
Este capítulo expone un discurso teológico de varios niveles sobre la santidad insustituible de Kāśī (Avimukta). Parāśara se dirige a Lopāmudrā, reflexionando sobre una perturbación emergente y la paradoja de que los reguladores cósmicos parezcan no contenerla; reconduce la explicación hacia el destino excepcional de Kāśī y la inevitabilidad de obstáculos para quienes habitan allí. Sigue un elogio sostenido: abandonar Kāśī se presenta como un grave desacierto, y Avimukta se afirma como incomparable en kṣetra, liṅga y en la “gati” salvadora. El texto introduce imágenes de límites y de nāḍī (Varuṇā–Piṅgalā, Suṣumnā), junto con la doctrina de la instrucción tāraka en el momento de la muerte, atribuida a la acción liberadora de Śiva en Avimukta. La narración pasa luego a la partida de Agastya y su intensa pena por separarse de Kāśī, culminando en el episodio en que Vindhya es obligado a humillarse y permanecer bajo hasta el regreso de Agastya, restaurando el equilibrio cósmico. Después, Agastya encuentra a Mahālakṣmī, le ofrece un himno extenso, recibe promesas y ornamentos para Lopāmudrā, y pide un don: volver a alcanzar Vārāṇasī y el bienestar de quienes reciten el himno (libres de aflicción y carencia, con prosperidad y linaje continuos).
Verse 1
पराशर उवाच । ततो ध्यानेन विश्वेशमालोक्य स मुनीश्वरः । सूत प्रोवाच तां पुण्यां लोपामुद्रामिदं वचः
Parāśara dijo: Entonces aquel señor de los sabios, contemplando a Viśveśa (Señor del Universo) por la meditación, habló a la virtuosa Lopāmudrā con estas palabras, oh Sūta.
Verse 2
अयि पश्य वरारोहे किमेतत्समुपस्थितम् । क्व तत्कार्यं क्व च वयं मुनिमार्गानुसारिणः
«Oh de hermosas caderas, mira: ¿qué es esto que ha sobrevenido? ¿Dónde está aquel asunto y dónde estamos nosotros, que seguimos la senda de los sabios?»
Verse 3
येन गोत्रभिदा गोत्रा विपक्षा हेलया कृताः । भवेत्कुंठितसामर्थ्यः स कथं गिरिमात्रके
«Aquel que, como el levantador de Govardhana, redujo a nada a los clanes adversarios en mero juego—¿cómo podría embotarse su poder por una montaña que no es más que medida de piedra?»
Verse 4
कल्पवृक्षोंऽगणे यस्य कुलिशं यस्य चायुधम् । सिद्ध्यष्टकं हि यद्द्वारि स सिद्ध्यै प्रार्थयेद्द्विजम्
«Para aquel cuyo patio alberga el árbol kalpavṛkṣa que concede deseos, cuya arma es el vajra (rayo), y a cuya misma puerta están las ocho siddhis—¿acaso pediría a un brāhmaṇa el logro del éxito?»
Verse 5
क्रियंते व्याकुलाः शैला अहो दावाग्निना प्रिये । तद्वृद्धिस्तंभने शक्तिः क्व गतासाऽशुशुक्षणेः
Amada, las montañas se agitan—¡ay!—por el incendio del bosque. ¿Dónde ha ido el poder que podría detener su avance y secarlo con presteza?
Verse 6
नियन्ता सर्वभूतानां योसौ दण्डधरः प्रभुः । स किं दंडयितुं नालमेकं तं ग्रावमात्रकम्
Aquel Señor que gobierna a todos los seres, el soberano portador del bastón: ¿acaso no podría castigar incluso a ese único que no es más que un guijarro?
Verse 7
आदित्या वसवो रुद्रास्तुषिताः स मरुद्गणाः । विश्वेदेवास्तथा दस्रौ ये चान्येपि दिवौकसः
Los Ādityas, los Vasus, los Rudras, los Tuṣitas, las huestes de los Maruts, los Viśvedevas, los dos Aśvins y otros moradores del cielo…
Verse 8
येषां दृक्पातमात्रेण पतंति भुवनान्यपि । ते किं समर्था नो कांते नगवृद्धिनिषेधने
Aquellos por cuya sola mirada pueden caer incluso los mundos: ¿no son capaces, amada mía, de impedir el hinchado crecimiento de la montaña?
Verse 9
आज्ञातं कारणं तच्च स्मृतं वाक्यं सुभाषितम् । काशीमुद्दिश्य यद्गीतं मुनिभिस्तत्त्वदर्शिभिः
Se ha comprendido la causa de ello, y se recuerda aquella sentencia bien dicha, cantada por los sabios que ven la verdad, teniendo a Kāśī por objeto.
Verse 10
अविमुक्तं न मोक्तव्यं सर्वथैव मुमुक्षुभिः । किंतु विघ्ना भविष्यंति काश्यां निवसतां सताम्
Avimukta no debe ser abandonada jamás por quienes anhelan la liberación; sin embargo, surgirán obstáculos para los virtuosos que moran en Kāśī.
Verse 11
उपस्थितोयं कल्याणि सोंऽतरायो महानिह । न शक्यतेऽन्यथाकर्तुं विश्वेशो विमुखो यतः
Oh, bienaventurada, aquí ha surgido un gran impedimento. No puede apartarse de otro modo, pues Viśveśa, el Señor del Universo, ha vuelto su rostro (ha retirado su favor) en este asunto.
Verse 12
काशीद्विजाशीर्भिरहो यदाप्ता कस्तां मुमुक्षुर्यदिवामुमुक्षुः । ग्रासं करस्थं स विसृज्य हृद्यं स्वकूर्परं लेढि विमूढचेताः
¡Ah! Habiendo obtenido Kāśī—alcanzada por las bendiciones de los brāhmaṇas de Kāśī—¿quién, busque o no la liberación, la abandonaría? Sólo una mente extraviada soltaría el dulce bocado ya en la mano para lamerse el propio codo.
Verse 13
अहो जना बालिशवत्किमेतां काशीं त्यजेयुः सुकृतैकराशिम् । शालूककंदः प्रतिमज्जनं किं लभेत तद्वत्सुलभा किमेषा
¡Ay! ¿Por qué la gente, como niños, abandonaría esta Kāśī, un solo cúmulo de méritos acumulados? ¿Se obtiene la raíz de loto sin sumergirse? Del mismo modo, ¿acaso es tan fácil de conseguir esta (Kāśī)?
Verse 14
भवांतरा वर्जित पुण्यराशिं कृच्छैर्महद्भिर्ह्यवगम् यकाशीम् । प्राप्यापि किं मूढधियोन्यतो वै यियासवो दुर्गतिमुद्यियासवः
Kāśī es un tesoro de mérito que no se abandona ni a través de muchas vidas, y sólo se alcanza con grandes penalidades. Habiéndola obtenido, ¿por qué el de mente torpe querría ir a otra parte, como si anhelara correr hacia la desdicha?
Verse 15
क्व काशिका विश्वपदप्रकाशिका क्व कार्यमन्यत्परितोतिदुःखम् । तत्पंडितोन्यत्र कुतः प्रयाति किं याति कूष्मांडफलं ह्यजास्ये
¿Dónde está Kāśikā, iluminadora del estado supremo para todos, y dónde cualquier otra empresa que sólo engendra dolor? ¿Cómo podría un verdadero sabio ir a otra parte? ¿Acaso el fruto de la calabaza entra alguna vez en la boca de una cabra?
Verse 16
काशीं प्रकाशीं कृतपुण्यराशिं हा शीघ्रनाशी विसृजेन्नरः किम् । नूनं स्वनूनं सुकृतं तदीयं मदीयमेवं विवृणोति चेतः
¿Por qué un mortal—¡ay, tan presto perecedero!—habría de abandonar la radiante Kāśī, tesoro de méritos consumados? Sin duda su propia mente lo declara así: «Ese mérito es de ellos, no mío».
Verse 17
नरो न रोगी यदिहाविहाय सहायभूतां सकलस्य जंतोः । काशीमनाशी सुकृतैकराशिमन्यत्र यातुं यततां न चान्यः
De veras está enfermo el hombre si, dejando aquí a Kāśī—auxilio de toda criatura, imperecedera y único tesoro de mérito—se empeña en ir a otra parte, a otra y a ninguna sino a otra.
Verse 18
वित्रस्तपापां त्रिदशैर्दुरापां गंगां सदापां भवपाशशापाम् । शिवाविमुक्ताममृतैकशुक्तिं भुक्ताविमुक्तानपरित्यजन्ति
Quienes han gustado (su gracia) no abandonan a la Gaṅgā—ante quien tiemblan los pecados, a quien aun los dioses hallan difícil de alcanzar, siempre dadora de vida, que maldice el lazo de la servidumbre mundana; la llamada Śivāvimuktā, única concha de néctar—ni abandonan a los devotos unidos a ella.
Verse 19
हंहो किमंहो निचिताः प्रलब्धा बंहीयसायास भरेण काशीम् । प्रभूतपुण्यद्रविणैकपण्यां प्राप्यापि हित्वा क्व च गंतुमुद्यताः
¡Ay, qué grave pecado! Habiendo reunido (mérito) y, con inmenso esfuerzo, obtenido Kāśī—el único mercado donde la verdadera riqueza es el mérito abundante—, aun tras alcanzarla, ¿por qué se disponen a dejarla e ir a otra parte?
Verse 20
अहो जनानां जडता विहाय काशीं यदन्यत्र न यंति चेतः । परिस्फुरद्गांगजलाभिरामां कामारिशूलाग्रधृतां लयेपि
¡Ay, cuán torpes son los hombres! Abandonan Kāśī y su mente se va a otra parte—esa Kāśī, hermosa por las aguas centelleantes del Gaṅgā, y sostenida aun en la disolución sobre la punta del tridente del enemigo de Kāma, Śiva.
Verse 21
रेरे भवे शोकजलैकपूर्णे पापेस्मलोकाः पतिताब्धिमध्ये । विद्राणनिद्राणविरोधिपापां काशीं परित्यज्यतरिं किमर्थम्
¡Ay! En este devenir mundano, colmado sólo de las aguas del dolor, los hombres se hunden en el océano del pecado. Si Kāśī está presente—la barca que despedaza el pecado y destruye el sopor de la ignorancia—¿por qué abandonarla y pretender cruzar por otro medio?
Verse 22
न सत्पथेनापि न योगयुक्त्या दानैर्नवा नैव तपोभिरुग्रैः । काशी द्विजाशीर्भिरहो सुलभ्या किंवा प्रसादेन च विश्वभर्तुः
Ni por el recto sendero, ni por la disciplina del yoga, ni por dádivas, ni por austeridades terribles se obtiene tan fácilmente Kāśī; más bien se vuelve accesible por la bendición de los dos veces nacidos, o por la gracia del Señor que sostiene el universo.
Verse 23
धर्मस्तु संपत्तिभरैः किलोह्यतेप्यर्थो हि कामैर्बहुदानभोगकैः । अन्यत्रसर्वं स च मोक्ष एकः काश्यां न चान्यत्र तथायथात्र
En otras partes, aun el dharma se ve oprimido por el peso de la riqueza, y el artha queda enredado en deseos que persiguen muchos goces y gastos. Pero el mokṣa es uno solo: se halla en Kāśī—y no en otro lugar—tal como se halla aquí.
Verse 24
क्षेत्रं पवित्रं हि यथाऽविमुक्तं नान्यत्तथायच्छ्रुतिभिः प्रयुक्तम् । न धर्मशास्त्रैर्न च तैःपुराणैस्तस्माच्छरण्यं हि सदाऽविमुक्तम्
Ningún campo sagrado es tan puro como Avimukta; ningún otro es alabado de igual modo por los Vedas. Ni los Dharmaśāstras ni los Purāṇas proclaman algo que se le iguale; por eso Avimukta es siempre el verdadero refugio.
Verse 25
सहोवाचेति जाबालिरारुणेसिरिडामता । वरणापिंगला नाडी तदंतस्त्वविमुक्तकम्
«Así habló en verdad Jābāli a Āruṇi», así lo transmite la tradición. Varaṇā y Piṅgalā son los canales; dentro de sus límites se halla Avimukta.
Verse 26
सा सुषुम्णा परानाडी त्रयं वाराणसीत्वसौ । तदत्रोत्क्रमणे सर्वजंतूनां हि श्रुतौ हरः
El canal supremo es Suṣumṇā; esta tríada constituye Vārāṇasī. Y en el instante de partir aquí, para todos los seres, Hara (Śiva) es oído en el oído como enseñanza salvadora.
Verse 27
तारकं ब्रह्मव्याचष्टे तेन ब्रह्म भवंति हि । एवं श्लोको भवत्येष आहुर्वै वेदवादिनः
Él enseña el Tāraka como Brahman; por ello, los seres en verdad se vuelven Brahman. Tal es este verso, como proclaman los expositores del Veda.
Verse 28
भगवानंतकालेऽत्र तारकस्योपदेशतः । अविमुक्तेस्थिताञ्जन्तून्मोचयेन्नात्र संशयः
Aquí, en el momento final, el Señor Bienaventurado—por la instrucción del Tāraka—libera a los seres que moran en Avimukta; de ello no hay duda.
Verse 29
नाविमुक्तसमंक्षेत्रं नाविमुक्तसमा गतिः । नाविमुक्तसमं लिंगं सत्यं सत्यं पुनःपुनः
No hay región sagrada igual a Avimukta; no hay destino igual a Avimukta; no hay liṅga igual a Avimukta: verdad, verdad, una y otra vez.
Verse 30
अविमुक्तं परित्यज्य योन्यत्र कुरुते रतिम् । मुक्तिं करतलान्मुक्त्वा सोन्यां सिद्धिं गवेषयेत्
Quien abandona Avimukta y se deleita en otra parte es como quien suelta la liberación que yace en la palma de la mano, para buscar algún otro logro.
Verse 31
इत्थं सुनिश्चित्य मुनिर्महात्मा क्षेत्रप्रभावं श्रुतितः पुराणात् । श्रीविश्वनाथेन समं न लिंगं पुरी न काशी सदृशी त्रिकोट्याम्
Así, tras concluir firmemente—por la autoridad del Purāṇa y el testimonio de la tradición sagrada—el gran sabio comprendió la gloria del santo kṣetra de Kāśī: entre los tres crores de tīrthas no hay liṅga igual a Śrī Viśvanātha, ni ciudad comparable a Kāśī.
Verse 32
श्रीकालराजं च ततः प्रणम्य विज्ञापयामास मुनीशवर्यः । आपृच्छनायाहमिहागतोस्मि श्रीकाशिपुर्यास्तु यतः प्रभुस्त्वम्
Entonces, postrándose ante el venerable Kālarāja, el más excelso de los sabios declaró: «He venido aquí para despedirme, pues tú eres en verdad el señor y guardián de la sagrada ciudad de Kāśī».
Verse 33
हा कालराजप्रति भूतमत्र प्रत्यष्टमिप्रत्यवनीसुतार्कम् । नाराधये मूलफलप्रसूनैः किं मय्यनागस्यपराधदृक्स्याः
¡Ay, Kālarāja! ¿Qué falta ves en mí, que soy inocente, para que aquí—en cada Aṣṭamī y en cada luna nueva—no te haya adorado con raíces, frutos y flores?
Verse 34
हा कालभैरव भवानभितो भयार्तान्माभैष्ट चे तिभणनैः स्वकरं प्रसार्य । मूर्तिं विधाय विकटां कटुपापभोक्त्रीं वाराणसीस्थितजनान्परिपाति किं न
¡Oh Kālabhairava! ¿Acaso no proteges por todas partes a los habitantes de Vārāṇasī, afligidos por el temor—extendiendo tu propia mano y proclamando: «No temáis», y asumiendo una forma terrible que devora los amargos frutos del pecado?
Verse 35
हे यक्षराज रजनीकर चारुमूर्ते श्रीपूर्णभद्रसुतनायक दंडपाणे । त्वं वै तपोजनितदुःखमवैपि सर्वं किं मां बहिर्नयसि काशिनिवासिरक्षिन्
¡Oh rey de los Yakṣas, de hermosa figura como la luna; oh caudillo de los hijos de Śrī Pūrṇabhadra, portador del báculo! Tú conoces bien todo dolor nacido de la austeridad; ¿por qué, entonces, me expulsas afuera, oh protector de los moradores de Kāśī?
Verse 36
त्वमन्नदस्त्वं किल जीवदाता त्वं ज्ञानदस्त्वं किल मोक्षदोपि । त्वमंत्यभूषां कुरुषे जनानां जटाकलापैरुरगेंद्रहारैः
Tú eres el dador de alimento; en verdad, eres el dador de vida. Tú eres el dador de conocimiento; en verdad, eres también el dador de liberación. Incluso te vuelves el adorno final de los hombres: con tus cabellos enmarañados y tus guirnaldas del rey de las serpientes.
Verse 37
गणौ त्वदीयौ किल संभ्रमोद्भ्रमावत्रस्थवृत्तांत विचारकोविदौ । संभ्रांतिमुत्पाद्यपरामसाधून्क्षेत्रात्क्षणं दूरयतस्त्वमुष्मात्
Pues tus dos asistentes, diestros en indagar cuanto aquí acontece, suscitan gran confusión y, en un instante, expulsan a los indignos de este campo sagrado, por tu mandato.
Verse 38
शृणु प्रभो ढुंढिविनायक त्वं वाचं मदीयां तुरटाम्यनाथवत् । त्वत्स्थाः समस्ताः किल विघ्नपूगाः किमत्र दुर्वृत्तवदास्थितोहम्
Escúchame, oh Señor Ḍhuṃḍhi-Vināyaka; atiende a mis palabras, pues clamo como quien no tiene amparo. Si todas las huestes de los obstáculos moran bajo tu autoridad, ¿por qué estoy aquí como si fuese un malhechor?
Verse 39
शृण्वंत्वमी पंच विनायकाश्च चिंतामणिश्चापि कपर्दिनामा । आशागजाख्यौ च विनायकौ तौ शृणोत्वसौ सिद्धिविनायकश्च
Que me escuchen estos cinco Vināyakas: Cintāmaṇi y el llamado Kapardi; y aquellos dos Vināyakas llamados Āśā y Gaja. Y que también me escuche ese Siddhi-Vināyaka.
Verse 40
परापवादो न मया किलोक्तः परापकारोपि मया कृतो न । परस्वबुद्धिः परदारबुद्धिः कृता मया नात्र क एष पाकः
No he proferido calumnia contra otros, ni he causado daño a nadie. No he codiciado la riqueza ajena, ni la esposa de otro. ¿Qué fruto es, pues, éste que ha venido sobre mí aquí?
Verse 41
गंगा त्रिकालं परिसेविता मया श्रीविश्वनाथोपि सदा विलोकितः । यात्राः कृतास्ताः प्रतिपर्वसर्वतः कोयंविपाको मम विघ्नहेतुः
He servido al Gaṅgā en los tres momentos del día; he contemplado siempre a Śrī Viśvanātha. He emprendido peregrinaciones en cada fiesta sagrada: ¿qué fruto kármico es éste que se ha vuelto causa de obstáculos para mí?
Verse 42
मातर्विशालाक्षि भवानिमंगले ज्येष्ठेशिसौभाग्यविधानसुंदरि । विश्वेविधे विश्वभुजे नमोस्तु ते श्रीचित्रघंटे विकटे च दुर्गिके
¡Oh Madre, de grandes ojos—Bhavānī, la Auspiciosa! Oh Soberana Diosa, hermosa dispensadora de buena fortuna; oh ordenadora del universo, oh sustentadora del mundo: ¡salutaciones a ti, oh Śrī Citraghaṇṭā, oh Vikaṭā, y oh Durgā!
Verse 43
साक्षिण्य एता किलकाशिदेवताः शृण्वंतु न स्वार्थमहं व्रजाम्यतः । अभ्यर्थितो देवगणैः करो मि किं परोपकाराय न किं विधीयते
Que estas deidades de Kāśī escuchen y sean testigos: no parto por mi propio provecho. Si las huestes de los dioses me lo suplican, ¿qué he de hacer? Por el bien de ayudar a otros, ¿hay algo que no deba emprenderse?
Verse 44
दधीचिरस्थीनि न किं पुरा ददौ जगत्त्रयं किं न ददेऽर्थिने बलिः । दत्तः स्म किं नो मधुकैटभौ शिरो बभूव तार्क्ष्योपि च विष्णुवाहनम्
¿Acaso Dadhīci no entregó antaño incluso sus huesos? ¿Acaso Bali no dio los tres mundos a un suplicante? ¿No fue ofrecida la cabeza de Madhu y Kaiṭabha? ¿Y no llegó Tārkṣya (Garuḍa) a ser la montura misma de Viṣṇu?
Verse 45
आपृच्छ्य सर्वान्समुनीन्मुनीश्वरः सबालवृद्धानपि तत्रवासिनः । तृणानि वृक्षांश्चलताः समस्ताः पुरीं परिक्रम्य च निर्ययौ च
Tras despedirse de todos los sabios y de los moradores de allí, jóvenes y ancianos por igual, el venerable muni partió; y, después de circunvalar la ciudad, salió, como si hasta las hierbas y los árboles se moviesen con él.
Verse 46
प्रोषितस्य परितोपि लक्षणैर्नीचवर्त्मपरिवर्तिनोपि वा । चंद्रमौलिमवलोक्य यास्यतः कस्य सिद्धिरिह नो परिस्फुरेत्
Aun quien ha estado largo tiempo ausente, o quien se ha desviado por un sendero vil, al ponerse en camino tras contemplar al Señor de la Luna en la frente (Śiva), ¿de quién no resplandecería aquí la realización espiritual?
Verse 47
वरं हि काश्यां तृणवृक्षगुल्मकाश्चरंति पापं न चरंति नान्यतः । वयं चराणां प्रथमा धिगस्तु नो वाराणसींहाद्य विहाय गच्छतः
«Mejores, en verdad, son las hierbas, los árboles y los arbustos de Kāśī: allí “andan” y no van a otra parte. Pero nosotros, los primeros entre los errantes—¡vergüenza para nosotros!—hoy dejamos Vārāṇasī y nos marchamos.»
Verse 48
असिं ह्युपस्पृश्य पुनःपुनर्मुनिः प्रासादमालाः परितो विलोकयन् । उवाच नेत्रे सरले प्रपश्यतं काशीं युवां क्वक्व पुरी त्वियं बत
Tocando una y otra vez el límite sagrado, el muni, mirando en torno las hileras de palacios, dijo: «Oh mis dos ojos sencillos, mirad bien a Kāśī: ¿dónde, dónde en verdad hay otra ciudad como ésta?»
Verse 49
स्वैरं हसंत्वद्य विधाय तालिकां मिथःकरेणापि करं प्रगृह्य । सीमाचरा भूतगणा व्रजाम्यहं विहाय काशीं सुकृतैकराशिम्
«Que hoy rían a su antojo las huestes de espíritus que rondan la frontera, palmoteando y tomándose mutuamente de las manos; pues yo me voy, dejando Kāśī, ese único montón de méritos acumulados.»
Verse 50
इत्थं विलप्य बहुशः स मुनिस्त्वगस्त्यस्तत्क्रौंचयुग्मवदहो अबलासहायः । मूर्च्छामवाप महतीं विरही वजल्पन्हाकाशिकाशि पुनरेहि च देहि दृष्टिम्
Así, lamentándose una y otra vez, el sabio Agastya—¡ay!, como un ave krauñca separada de su pareja, privado de su compañera—vencido por la separación cayó en un profundo desmayo, clamando: «¡Ah, oh Kāśī, oh Kāśī, vuelve de nuevo y concédeme tu visión!»
Verse 51
स्थित्वा क्षणं शिवशिवेति शिवेति चोक्त्वा यावःप्रियेति कठिनाहि दिवौकसस्ते । किं न स्मरेस्त्रिजगती सुखदानदक्षं त्र्यक्षं प्रहित्यमदनं यदकारितैस्तु
Deteniéndote un instante, clamaste una y otra vez: «¡Śiva, Śiva!», y luego: «¡Oh amado de Yāva!»—¡oh dioses, qué duros de corazón sois! ¿Por qué no recordáis al Señor de los Tres Ojos, capaz de otorgar dicha a los tres mundos, aquel que con solo su voluntad redujo a ruina a Madana (Kāma)?
Verse 52
यावद्व्रजेत्त्रिचतुराणि पदानि खेदात्स्वेदोदबिंदुकणिकांचितभालदेशः । प्रत्युद्गमाऽकरणतः किल मे विनाशस्तावद्धराभयवरादिव संचुकोच
Apenas dio tres o cuatro pasos, su frente quedó salpicada de gotitas de sudor por el esfuerzo. «En verdad, si no salgo a recibirlo, estoy perdido»—pensando así, la montaña se encogió de inmediato, como por temor a la dádiva de protección (y a su poder vinculante).
Verse 53
तपोयानमिवारुह्य निमेषार्धेन वै मुनिः । अग्रे ददर्श तं विंध्यं रुद्धांबरमथोन्नतम्
Como si montara un carro de austeridad, el sabio, en medio parpadeo, vio ante sí al Vindhya—elevado, como si cerrara el paso al mismo cielo.
Verse 54
चकंपे चाचलस्तूर्णं दृष्ट्वैवाग्रस्थितम मुनिम् । तमगस्त्यं सपत्नीकं वातापील्वल वैरिणम्
Y la montaña al instante se estremeció al ver al sabio de pie ante ella: Agastya, junto con su esposa, el célebre enemigo de Vātāpi e Ilvala.
Verse 55
तपःक्रोधसमुत्थाभ्यां काशीविरहजन्मना । प्रलयानलवत्तीव्रं ज्वलंतं त्रिभिरग्निभिः
Ardiendo con fiereza como el fuego de la disolución—encendido por la ascesis y la ira, y nacido de la separación de Kāśī—se abrasaba con tres fuegos.
Verse 56
गिरिः खर्वतरो भूत्वा विविक्षुरवनीमिव । आज्ञाप्रसादः क्रियतां किंकरोस्मीति चाब्रवीत
Hecho más bajo, el monte quiso, como si fuera, hundirse en la tierra. Entonces dijo: «Cúmplase tu benévola orden; ¿qué servicio he de realizar?»
Verse 57
अगस्त्य उवाच । विंध्य साधुरसि प्राज्ञ मां च जानासि तत्त्वतः । पुनरागमनं चेन्मे तावत्खर्वतरो भव
Agastya dijo: «Oh Vindhya, eres bueno y sabio, y me conoces en verdad. Por ello, hasta que yo regrese de nuevo, permanece así, disminuido.»
Verse 58
इत्युक्त्वा दक्षिणामाशां सनाथामकरोन्मुनिः । निजैश्चरणविन्यासैस्तया साध्व्या तपोनिधिः
Dicho esto, el sabio hizo que la región del sur quedara provista de protector. Aquel tesoro de ascesis avanzó con sus propios pasos, acompañado por esa virtuosa dama.
Verse 59
गते तस्मिन्मुनिवरे वेपमानस्तदा गिरिः । पश्यत्युत्कंठमिव च गतश्चेत्साध्वभूत्ततः
Cuando aquel excelso de los sabios partió, el monte tembló entonces, mirándolo como con anhelo; pero, una vez que se hubo ido, permaneció bien comportado desde entonces.
Verse 60
अद्याजातः पुनरहं न शप्तो यदगस्तिना । न मया सदृशो धन्य इति मेने स वै गिरिः
«Hoy es como si hubiera nacido de nuevo, pues Agastya no me maldijo. ¡Nadie es tan dichoso como yo!»—así pensó en verdad aquella montaña.
Verse 61
अरुणोपि च तत्काले कालज्ञो ऽश्वानकालयत् । जगत्स्वास्थ्यमवापोच्चैः पूर्ववद्भानुसंचरैः
Entonces Aruṇa también—conocedor del momento oportuno—unció los caballos del Sol. Con Bhānu recorriendo de nuevo como antes, el mundo recobró bienestar y orden.
Verse 62
अद्य श्वो वा परश्वो वाप्यागमिप्यति वै मुनिः । इति चिंतामहाभारैर्गिरिराक्रांतवत्स्थितः
«Hoy, o mañana, o pasado mañana—sin duda vendrá el muni.» Pensando así, permaneció como aplastado por una montaña, bajo el pesado fardo de la ansiedad.
Verse 63
नाद्यापि मुनिरायाति नाद्यापिगिरिरेधते । यथा खलजनानां हि मनोरथमहीरुहः
Aún hoy el muni no llega; aún hoy la montaña no crece—tal como, en verdad, no prospera el árbol de los deseos de los malvados.
Verse 64
विवर्धिषति यो नीचः परासूयां समुद्वहन् । दूरे तद्वृद्धिवार्ताऽस्तां प्राग्वृद्धेरपि संशयः
Si un hombre vil pretende elevarse llevando en sí envidia hacia los demás, lejos esté hablar de su «prosperidad»—desde el principio es dudoso incluso su crecimiento.
Verse 65
मनोरथा न सिद्ध्येयुः सिद्धा नश्यंत्यपि ध्रुवम् । खलानां तेन कुशलि विश्वं विश्वेशरक्षितम्
Los designios de los malvados no prosperan; y aun si prosperan, sin duda perecen. Por eso el mundo está a salvo, protegido por Viśveśa, Señor del Universo.
Verse 66
विधवानां स्तना यद्वद्धृद्येव विलयंति च । उन्नम्योन्नम्य तत्रोच्चैस्तद्वत्खलमनोरथाः
Así como los pechos de las viudas se alzan una y otra vez y luego se hunden en el pecho, así son las ambiciones del malvado: se elevan repetidamente, sólo para desplomarse.
Verse 67
भवेत्कूलंकपा यद्वदल्पवर्षेणकन्नदी । खलर्धिरल्पवर्षेण तद्वत्स्यात्स्वकुलंकपा
Así como un arroyo insignificante, con poca lluvia, se vuelve una crecida que rompe las riberas, así la prosperidad del malvado—nacida de causas leves—se torna afrenta que quiebra el honor de su linaje.
Verse 68
अविज्ञायान्य सामर्थ्यं स्वसामर्थ्यं प्रदर्शयेत । उपहासमवाप्नोति तथैवायमिहाचलः
Quien, sin conocer el poder ajeno, exhibe su propia fuerza, sólo cosecha burla. Así ocurre también con esta montaña aquí.
Verse 69
व्यास उवाच । गोदावरीतटं रम्यं विचरन्नपि वै मुनिः । न तत्याज च तं तापं काशीविरहजं परम्
Vyāsa dijo: Aunque el sabio vagaba por la hermosa ribera del Godāvarī, no abandonó aquel ardor intenso, nacido de la separación de Kāśī.
Verse 70
उदीची दिक्स्पृशमपि स मुनिर्मातरिश्वनम् । प्रसार्य बाहू संश्लिष्य काश्याः पृच्छेदनामयम्
Aunque sólo alcanzaba a rozar la región del norte, el sabio, con los brazos extendidos, abrazó al Viento y preguntó por el bienestar de Kāśī.
Verse 71
लोपामुद्रे न सा मुद्रा कापीह जगतीतले । वाराणस्याः प्रदृश्येत तत्कर्ता न यतो विधिः
¡Oh Lopāmudrā! En la faz de la tierra no se ve mudrā alguna como ésta: es la señal misma de Vārāṇasī, pues ninguna norma común ni artífice podría haberla hecho.
Verse 72
क्वचित्तिष्ठन्क्वचिज्जल्पन्क्वचिद्धावन्क्वचित्स्खलन् । क्वच्चिचोपविशंश्चेति बभ्रामेतस्ततो मुनिः
Un instante se detenía, otro hablaba; ora corría, ora tropezaba; y a veces se sentaba: así vagaba el sabio, turbado por lo que contemplaba.
Verse 73
ततो व्रजन्ददर्शाग्रे पुण्यराशिस्तपोधनः । चंचच्चंद्रगताभासां भाग्यवानिव सुश्रियम्
Luego, al avanzar, el tapodhana—tesoro de austeridad—vio delante un resplandor sagrado, centelleante como la luz móvil de la luna, como si la buena fortuna misma hubiera tomado forma.
Verse 74
विजित्यभानु नाभानुं दिवापि समुदित्वराम् । निर्वापयंतीमिव तां स्वचेतस्तापसंततिम्
Su fulgor, como si venciera al sol, se alzaba radiante aun de día, y parecía apaciguar y extinguir la fiebre incesante de la mente del asceta.
Verse 75
तत्रागस्त्यो महालक्ष्मीं ददृशे सुचिरं स्थिताम्
Allí Agastya contempló a Mahālakṣmī, que permanecía en aquel lugar desde hacía larguísimo tiempo.
Verse 76
रात्रावब्जेषु संकोचो दर्शेष्वब्जः क्वचिद्व्रजेत् । क्षीरोदे मंदरत्रासात्तदत्राध्युषितामिव
Como los lotos se cierran de noche y al alba vuelven a abrirse, así parecía ella: como si hubiera morado aquí, cual Lakṣmī en el Océano de Leche tras el temor suscitado por Mandara.
Verse 77
यदारभ्य दधारैनां माधवो मानतः किल । तदारभ्य स्थितां नूनं सपत्नीर्ष्यावशादिव
Desde que Mādhava la acogió y la honró, desde entonces, sin duda, ha permanecido aquí, como si la retuviera el celo de una coesposa.
Verse 78
त्रैलोक्यं कोलरूपेण त्रासयंतं महासुरम् । विनिहत्य स्थितां तत्र रम्ये कोलापुरे पुरे
Tras dar muerte al gran asura que, en forma de jabalí, aterraba a los tres mundos, ella permaneció allí, en la hermosa ciudad llamada Kolāpura.
Verse 79
संप्राप्याथ महालक्ष्मीं मुनिवर्यः प्रणम्य च । तुष्टाव वाग्भिरिष्टाभिरिष्टदां हृष्टमानसः
Acercándose a Mahālakṣmī, el excelso sabio se postró; y con el corazón jubiloso la alabó con palabras queridas, a la Dadora de los deseos.
Verse 80
अगस्तिरुवाच । मातर्नमामि कमले कमलायताक्षि श्रीविष्णुहृत्कमलवासिनि विश्वमातः । क्षीरोदजे कमलकोमलगर्भ गौरि लक्ष्मि प्रसीद सततं नमतां शरण्ये
Agastya dijo: Madre, me inclino ante ti, Señora nacida del loto, de ojos de loto; moradora en el loto del corazón de Śrī Viṣṇu, Madre del universo. Oh Lakṣmī, surgida del Océano de Leche, Gaurī de fulgor claro, de seno tierno como el loto: sé siempre propicia, refugio de quienes se postran ante ti.
Verse 81
त्वं श्रीरुपेंद्रसदने मदनैकमातर्ज्योत्स्नासि चंद्रमसि चंद्रमनोहरास्ये । सूर्ये प्रभासि च जगत्त्रितये प्रभासि लक्ष्मि प्रसीद सततं नमतां शरण्ये
Tú eres Śrī en la morada de Upendra (Viṣṇu), oh Madre de Kāma; eres el resplandor lunar en la luna, oh tú cuyo rostro es tan encantador como la luna. Brillas en el sol y alumbras los tres mundos. Oh Lakṣmī, sé siempre propicia: refugio de quienes se postran ante ti.
Verse 82
त्वं जातवेदसि सदा दह्नात्मशक्तिर्वेधास्त्वया जगदिदं विविधं विदध्यात् । विश्वंभरोपि बिभृयादखिलं भवत्या लक्ष्मि प्रसीद सततं नमतां शरण्ये
Tú eres Jātavedas mismo, el fuego omnisciente, y eres siempre la potencia que es el alma del fuego. Por ti el Creador (Brahmā) dispone este universo multiforme; por ti incluso Viśvambhara, el Sustentador, sostiene el todo. Oh Lakṣmī, sé siempre propicia: refugio de quienes se postran ante ti.
Verse 83
त्वत्त्यक्तमेतदमले हरते हरोपि त्वं पासि हंसि विदधासि परावरासि । ईड्यो बभूव हरिरप्यमले त्वदाप्त्या लक्ष्मि प्रसीद सततं नमतां शरण्ये
Oh Inmaculada: aquello que tú abandonas, aun Hara (Śiva) lo aparta. Tú proteges, retiras y otorgas; eres lo supremo y lo inferior, todas las condiciones del ser. Oh Lakṣmī sin mancha, incluso Hari (Viṣṇu) llega a ser digno de adoración al alcanzarte. Oh Lakṣmī, sé siempre propicia: refugio de quienes se postran ante ti.
Verse 84
शूरः स एव स गुणी बुधः धन्यो मान्यः स एव कुलशील कलाकलापैः । एकः शुचिः स हि पुमान्सकलेपि लोके यत्रापतेत्तव शुभे करुणाकटाक्षः
Sólo él es verdaderamente heroico; sólo él es virtuoso, sabio, dichoso y digno de honor, adornado con noble linaje, buena conducta y todo arte. En verdad, el único hombre puro en el mundo entero es aquel sobre quien, oh Diosa auspiciosa, cae tu mirada compasiva.
Verse 85
यस्मिन्वसेः क्षणमहोपुरुषे गजेऽश्वे स्त्रैणे तृणे सरसि देवकुले गृहेऽन्ने । रत्ने पतत्त्रिणि पशौ शयने धरायां सश्रीकमेव सकले तदिहास्तिनान्यत्
Dondequiera que habites—aunque sea por un instante—en un hombre, en un elefante o en un caballo, en una mujer, en la hierba, en un lago, entre linajes divinos, en una casa, en el alimento, en las joyas, en las aves, en el ganado, en el lecho o sobre la tierra, todo allí queda colmado de Śrī, de prosperidad. En este mundo no hay nada más, aparte de Ti, que haga auspicioso.
Verse 86
त्वत्स्पृष्टमेव सकलं शुचितां लभेत त्वत्त्यक्तमेव सकलं त्वशुचीह लक्ष्मि । त्वन्नाम यत्र च सुमंगलमेव तत्र श्रीविष्णुपत्नि कमले कमलालयेऽपि
Todo lo que tocas se vuelve enteramente puro; todo lo que abandonas se torna impuro aquí, oh Lakṣmī. Dondequiera que esté tu Nombre, allí mismo hay verdadero buen augurio: oh Kamalā, esposa de Śrī Viṣṇu, moradora del loto.
Verse 87
लक्ष्मीं श्रियं च कमलां कमलालयां च पद्मां रमां नलिनयुग्मकरां च मां च । क्षीरोदजाममृतकुंभकरामिरां च विष्णुप्रियामिति सदाजपतां क्व दुःखम्
Para quienes repiten siempre tus Nombres—«Lakṣmī, Śrī, Kamalā, Kamalālaya, Padmā, Ramā, la que sostiene en sus manos un par de lotos, Mā, Kṣīrodajā nacida del Océano de Leche, la que porta la vasija de amṛta, Irā y Viṣṇupriyā, amada de Viṣṇu»—¿dónde podría permanecer la tristeza?
Verse 88
इति स्तुत्वा भगवतीं महालक्ष्मीं हरिप्रियाम् । प्रणनाम सपत्नीकः साष्टांगं दंडवन्मुनिः
Habiendo así alabado a la Bienaventurada Diosa Mahālakṣmī, amada de Hari, el sabio—junto con su esposa—se postró por completo, en prosternación total, como un daṇḍavat.
Verse 89
श्रीरुवाच । उत्तिष्ठोत्तिष्ठ भद्रं ते मित्रावरुणसंभव । पतिव्रते त्वमुत्तिष्ठ लोपामुद्रे शुभव्रते
Śrī dijo: «Levántate, levántate; que el bien sea contigo, oh nacido de Mitra y Varuṇa. Oh esposa fiel, levántate, Lopāmudrā, tú de votos auspiciosos».
Verse 90
स्तुत्यानया प्रसन्नोहं व्रियतां यद्धृदीप्सितम् । राजपुत्रि महाभागे त्वमिहोपविशामले
Por este himno me complazco. Elige lo que tu corazón anhele. Oh princesa, oh muy afortunada: siéntate aquí, oh dama sin mancha.
Verse 91
त्वदंगलक्षणैरेभिः सुपवित्रैश्च ते व्रतैः । निर्वापयितुमिच्छामि दैत्यास्त्रैस्तापितां तनुम्
Por estos auspiciosos signos de tu cuerpo y por tus votos sumamente purificadores, deseo enfriar y aliviar este cuerpo mío, abrasado por las armas de los Daityas.
Verse 92
इत्युक्त्वा मुनिपत्नीं तां समालिंग्य हरिप्रिया । अलंचकार च प्रीत्या बहुसौभाग्यमंडनैः
Dicho esto, Haripriyā abrazó a la esposa del sabio y, con cariño, la adornó con muchos ornamentos que otorgan buena fortuna.
Verse 93
पुनराह मुने जाने तव हृत्तापकारणम् । सचेतनं दुनोत्येव काशीविश्लेषजोऽनलः
De nuevo dijo: «Oh sabio, conozco la causa del ardor en tu corazón. El fuego nacido de la separación de Kāśī en verdad atormenta incluso a quien está consciente y firme».
Verse 94
यदा स देवो विश्वेशो मंदरं गतवान्पुरा । तदा काशीवियोगेन जाता तस्येदृशी दशा
«Antaño, cuando aquel Señor Viśveśa fue a Mandara, entonces—por la separación de Kāśī—le sobrevino tal estado».
Verse 95
तत्प्रवृत्तिं पुनर्ज्ञातुं ब्रह्माणं केशवं गणान् । गणेश्वरं च देवांश्च प्रेषयामास शूलधृक्
Para conocer de nuevo y por completo aquel asunto, el Portador del Tridente envió a Brahmā, a Keśava, a los Gaṇas, a Gaṇeśvara y a los demás dioses.
Verse 96
ते च काशीगुणान्सर्वे विचार्य च पुनःपुनः । व्रजंत्यद्यापि न क्वापि तादृगस्ति क्व वा पुरी
Y ellos, tras considerar una y otra vez todas las virtudes de Kāśī, aún vagan hasta hoy, pues en ninguna parte existe una ciudad semejante a ella.
Verse 97
इति श्रुत्वाथ स मुनिः प्रत्युवाच श्रियं ततः । प्रणिपत्य महाभागो भक्तिगर्भमिदं वचः
Al oír esto, aquel afortunado sabio respondió entonces a Śrī; postrándose, pronunció estas palabras preñadas de devoción.
Verse 98
यदि देयो वरो मह्यं वरयोग्योस्म्यहं यदि । तदा वाराणसी प्राप्तिः पुनरस्त्वेष मे वरः
«Si ha de concedérseme un don—si soy digno de un don—entonces sea éste mi don: que vuelva a alcanzar Vārāṇasī.»
Verse 99
ये पठिष्यंति च स्तोत्रं त्वद्भक्त्या मत्कृतं सदा । तेषां कदाचित्संतापो मास्तु मास्तु दरिद्रता
«Y quienes reciten siempre este himno que compuse con devoción hacia ti: que jamás les sobrevenga aflicción; que nunca sea suya la pobreza.»
Verse 100
मास्तु चेष्टवियोगश्च मास्तु संपत्ति संक्षयः । सर्वत्र विजयश्चास्तु विच्छेदो मास्तु संततेः
Que no se aparten de sus justos empeños; que no haya merma de prosperidad. Y que haya victoria en todas partes; que no se quiebre su linaje.
Verse 109
इति लब्ध्वा वरं सोथ महालक्ष्मीं प्रणम्य च । ययावगस्तिर्यत्रास्ति कुमारशिखिवाहनः
Así, tras obtener el don, se postró ante Mahālakṣmī y partió hacia el lugar donde mora Agastya, donde está Kumāra (Skanda), el que cabalga el pavo real.