
भरतस्य अयोध्याप्रत्यागमनम् · Bharata’s Return Journey and the Distant Sight of Ayodhya
अयोध्याकाण्ड
El Sarga 71 sigue el avance de Bharata hacia Ayodhyā mediante un itinerario denso en lugares y ríos. Partiendo de Rājagṛha y avanzando hacia el oriente, contempla y cruza los ríos Sudāmā y Hlādinī, y el vasto Śatadrū, de crestas ondulantes que corre hacia el occidente; luego realiza otros cruces en parajes nombrados—Elādhāna, Sarvatīrtha y Lauhitya. El relato subraya los medios prácticos del viaje—caballos nacidos en las colinas y una montura de elefante—y enumera ríos como Uttānikā, Kuṭikā y Kapīvatī, componiendo un registro que funciona como mapa narrativo. Cuando Ayodhyā se hace visible a lo lejos—célebre por su suelo blanqueado, sus jardines y sus oficiantes versados en los Vedas—el tono cambia. Bharata percibe señales infaustas en hogares y recintos sagrados: casas sin barrer y descuidadas, puertas sin asegurar, ausencia de ofrendas e incienso, familias hambrientas. La gente aparece llorosa, demacrada y absorbida por el duelo. Así, el capítulo contrapone el ideal recordado de una capital ritualmente viva con la suspensión presente de los ritmos religiosos y domésticos, y hace de la decadencia cívica un índice de la ruptura real y moral.
Verses 1-2
स प्राङ्मुखो राजगृहादभिनिर्याय राघवः ।ततस्सुदामां द्युतिमान् सन्तीर्यावेक्ष्य तां नदीम् ॥१॥ह्लादिनीं दूरपारां च प्रत्यक्स्रोतस्तरङ्गिणीम् ।शतद्रूमतरच्छ्रीमान्नदीमिक्ष्वाकुनन्दनः ॥२॥
«El resplandeciente Rāghava salió de Rājagṛha mirando al oriente; y, tras contemplar el río Sudāmā, lo cruzó; y cruzó también la vasta Hlādinī y el majestuoso Śatadrū, coronado de olas y de corriente hacia occidente.»
Verses 3-4
ऐलाधाने नदीं तीर्त्वा प्राप्य चापरपर्पटान् ।शिलामकुर्वतीं तीर्त्वा आग्नेयं शल्यकर्षणम् ॥३॥सत्यसन्धश्शुचिश्श्रीमान्प्रेक्षमाण श्शिलावहाम् ।अत्ययात्स महाशैलान्वनं चैत्ररथं प्रति ॥४॥
Bharata —fiel a su voto, puro de corazón e ilustre— cruzó el río en Ailādhāna y llegó a la región llamada Aparaparpaṭa. Tras franquear la montaña de donde nace el río Śilāvahā, avanzó hacia el nordeste, rumbo a Śalyakarṣaṇa, contemplando el curso de la Śilāvahā; y, dejando atrás las grandes sierras, se encaminó al bosque llamado Caitraratha.
Verse 5
सरस्वतीं च गङ्गां च युग्मेन प्रतिपद्यच ।उत्तरान्वीरमत्स्यानां भारुण्डं प्राविशद्वनम् ॥५॥
Al llegar a la confluencia del Sarasvatī y el Gaṅgā, y pasando al norte de la región de Vīramatsya, entró en el bosque de Bhāruṇḍa.
Verse 6
वेगिनीं च कुलिङ्गाख्यां ह्लादिनीं पर्वताऽऽवृताम् ।यमुनां प्राप्य सन्तीर्णः बलमाश्वासयत्तदा ॥६॥
Cruzó el raudo río llamado Kuliṅgā, deleitoso y ceñido por colinas; y al llegar al Yamunā y atravesarlo, entonces dio reposo al ejército.
Verse 7
सशीतीकृत्य तु गात्राणि क्लान्तानाश्वास्य वाजिनः ।तत्र स्नात्वा च पीत्वा च प्रायादादाय चोदकम् ॥७॥
Tras refrescar sus miembros y reanimar a los caballos fatigados, allí se bañaron y bebieron; y luego partieron de nuevo, llevando agua consigo.
Verse 8
राजपुत्रो महारण्यमनभीक्ष्णोपसेवितम् ।भद्रो भद्रेण यानेन मारुतः खमिवात्ययात् ॥८॥
El bendito príncipe, montado en un excelente carro, atravesó el vasto y escasamente habitado bosque como el dios del viento surcando el cielo.
Verse 9
भागीरथीं दुष्प्रतरामंशुधाने महानदीम् ।उपायाद्राघवस्तूर्णं प्राग्वटे विश्रुते पुरे ॥९॥
Bharata, vástago de los Raghus, llegó presto a la célebre ciudad de Prāgvaṭa; y se acercó al gran río Bhāgīrathī, difícil de cruzar en el vado llamado Aṃśudhāna.
Verse 10
स गङ्गां प्राग्वटे तीर्त्वा समायात्कुटिकोष्ठिकाम् ।सबल स्तां स तीर्त्वाऽथ समायाद्धर्मवर्धनम् ॥१०॥
«Tras cruzar el Gaṅgā en Prāgvaṭa, llegó a Kuṭikōṣṭhikā; y luego, atravesándola con su ejército, arribó a Dharmavardhana.»
Verse 11
तोरणं दक्षिणार्धेन जम्भूप्रस्थमुपागमत् ।वरूथं च ययौ रम्यं ग्रामं दशरथात्मजः ॥११॥
Avanzando por la parte meridional de Toraṇa, el hijo de Daśaratha llegó a Jambhūprastha y luego prosiguió hacia la grata aldea de Varūtha.
Verse 12
तत्र रम्ये वने वासं कृत्वाऽसौ प्राङ्मुखो ययौ ।उद्यानमुज्जिहानायाः प्रियका यत्र पादपाः ॥१२॥
Tras hacer una parada en aquel hermoso bosque, prosiguió orientado hacia el este y llegó al jardín de Ujjihānā, donde crecían los árboles priyakā.
Verse 13
सालांस्तु प्रियकान्प्राप्य शीघ्रानास्थाय वाजिनः ।अनुज्ञाप्याथ भरतः वाहिनीं त्वरितो ययौ ॥१३॥
Al llegar a los bosquecillos de sāla y priyakā, enganchó con presteza caballos veloces; y, tras dar órdenes a sus tropas, Bharata prosiguió con apremio.
Verses 14-15
वासं कृत्वा सर्वतीर्थे तीर्त्वा चोत्तानिकां नदीम् ।अन्या नदीश्च विविधाः पार्वतीयैस्तुरङ्गमैः ॥१४॥हस्तिपृष्ठकमासाद्य कुटिकामत्यवर्तत ।ततार च नरव्याघ्रो लौहित्ये स कपीवतीम् ॥१५॥
Tras hacer alto en Sarvatīrtha, cruzó el río Uttānikā y muchos otros cursos de agua, montado en caballos criados en las montañas. Subiendo a un elefante, aquel tigre entre los hombres atravesó el Kuṭikā; y en Lauhitya también vadeó el Kapīvatī.
Verse 16
एकसाले स्थाणुमतीं विनते गोमतीं नदीम् ।कलिङ्गनगरे चापि प्राप्य सालवनं तदा ॥१६॥भरतः क्षिप्रमागच्छत्सुपरिश्रान्तवाहनः ।
En Ekasāla cruzó el Sthāṇumatī, y en Vinata el río Gomatī. Al llegar entonces al bosque de sāla en Kaliṅganagara, Bharata—con sus monturas exhaustas—siguió avanzando con rapidez.
Verse 17
वनं च समतीत्याशुशर्वर्यामरुणोदये ॥१७॥अयोध्यां मनुना राज्ञा निर्मितां सन्ददर्श ह ।
Atravesando con presteza el bosque en la noche, al despuntar el alba contempló Ayodhyā, la ciudad edificada por el rey Manu.
Verse 18
तां पुरीं पुरुषव्याघ्रस्सप्तरात्रोषितः पथि ॥१८॥अयोध्यामग्रतो दृष्ट्वा सारथिं वाक्यमब्रवीत् ।
Tras pasar siete noches en el camino, aquel tigre entre los hombres, al ver Ayodhyā ante sí, habló a su auriga.
Verses 19-20
एषा नातिप्रतीता मे पुण्योद्याना यशस्विनी ॥१९॥अयोध्या दृश्यते दूरात्सारथे पाण्डुमृत्तिका ।यज्वभिर्गुणसम्पन्नैर्ब्राह्मणैर्वेदपारगैः ॥२०॥भूयिष्ठमृद्धैराकीर्णा राजर्षिपरिपालिता ।
Oh auriga, desde lejos se divisa Ayodhyā, ilustre y famosa por sus sagrados jardines; mas no se me muestra con claridad. Esa ciudad de arcilla blanquecina, gobernada por rishis reales, rebosa de ricos y está colmada de brahmanes virtuosos, sacerdotes del sacrificio y conocedores consumados de los Vedas.
Verse 21
अयोध्यायां पुरा शब्दश्श्रूयते तुमुलो महान् ॥२१॥समन्तान्नरनारीणां तमद्य न श्रुणोम्यहम् ।
Antaño, en Ayodhyā se oía por doquier un gran y tumultuoso clamor de hombres y mujeres; hoy no escucho ese sonido.
Verse 22
उद्यानानि हि सायाह्ने क्रीडित्वोपरतैर्नरैः ॥२२॥समन्तात्परिधावद्भिः प्रकाशन्ते ममान्यथा ।
En verdad, los jardines que al atardecer solían resplandecer con la gente que paseaba por todas partes tras sus juegos, ahora se me muestran de otro modo, sin aquella vida acostumbrada.
Verse 23
तान्यद्यानुरुदन्तीव परित्यक्तानि कामिभिः ॥२३॥अरण्यभूतेव पुरी सारथे प्रतिभाति मे ।
Esos jardines, hoy abandonados por los buscadores de placer, parecen como si lloraran; y la ciudad, oh auriga, se me muestra como si se hubiera vuelto un yermo.
Verse 24
न ह्यत्र यानैर्दृश्यन्ते न गजैर्न च वाजिभिः ॥२४॥निर्यान्तो वाऽभियान्तो वा नरमुख्या यथापुरम् ।
Aquí no se ven hombres eminentes, ni saliendo ni entrando, como antes, montados en carros, en elefantes o en caballos.
Verse 25
उद्यानानि पुरा भान्ति मत्तप्रमुदितानि च ॥२५॥जनानां रतिसंयोगेष्वत्यन्तगुणवन्ति च ।
Antaño los jardines resplandecían, ebrios de júbilo, y eran sumamente propicios para la gente en sus encuentros de amor y deleite.
Verse 26
तान्येतान्यद्य पश्यामि निरानन्दानि सर्वशः ॥२६॥स्रस्तपर्णैरनुपथं विक्रोशद्भिरिव द्रुमैः ।
Pero ahora veo esos mismos jardines sin alegría por doquier: los senderos cubiertos de hojas caídas, y los árboles como si clamaran.
Verse 27
नाद्यापि श्रूयते शब्दः मत्तानां मृगपक्षिणाम् ॥२७॥संरक्तां मधुरां वाणीं कलं व्याहरतां बहु ।
Aún ahora no se oye sonido alguno de los animales y las aves—tantos de ellos—que en la luz bermeja del alba solían proferir voces dulces y melodiosas.
Verse 28
चन्दनागरुसम्पृक्तो धूपसम्मूर्छितोऽतुलः ॥२८॥प्रवाति पवन श्श्रीमान्किन्नुनाद्य यथापुरम् ।
¿Por qué no sopla hoy el viento auspicioso como antes, trayendo la fragancia incomparable del sándalo y del agaru, denso del perfume del incienso?
Verse 29
भेरीमृदङ्गवीणानां कोणसङ्घट्टितः पुनः ॥२९॥किमद्य शब्दो विरतस्सदा दीनगतिः पुरा ।
¿Por qué ha cesado hoy el sonido: el choque y resonar de los cuernos una y otra vez, junto con las bhērīs, los mṛdaṅgas y las vīṇās? ¿Por qué el pulso de la ciudad parece afligido, cuando antes era siempre distinto?
Verse 30
अनिष्टानि च पापानि पश्यामि विविधानि च ॥३०॥निमित्तान्यमनोज्ञानितेन सीदति मे मनः ।
Veo diversos presagios funestos y dolorosos, señales desagradables en el camino; y por ellos mi mente se hunde en la aflicción.
Verse 31
सर्वथा कुशलं सूत दुर्लभं मम बन्दुषु ॥३१॥तथाह्यसति सम्मोहे हृदयं सीदतीव मे ।
Oh auriga, no hallo para mis parientes ninguna certeza de bienestar; y en esta confusión engañosa, mi corazón parece hundirse.
Verse 32
विषण्ण श्श्रान्तहृदयस्त्रस्त स्सुलुलितेन्द्रियः ॥३२॥भरतः प्रविवेशाशु पुरीमिक्ष्वाकुपालिताम् ।
Abatido y con el corazón fatigado, temeroso y con los sentidos vacilantes, Bharata entró presto en Ayodhyā, la ciudad gobernada por los Ikṣvākus.
Verse 33
द्वारेण वैजयन्तेन प्राविशच्छ्रान्तवाहनः ॥३३॥द्वास्स्थैरुत्थाय विजयं पृष्टस्तै स्सहितो ययौ ।
Con sus monturas exhaustas, entró por la puerta llamada Vaijayanta. Los guardianes se levantaron y, clamando «¡Victoria!», lo acompañaron.
Verse 34
स त्वनेकाग्रहृदयो द्वास्स्थं प्रत्यर्च्य तं जनम् ॥३४॥सूतमश्वपतेः क्लान्तमब्रवीत्तत्र राघवः ।
Pero Bharata, con la mente incapaz de fijarse en un solo pensamiento, devolvió el saludo a los guardianes y a la gente allí; luego habló al agotado auriga Aśvapati.
Verse 35
किमहं त्वरयाऽनीतः कारणेन विनानघ ॥३५॥अशुभाशङ्कि हृदयं शीलं च पततीव मे ।
Oh intachable, ¿por qué he sido traído con tanta prisa sin que se me diga la causa? Mi corazón sospecha algún infausto suceso, y hasta mi serenidad parece desfallecer.
Verse 36
श्रुता नो यादृशाः पूर्वं नृपतीनां विनाशने ॥३६॥आकारांस्तानहं सर्वानिहपश्यामि सारथे ।
Oh auriga, ahora veo aquí todas esas mismas señales de las que oímos en tiempos antiguos como presagios de la muerte de un rey.
Verses 37-39
सम्मार्जनविहीनानि परुषाण्युपलक्षये ॥३७॥असंयत कवाटानि श्रीविहीनानि सर्वशः ।बलिकर्मविहीनानि धूपसम्मोदनेन च ॥३८॥अनाशितकुटुम्बानि प्रभाहीनजनानि च ।अलक्ष्मीकानि पश्यामि कुटुम्बिभवनान्यहम् ॥३९॥
Veo las casas de los moradores sin barrer, ásperas y manchadas; las puertas quedan sin resguardo, y por doquier se ha ido su antigua prosperidad. No se cumplen las ofrendas acostumbradas, ni se esparce el grato perfume del incienso. Las familias parecen sin alimento, la gente sin fulgor: cada hogar se muestra tocado por la desdicha.
Verse 40
अपेतमाल्यशोभानि ह्यसम्मृष्टाजिराणि च ।देवागाराणि शून्यानि न चाभान्ति यथापुरम् ॥४०॥
Los templos han perdido la hermosura de las guirnaldas; sus patios no están barridos ni purificados. Permanecen vacíos y ya no resplandecen como antes.
Verse 41
देवतार्चाः प्रविद्धाश्च यज्ञगोष्ठ्यस्तथाविधाः ।माल्यापणेषु राजन्ते नाद्य पण्यानि वा तथा ॥४१॥
Se han interrumpido las ofrendas a las deidades, y ya no se ven las reuniones habituales para el yajña. Hasta los mercados de guirnaldas, antes radiantes de mercancías, hoy no muestran bienes como antes.
Verse 42
दृश्यन्ते वणिजोऽप्यद्य न यथापूर्वमत्रवै ।ध्यानसंविग्नहृदयाः नष्टव्यापारयन्त्रिताः ॥४२॥
Aun los mercaderes no se ven hoy aquí como antes: con el corazón inquieto, la mente distraída, detenidos por un comercio venido a menos.
Verses 43-44
देवायतनचैत्येषु दीनाः पक्षिगणास्तथा ॥४३॥मलिनं चाश्रुपूर्णाक्षं दीनं ध्यानपरं कृशम् ।सस्त्रीपुंसं च पश्यामि जनमुत्कण्ठितं पुरे ॥४४॥
En los templos y santuarios sagrados, contemplo bandadas de pájaros que parecen desanimados. Los ciudadanos, tanto hombres como mujeres, lucen afligidos, con los ojos llenos de lágrimas, las mentes absortas en pensamientos dolorosos, los cuerpos demacrados y las voces ahogadas por la angustia.
Verse 45
इत्येवमुक्त्वा भरतस्सूतं तं दीनमानसः ।तान्यनिष्टान्ययोध्यायां प्रेक्ष्य राजगृहं ययौ ॥४५॥
Dicho esto al auriga, Bharata—con el corazón abatido—al ver en Ayodhyā aquellos presagios funestos, se encaminó al palacio real.
Verse 46
तां शून्यशृङ्गाटकवेश्मरथ्यां रजोऽरुणद्वारकवाटयन्त्राम् ।दृष्ट्वा पुरीमिन्द्रपुरप्रकाशां दुःखेन सम्पूर्णतरो बभूव ॥४६॥
Al ver aquella ciudad—antes resplandeciente como la morada de Indra—ahora con cruces, casas y calles desiertas, y con herrajes de puertas enrojecidos por el polvo, quedó aún más colmado de dolor.
Verse 47
बहूनि पश्यन्मनसोऽप्रियाणि यान्यन्यदा नास्य पुरे बभूवुः ।अवाक्छिरा दीनमना नहृष्टः पितुर्महात्मा प्रविवेश वेश्म ॥४७॥
Habiendo presenciado muchas cosas desagradables que nunca antes habían ocurrido en esta ciudad, el magnánimo Bharata, con la cabeza inclinada, el ánimo abatido y sin alegría, entró en el palacio de su padre.
Rather than a courtroom-like dilemma, the chapter presents an ethical diagnostic action: Bharata reads the city’s disrupted household and ritual routines as evidence of moral-political rupture, implying that governance and dharma are measurable through civic well-being and maintained rites.
The sarga teaches that social auspiciousness (śrī) is not merely aesthetic but ethical: when leadership falters and communal grief dominates, ordinary dharmic practices—cleanliness, offerings, incense, hospitality, and emotional steadiness—collapse, revealing the interdependence of polity, ritual, and inner resilience.
Geographically, the sarga highlights a chain of rivers and regions—Sudāmā, Hlādinī, Śatadrū, Uttānikā, Kuṭikā, Kapīvatī; locales such as Rājagṛha, Elādhāna, Sarvatīrtha, and Lauhitya—while culturally it foregrounds Ayodhyā’s temples/caityas, Veda-versed brāhmaṇas and sacrificers, and the visible absence of domestic-ritual markers (oblations and incense).
Answers come straight from the texts, with the shlokas they draw on. Ask in your own words.
A free sign-in with Google or Apple keeps your chat saved across web and the app.