासुरः

Con ella golpeó el corazón del Daitya con gran fuerza. En un momento, el gran Asura Kālanemi recobró el conocimiento.

Verse 71

शक्तिं जग्राह तीक्ष्णाग्रां हेमघंटाट्टहासिनीम् । तया वामं भुजं विष्णोर्बिभेद दितिनंदनः

Agarró un arma śakti de punta afilada, riendo ruidosamente como una campana de oro; y con ella, el hijo de Diti atravesó el brazo izquierdo de Viṣṇu.

Verse 72

भिन्नं शक्त्या भुजं तस्य स्रुतशोणितमाबभौ । नीले बला हके विद्युद्विद्योतंती यथा मुहुः

Cuando su brazo fue partido por la lanza, la sangre brotó y destelló —una y otra vez— como un relámpago parpadeando dentro de una oscura nube de lluvia.

Verse 73

ततो विष्णुः प्रकुपितो जग्राह विपुलं धनुः । सप्तदश च नाराचांस्तीक्ष्णाग्रान्मर्मभेदिनः

Entonces Viṣṇu, encendido en ira, empuñó su poderoso arco, junto con diecisiete flechas de hierro, de punta aguda, que atraviesan los puntos vitales.

Verse 74

दैत्यस्य हृदयं षड्भिर्विव्याध च शरैस्त्रिभिः । चतुर्भिः सारथिं चास्य ध्वजं चैकेन पत्रिणा

Hirió el corazón del asura con seis flechas; y con otras tres lo volvió a alcanzar. Con cuatro hirió al auriga, y con una sola saeta emplumada abatió el estandarte.

Verse 75

द्वाभ्यां धनुर्ज्याधनुषी भुजं चैकेन पत्रिणा । स विद्धो हृदये गाढं दोषैर्मूढो यथा नरः

Con dos flechas hirió el arco y su cuerda; con una saeta emplumada atravesó el brazo. Herido hondo en el corazón, quedó aturdido, como un hombre extraviado por sus propias faltas.

Verse 76

स्रुतरक्तारुणः प्रांशुः पीडाचलितमानसः । चकंपे मारुतेनेव चोदितः किंशुकद्रुमः

Alto y enrojecido por la sangre que manaba, con la mente sacudida por el dolor, temblaba, como un árbol kiṃśuka azotado por el viento.

Verse 77

ततः कंपितमालक्ष्य गदां जग्राह केशवः । तां च वेगेन चिक्षेप कालनेमिवधं प्रति

Entonces, al verlo temblar, Keśava tomó su maza y la arrojó con ímpetu, encaminándola a la muerte de Kālanemi.

Verse 78

सा पपात शिरस्युग्रा सहसा कालनेमिनः । संचूर्णितोत्तमां गस्तु निष्पिष्टमुकुटोसुरः

Esa terrible maza cayó repentinamente sobre la cabeza de Kālanemi. El noble cuerpo del demonio fue aplastado y su corona hecha pedazos.

Verse 79

स्रुतरक्तौघरंध्रश्च स्रुतधातुरिवाचलः । पपात स्वे रथे भग्नो विसंज्ञः शिष्टजीवनः

Con sus heridas manando torrentes de sangre, como una montaña que rezuma minerales, se desplomó —roto— sobre su propio carro, sin sentido, con solo un remanente de vida.

Verse 80

पतितस्य रथोपस्थे दानवस्याच्युतोऽरिहा । स्मितपूर्वमुवाचेदं वाक्यं चक्रायुधः प्रभुः

Mientras el demonio yacía caído en el asiento de su carro, Acyuta —el destructor de enemigos— sonriendo primero, pronunció estas palabras; el Señor cuya arma es el disco.

Verse 81

गच्छासुर विमुक्तोऽसि सांप्रतं जीव निर्वृतः । ततः स्वल्पेन कालेन अहमेव तवांतकः

"Vete, oh Asura, por ahora estás liberado. Vive tranquilo por el momento; sin embargo, después de un corto tiempo, yo mismo seré tu fin".

Verse 82

एवं वचस्तस्य निशम्य विष्णोः सर्वेश्वरस्याथ रथं निमेषात् । निनाय दूरं किल कालनेमिनो भीतस्तदा सारथिर्लोकनाथात्

Al escuchar esas palabras de Viṣṇu —el Señor de todo— el auriga de Kālanemi, aterrorizado por el Protector de los mundos, en un mero instante condujo el carro muy lejos.