
Rishi: Atharvanic tradition; verse is RV-like in diction and may reflect borrowing/adaptation
Devata: Agni
Chandas: Triṣṭubh-like cadence (RV-style); Atharvanic transmission may preserve mixed metrical features
AV 8.3 es un himno rakṣoghna que instala a Agni como guardián de todas las direcciones y como matador activo de seres hostiles —enemigos humanos tanto como rakṣas y yātudhānas. En dicción triṣṭubh de sabor rigvédico, unge y enciende el poder de Agni, pidiendo protección ininterrumpida (de día y de noche), arrancar aquello que ha «apresado» a la víctima, y quemar/consumir a los atacantes para que su acometida no pueda volver.
Mantra 1
शत्रुनाशनम्। र॒क्षो॒हणं॑ वा॒जिन॒मा जि॑घर्मि मि॒त्रं प्रथि॑ष्ठ॒मुप॑ यामि॒ शर्म॑ । शिशा॑नो अ॒ग्निः क्रतु॑भिः॒ समि॑द्धः॒ स नो॒ दिवा॒ स रि॒षः पा॑तु॒ नक्त॑म्
Destructor de enemigos, abatidor de Rākṣas: al vigoroso lo unjo; al Amigo, firmemente establecido, me acerco en busca de amparo, de resguardo. Agni de llama intensa, encendido por sus poderes (krátu): que nos guarde del daño de día, que (nos guarde) de noche.
Mantra 2
अयो॑दंष्ट्रो अ॒र्चिषा॑ यातु॒धाना॒नुप॑ स्पृश जातवेदः॒ समि॑द्धः । आ जि॒ह्वया॒ मूर॑देवान् रभस्व क्र॒व्यादो॑ वृ॒ष्ट्वापि॑ धत्स्वा॒सन्
De colmillos de hierro: con tu llama toca, persiguiéndolos, a los Yātudhānas, oh Jātavedas, cuando estás encendido. Con tu lengua apresa a los espíritus engañadores; a los devoradores de carne — tras abatirlos — sujétalos firmes en tu boca.
Mantra 3
उ॒भोभ॑यावि॒न्नुप॑ धेहि॒ दंष्ट्रौ॑ हिं॒स्रः शिशा॒नोऽव॑रं॒ परं॑ च । उ॒तान्तरि॑क्षे॒ परि॑ याह्यग्ने॒ जम्भैः॒ सं धे॑ह्य॒भि या॑तु॒धाना॑न्
Oh Agni, que infundes temor por ambos lados, aplica tus colmillos; destructor, afilado por ti mismo, hiere lo de abajo y lo de arriba. Y en el espacio intermedio recorre en círculo: con tus mandíbulas ciérrate por completo sobre los Yātudhānas.
Mantra 4
अग्ने॒ त्वचं॑ यातु॒धान॑स्य भिन्धि हिं॒स्राशनि॒र्हर॑सा हन्त्वेनम्। प्र पर्वा॑णि जातवेदः शृणीहि क्र॒व्यात् क्र॑वि॒ष्णुर्वि चि॑नोत्वेनम्
Oh Agni, hiende la piel del Yātudhāna; que el rayo dañino, con fuerza vehemente, lo hiera. Rompe sus articulaciones, oh Jātavedas; que el comedor de carne, el devorador de carne, lo despedace y lo arranque de aquí.
Mantra 5
यत्रे॒दानीं॒ पश्य॑सि जातवेद॒स्तिष्ठ॑न्तमग्न उ॒त वा॒ चर॑न्तम्। उ॒तान्तरि॑क्षे॒ पत॑न्तं यातु॒धानं॒ तमस्ता॑ विध्य॒ शर्वा॒ शिशा॑नः
Donde ahora lo ves, oh Jātavedas — de pie, oh Agni, o yendo y viniendo; aun si en el espacio intermedio va volando — a ese Yātudhāna: a él, oh Śarva, bien afilado, hiérelo con tu proyectil.
Mantra 6
य॒ज्ञरिषूः॑ सं॒नम॑मानो अग्ने वा॒चा श॒ल्याँ अ॒शनि॑भिर्दिहा॒नः । ताभि॑र्विध्य॒ हृद॑ये यातु॒धाना॑न् प्रती॒चो बा॒हून् प्रति॑ भङ्ग्ध्येषाम्
Armado con flechas del sacrificio, inclinado hacia el blanco, oh Agni — armándote con la palabra de púas y rayos — con ellas hiere en el corazón a los Yātudhānas; quiebra sus brazos, vueltos hacia atrás contra ellos mismos.
Mantra 7
उ॒तार॑ब्धान्त्स्पृनुहि जातवेद उ॒तारे॑भा॒णाँ ऋ॒ष्टिभि॑र्यातु॒धाना॑न्। अग्ने॒ पूर्वो॒ नि ज॑हि॒ शोशु॑चान आ॒मादः॒ क्ष्विङ्का॒स्तम॑द॒न्त्वेनीः॑
Y a los que se han aferrado (a nosotros), oh Jātavedas, arráncalos y apártalos; y a los Yātudhāna que aún no han caído sobre nosotros, hiérelos y abátelos con tus lanzas. Oh Agni, el primero, el fulgurante, derríbalos y mátalos: que el comedor de crudo, los devoradores que ladran, los veloces, lo devoren.
Mantra 8
इ॒ह प्र ब्रू॑हि यत॒मः सो अ॑ग्ने यातु॒धानो॒ य इ॒दं कृ॒णोति॑ । तमा र॑भस्व स॒मिधा॑ यविष्ठ नृ॒चक्ष॑स॒श्चक्षु॑षे रन्धयैनम्
Aquí mismo habla y dinos cuál de ellos, oh Agni, es el Yātudhāna que hace esto. Agárralo con el leño de encendido, oh el más joven; oh discernidor de los hombres, somételo a tu mirada y tráelo bajo tu dominio.
Mantra 9
ती॒क्ष्णेना॑ग्ने॒ चक्षु॑षा रक्ष य॒ज्ञं प्राञ्चं॒ वसु॑भ्यः॒ प्र ण॑य प्रचेतः । हिं॒स्रं रक्षां॑स्य॒भि शोशु॑चानं॒ मा त्वा॑ दभन् यातु॒धाना॑ नृचक्षः
Con mirada aguda, oh Agni, guarda el sacrificio y condúcelo hacia delante hasta los Vasus, oh previsor. Ardiendo contra los Rākṣasas dañinos, que los Yātudhānas no te engañen, oh discernidor de los hombres.
Mantra 10
नृ॒चक्षा॒ रक्षः॒ परि॑ पश्य वि॒क्षु तस्य॒ त्रीणि॒ प्रति॑ शृणी॒ह्यग्रा॑ । तस्या॑ग्ने पृ॒ष्टीर्हर॑सा शृणीहि त्रे॒धा मूलं॑ यातु॒धान॑स्य वृश्च
Oh discernidor de los hombres, busca al Rākṣasa entre los pueblos; rechaza sus tres puntas delanteras. A él, oh Agni, córtale los lomos con tu fuerza; de triple modo corta la raíz misma del Yātudhāna.
Mantra 11
त्रिर्या॑तु॒धानः॒ प्रसि॑तिं त एत्वृ॒तं यो अ॑ग्ने॒ अनृ॑तेन॒ हन्ति॑ । तम॒र्चिषा॑ स्फू॒र्जय॑न् जातवेदः सम॒क्षमे॑नं गृण॒ते नि यु॑ङ्ग्धि
Tres veces entre el Yātudhāna en tu lazo: aquel que, oh Agni, hiere el ṛta (el Orden) con la falsedad. A él, fulgurando con tu llama, oh Jātavedas, sujétalo y somételo a la vista de todos, por el cantor que te ensalza.
Mantra 12
यद॑ग्ने अ॒द्य मि॑थु॒ना शपा॑तो॒ यद् वा॒चस्तृ॒ष्टं ज॒नय॑न्त रे॒भाः । म॒न्योर्मन॑सः शर॒व्या॒३जाय॑ते॒ या तया॑ विध्य॒ हृद॑ये यातु॒धाना॑न्
Lo que, oh Agni, aun hoy nace de las maldiciones mutuas, y qué arma afilada de la palabra engendran los vociferantes —una flecha nacida de la ira y de la mente—, con ella atraviesa a los Yātudhānas en el corazón.
Mantra 13
परा॑ शृणीहि॒ तप॑सा यातु॒धाना॒न् परा॑ग्ने॒ रक्षो॒ हर॑सा शृणीहि । परा॒र्चिषा॒ मूर॑देवान्छृणीहि॒ परा॑सु॒तृपः॒ शोशु॑चतः शृणीहि
Ahuyenta, hiere con ardor abrasador a los Yātudhāna; ahuyenta, oh Agni, a los Rákṣas con tu fiero calor. Con tu llama ahuyenta a los Mūra-deva; ahuyenta a los devoradores de vida, a los llameantes—derríbalos.
Mantra 14
परा॒द्य दे॒वा वृ॑जि॒नं शृ॑णन्तु प्र॒त्यगे॑नं श॒पथा॑ यन्तु सृ॒ष्टाः । वा॒चास्ते॑नं॒ शर॑व ऋच्छन्तु॒ मर्म॒न् विश्व॑स्यैतु॒ प्रसि॑तिं यातु॒धानः॑
Que hoy los dioses derriben el mal; que las imprecaciones lanzadas vuelvan contra él. Por la palabra, que las flechas alcancen al ladrón en el punto vital; que el Yātudhāna caiga en la trampa de todo (lo existente).
Mantra 15
यः पौरु॑षेयेण क्र॒विषा॑ सम॒ङ्क्ते यो अश्व्ये॑न प॒शुना॑ यातु॒धानः॑ । यो अ॒घ्न्याया॒ भर॑ति क्षी॒रम॑ग्ने॒ तेषां॑ शी॒र्षाणि॒ हर॒सापि॑ वृश्च
Quien se unge con carne humana, quien — Yātudhāna — ofrece en víctima caballo y ganado; quien se lleva la leche de la vaca inviolable, oh Agni: a ésos córtales las cabezas con tu ardor feroz.
Mantra 16
वि॒षं गवां॑ यातु॒धाना॑ भरन्ता॒मा वृ॑श्चन्ता॒मदि॑तये दु॒रेवाः॑ । परै॑णान् दे॒वः स॑वि॒ता द॑दातु॒ परा॑ भा॒गमोष॑धीनां जयन्ताम्
Que los Yātudhānas carguen con el veneno de las vacas; que los malhechores sean abatidos para Aditi. Lejos, que el dios Savitar los entregue; lejos, que las hierbas (oṣadhī) venzan y expulsen su porción.
Mantra 17
सं॒व॒त्स॒रीणं॒ पय॑ उ॒स्रिया॑या॒स्तस्य॒ माशी॑द् यातु॒धानो॑ नृचक्षः । पी॒यूष॑मग्ने यत॒मस्तितृ॑प्सा॒त् तं प्र॒त्यञ्च॑म॒र्चिषा॑ विध्य॒ मर्म॑णि
La leche, añejada un año, de la vaca rojiza: de ella no participe el Yātudhāna, vigilante de los hombres. Quienquiera, oh Agni, quiera hartarse de la dulzura de amṛta, a ése, vuelto hacia atrás, hiérelo con tu llama en el punto vital.
Mantra 18
स॒नाद॑ग्ने मृणसि यातु॒धाना॒न् न त्वा॒ रक्षां॑सि॒ पृत॑नासु जिग्युः । स॒हमू॑रा॒ननु॑ दह क्र॒व्यादो॒ मा ते॑ हे॒त्या मु॑क्षत॒ दैव्या॑याः
Desde antiguo, oh Agni, aplastas a los Yātudhānas; los Rākṣasas no te han vencido en las batallas. Persigue y quema a los devoradores de carne junto con su turba que confunde; que no se dispare contra ti el proyectil celestial.
Mantra 19
त्वं नो॑ अग्ने अध॒रादु॑द॒क्तस्त्वं प॒श्चादु॒त र॑क्षा पु॒रस्ता॑त्। प्रति॒ त्ये ते॑ अ॒जरा॑स॒स्तपि॑ष्ठा अ॒घशं॑सं॒ शोशु॑चतो दहन्तु
Tú, oh Agni, guárdanos desde abajo y desde arriba; protégenos por detrás y también por delante. Contra el maldiciente, que tus llamas imperecederas, las más ardientes, encendidas, lo consuman.
Mantra 20
प॒श्चात् पु॒रस्ता॑दध॒रादु॒तोत्त॒रात् क॒विः काव्ये॑न॒ परि॑ पाह्यग्ने । सखा॒ सखा॑यम॒जरो॑ जरि॒म्णे अग्ने॒ मर्ताँ॒ अम॑र्त्य॒स्त्वं नः॑
Por detrás, por delante, desde abajo y desde arriba: oh Agni, el Sabio, con tu arte inspirado protégenos en derredor. Un amigo a su amigo, sin envejecer, contra la decadencia: oh Agni, Inmortal, tú [guardas] a nosotros, mortales.
Mantra 21
तद॑ग्ने॒ चक्षुः॒ प्रति॑ धेहि रे॒भे श॑फा॒रुजो॒ येन॒ पश्य॑सि यातु॒धाना॑न्। अ॒थ॒र्व॒वज्ज्योति॑षा॒ दैव्ये॑न स॒त्यं धूर्व॑न्तम॒चितं॒ न्योऽष
Coloca, oh Agni, ese Ojo sobre el cantor — quebrantador de pezuñas — con el que ves a los Yātudhānas. Y con luz celeste, al modo de Atharvan, abrasa al agresor invisible, al enemigo verdadero que obra daño.
Mantra 22
परि॑ त्वाग्ने॒ पुरं॑ व॒यं विप्रं॑ सहस्य धीमहि । धृ॒षद्व॑र्णं दि॒वेदि॑वे ह॒न्तारं॑ भङ्गु॒राव॑तः
En torno a ti, oh Agni, como fortaleza, establecemos al inspirado, al poderoso: de fulgor resplandeciente, día tras día, el matador del enemigo quebradizo.
Mantra 23
वि॒षेण॑ भङ्गु॒राव॑तः॒ प्रति॑ स्म र॒क्षसो॑ जहि । अग्ने॑ ति॒ग्मेन॑ शो॒चिषा॒ तपु॑रग्राभिर॒र्चिभिः॑
Con poder de veneno hiérelos de frente — a los quebradizos Rākṣasas. Oh Agni, con tu fulgor agudo, con llamas cuyo frente es ardor abrasador, derríbalos.
Mantra 24
वि ज्योति॑षा बृह॒ता भा॑त्य॒ग्निरा॒विर्विश्वा॑नि कृणुते महि॒त्वा। प्रादे॑वीर्मा॒याः स॑हते दु॒रेवाः॒ शिशी॑ते॒ शृङ्गे॒ रक्षो॑भ्यो वि॒निक्ष्वे॑
Con luz poderosa y vasta, Agni resplandece; en su majestad hace manifiestas todas las cosas. Avanza y vence los hechizos impíos, los malos caminos; afila sus cuernos contra los Rākṣasas para derribarlos.
Mantra 25
ये ते॒ शृङ्गे॑ अ॒जरे॑ जातवेदस्ति॒ग्महे॑ती॒ ब्रह्म॑संशिते । ताभ्यां॑ दु॒र्हार्द॑मभि॒दास॑न्तं किमी॒दिनं॑ प्र॒त्यञ्च॑म॒र्चिषा॑ जातवेदो॒ वि नि॑क्ष्व
Esos dos cuernos tuyos, Jātavedas que no envejece, de arma aguda, afilados por el Brahman—con ambos, con la llama, derriba y dispersa al Kīmīdin de duro corazón, el atacante vuelto de frente contra nosotros, oh Jātavedas; arrójalo abajo.
Mantra 26
अ॒ग्नी रक्षां॑सि सेधति शु॒क्रशो॑चि॒रम॑र्त्यः । शुचिः॑ पाव॒क ईड्यः॑
Agni rechaza a los Rākṣasas—de llama brillante, inmortal; puro, purificador, digno de ser invocado con alabanza.
For protection against enemies, hostile spirits (rakṣas/yātudhānas), and sudden harmful attacks—especially to secure safety through both day and night.
The hymn explicitly asks Agni to guard from behind, in front, below, and above, treating fire as a conscious perimeter-guard that surrounds the practitioner.
Traditionally it is strongest with a kindled fire and ghee offerings, but a simplified use can pair recitation with clean water sprinkling/anointing and a focused visualization of Agni’s protective circle.
Answers come straight from the texts, with the shlokas they draw on. Ask in your own words.
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