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Rishi: Traditionally attributed within AV 10.8 to a brahmodya-style seer (often treated as anonymous/collective Atharvanic speculation rather than a single named ṛṣi).
Devata: Prajāpati (cosmic creator; also the hidden principle within the garbha).
Chandas: Triṣṭubh-like cadence (speculative hymns often vary; pada-length suggests triṣṭubh tendencies).
AV 10.8 es un himno cosmogónico de estilo brahmodya que indaga en el Prajāpati oculto que se mueve dentro del garbha (vientre/semilla), preguntando cómo lo Uno se vuelve muchos sin dejar de permanecer interiormente invisible. Su fuerza no es medicinal, sino cognitiva y estabilizadora: al asegurar ritualmente ṛta (el orden), hace que la comunidad ensaye y encarne una visión del único creador inmanente tras el parentesco, el rango, el nacimiento y la prosperidad.
Mantra 1
ज्येष्ठब्रह्मवर्णनम्। १२ पुरोबृहती त्रिष्टुब्गर्भाऽऽर्षी पङ्क्तिः, १५, २७ भुरिग्बृहती, २२ पुर उष्णिक्, यो भू॒तं च॒ भव्यं॑ च॒ सर्वं॒ यश्चा॑धि॒तिष्ठ॑ति । स्व॑१र्यस्य॑ च॒ केव॑लं॒ तस्मै॑ ज्ये॒ष्ठाय॒ ब्रह्म॑णे॒ नमः॑
Quien gobierna todo — lo que ha sido y lo que será — y de quien es únicamente el cielo: a ese Brahman supremo, reverente homenaje (namas).
Mantra 2
स्क॒म्भेने॒मे विष्ट॑भिते॒ द्यौश्च॒ भूमि॑श्च तिष्ठतः । स्क॒म्भ इ॒दं सर्व॑मात्म॒न्वद् यत् प्रा॒णन्नि॑मि॒षच्च॒ यत्
Por Skambha están firmes y separados estos dos — Cielo y Tierra — y así permanecen. Skambha es todo esto, animado: cuanto respira, cuanto, en un parpadeo, despierta a la vida.
Mantra 3
ति॒स्रो ह॑ प्र॒जा अ॑त्या॒यमा॑य॒न् न्य॑१न्या अ॒र्कम॒भितो॑ऽविशन्त । बृ॒हन् ह॑ तस्थौ॒ रज॑सो वि॒मानो॒ हरि॑तो॒ हरि॑णी॒रा वि॑वेश
Tres, en verdad, eran las criaturas: avanzaron, yendo más allá; las otras entraron alrededor del Sol. El Vasto permaneció firme, midiendo el ámbito del aire; las potencias leonadas, las madres leonadas, entraron.
Mantra 4
द्वाद॑श प्र॒धय॑श्च॒क्रमेकं॒ त्रीणि॒ नभ्या॑नि॒ क उ॒ तच्चि॑केत । तत्राह॑ता॒स्त्रीणि॑ श॒तानि॑ श॒ङ्कवः॑ ष॒ष्टिश्च॒ खीला॒ अवि॑चाचला॒ ये
Doce son las llantas (pradhayaḥ) de la única rueda; tres son los cubos (nābhyāni): ¿quién, en verdad, lo ha discernido? Allí están hincadas firmemente trescientas clavijas, y además sesenta estacas, inmóviles, que no se apartan de su lugar.
Mantra 5
इ॒दं स॑वित॒र्वि जा॑नीहि॒ षड् य॒मा एक॑ एक॒जः । तस्मि॑न् हापि॒त्वमि॑छन्ते॒ य ए॑षा॒मेक॑ एक॒जः
Esto, oh Savitar, disciérnelo con claridad: seis son las ordenanzas en pareja (yamāḥ); uno es el Unigénito (ekajaḥ). En él buscan participación y parentesco: él que, de entre ellos, es el uno, el Unigénito.
Mantra 6
आ॒विः सन्निहि॑तं॒ गुहा॒ जर॒न्नाम॑ म॒हत् प॒दम्। तत्रे॒दं सर्व॒मार्पि॑त॒मेज॑त् प्रा॒णत् प्रति॑ष्ठितम्
Manifiesto, y sin embargo depositado en lo oculto (guhā), está el gran lugar, antiguo por su nombre. Allí está todo esto afianzado: lo que se mueve, lo que respira, firmemente asentado en su morada.
Mantra 7
एक॑चक्रं वर्तत॒ एक॑नेमि स॒हस्रा॑क्षरं॒ प्र पु॒रो नि प॒श्चा । अ॒र्धेन॒ विश्वं॒ भुव॑नं ज॒जान॒ यद॑स्या॒र्धं क्व॑१तद् ब॑भूव
De una sola rueda gira, de un solo aro, de mil sílabas, — avanzando hacia delante, yendo hacia atrás. Con una mitad engendró todo el mundo del ser: ¿dónde, pues, vino a quedar su otra mitad?
Mantra 8
प॒ञ्च॒वा॒ही व॑ह॒त्यग्र॑मेषां॒ प्रष्ट॑यो यु॒क्ता अ॑नु॒संव॑हन्ति । अया॑तमस्य ददृ॒शे न या॒तं परं॒ नेदी॒योऽव॑रं॒ दवी॑यः
De cinco tiros, ella lleva en la punta más adelantada de éstos; las huellas (praṣṭáya), bien uncidas, avanzan en unión ordenada. De él se ve lo no recorrido, no lo recorrido: lo más lejano es lo más cercano; lo más bajo, lo más distante.
Mantra 9
ति॒र्यग्बि॑लश्चम॒स ऊ॒र्ध्वबु॑ध्न॒स्तस्मि॒न् यशो॒ निहि॑तं वि॒श्वरू॑पम्। तदा॑सत॒ ऋष॑यः स॒प्त सा॒कं ये अ॒स्य गो॒पा म॑ह॒तो ब॑भू॒वुः
Una copa con abertura lateral, con el fondo vuelto hacia lo alto: allí está depositada la gloria, de forma universal. Allí se sentaron juntos los Siete Ṛṣi, que llegaron a ser los guardianes de este Gran Ser.
Mantra 10
या पु॒रस्ता॑द् यु॒ज्यते॒ या च॑ प॒श्चाद् या वि॒श्वतो॑ यु॒ज्यते॒ या च॑ स॒र्वतः॑ । यया॑ य॒ज्ञः प्राङ् ता॒यते॒ तां त्वा॑ पृछामि कत॒मा सर्चाम्
La que se unce delante, y la que detrás; la que se unce por todos los lados, y la que desde todos los rumbos: aquella por la cual el sacrificio (yajña) se tiende hacia delante y es llevado más allá—por ella te pregunto: ¿cuál de los versos ṛc es ella?
Mantra 11
यदेज॑ति॒ पत॑ति॒ यच्च॒ तिष्ठ॑ति प्रा॒णदप्रा॑णन्निमि॒षच्च॒ यद् भुव॑त्। तद् दा॑धार पृथि॒वीं वि॒श्वरू॑पं॒ तत् सं॒भूय॑ भ॒वत्येक॑मे॒व
Lo que se mueve, lo que vuela y lo que permanece inmóvil; lo que respira y lo que no tiene aliento, lo que parpadea y lo que ha llegado a ser—eso ha sostenido la Tierra de forma universal; eso, al juntarse, llega a ser Uno solo.
Mantra 12
अ॒न॒न्तं वित॑तं पुरु॒त्रान॒न्तमन्त॑वच्चा॒ सम॑न्ते । ते ना॑कपा॒लश्च॑रति विचि॒न्वन् वि॒द्वान् भू॒तमु॒त भव्य॑मस्य
Sin fin, extendido, en muchos lugares—sin fin y, sin embargo, como si tuviera término por todas partes: allí camina el Guardián de la bóveda celeste, discerniendo; sabio, conociendo lo que de ello ha sido y lo que será.
Mantra 13
प्र॒जाप॑तिश्चरति॒ गर्भे॑ अ॒न्तरदृ॑श्यमानो बहु॒धा वि जा॑यते । अ॒र्धेन॒ विश्वं॒ भुव॑नं ज॒जान॒ यद॑स्या॒र्धं क॑त॒मः स के॒तुः
Prajāpati se mueve en el seno; visible sólo por dentro, nace afuera en muchas formas. Con una mitad ha engendrado todo este mundo del ser: ¿cuál es, pues, su otra mitad, y cuál es su señal?
Mantra 14
ऊ॒र्ध्वं भर॑न्तमुद॒कं कु॒म्भेने॑वोदहा॒र्यऽम्। पश्य॑न्ति॒ सर्वे॒ चक्षु॑षा॒ न सर्वे॒ मन॑सा विदुः
Como el agua que se alza, como si se sacara con un cántaro, así es llevado hacia arriba: todos lo ven con los ojos, pero no todos lo comprenden con la mente.
Mantra 15
दू॒रे पू॒र्णेन॑ वसति दू॒र ऊ॒नेन॑ हीयते । म॒हद् य॒क्षं भुव॑नस्य॒ मध्ये॒ तस्मै॑ ब॒लिं रा॑ष्ट्र॒भृतो॑ भरन्ति
Lejos mora en su plenitud; lejos es menguado por la carencia. Un gran Yakṣa, Misterio, está en medio del mundo: a él los sostenedores del reino llevan la ofrenda‑tributo (bali).
Mantra 16
यतः॒ सूर्यः॑ उ॒देत्यस्तं॒ यत्र॑ च॒ गच्छ॑ति । तदे॒व म॑न्ये॒ऽहं ज्ये॒ष्ठं तदु॒ नात्ये॑ति॒ किं च॒न
De donde el Sol se alza y adonde va a ponerse para el reposo: eso mismo tengo por lo supremo; más allá no pasa nada.
Mantra 17
ये अ॒र्वाङ् मध्य॑ उ॒त वा॑ पुरा॒णं वेदं॑ वि॒द्वांस॑म॒भितो॒ वद॑न्ति । आ॒दि॒त्यमे॒व ते परि॑ वदन्ति॒ सर्वे॑ अ॒ग्निं द्वि॒तीयं॑ त्रि॒वृतं॑ च हं॒सम्
Quienes, aquí de este lado, en medio, hablan por todas partes del Veda antiguo y del sabio conocedor — todos ellos, en su decir pleno, declaran solo a Āditya; y a Agni como el segundo, y al Haṃsa triple.
Mantra 18
स॒ह॒स्रा॒ह्ण्यं विय॑तावस्य प॒क्षौ हरे॑र्हं॒सस्य॒ पत॑तः स्व॒र्गम्। स दे॒वान्त्सर्वा॒नुर॑स्युप॒दद्य॑ सं॒पश्य॑न् याति॒ भुव॑नानि॒ विश्वा॑
Mil días perduran las alas de aquel cuyo ámbito es la vasta extensión: de Hari, del Haṃsa volador, hacia el cielo. Él, poniendo sobre su pecho a todos los dioses y contemplándolos en visión plena, avanza hacia todos los mundos.
Mantra 19
स॒त्येनो॒र्ध्वस्त॑पति॒ ब्रह्म॑णा॒र्वाङ् वि प॑श्यति । प्रा॒णेन॑ ति॒र्यङ् प्राण॑ति॒ यस्मि॑न् ज्ये॒ष्ठमधि॑ श्रि॒तम्
Por la Verdad arde hacia lo alto; por el Brahman mira aquí con visión clara. Por el Aliento respira a través; en él, arriba, está establecido lo Supremo.
Mantra 20
यो वै ते वि॒द्याद॒रणी॒ याभ्यां॑ निर्म॒थ्यते॒ वसु॑ । स वि॒द्वान् ज्ये॒ष्ठं म॑न्येत॒ स वि॑द्या॒द् ब्राह्म॑णं म॒हत्
Quien en verdad conozca tus Araṇi — aquellas dos con las que se frota para sacar el buen tesoro —, ese, sabedor, se tendrá por el principal; conocerá el gran Brahman.
Mantra 21
अ॒पादग्रे॒ सम॑भव॒त् सो अग्रे॒ स्व॑१राभ॑रत्। चतु॑ष्पाद् भू॒त्वा भोग्यः॒ सर्व॒माद॑त्त॒ भोज॑नम्
Sin pies al principio llegó a ser; él, el primero, trajo la luz del cielo (Svar). Hecho cuadrúpedo, apto para el disfrute, tomó para sí todo alimento para comer.
Mantra 22
भोग्यो॑ भव॒दथो॒ अन्न॑मदद् ब॒हु। यो दे॒वमु॑त्त॒राव॑न्तमु॒पासा॑तै सना॒तन॑म्
Se volvió apto para el disfrute y, además, comió alimento en abundancia: quien atiende en culto al Dios, el Auxiliador Superior, el Eterno.
Mantra 23
स॒ना॒तन॑मेनमाहुरु॒ताद्य स्या॒त् पुन॑र्णवः । अ॒हो॒रा॒त्रे प्र जा॑येते अ॒न्यो अ॒न्यस्य॑ रू॒पयोः॑
Lo llaman eterno; y, sin embargo, aun hoy puede nacer de nuevo. En Día-y-Noche es engendrado: una forma nace de la forma de la otra.
Mantra 24
श॒तं स॒हस्र॑म॒युतं॒ न्यऽर्बुदमसंख्ये॒यं स्वम॑स्मि॒न् निवि॑ष्टम्। तद॑स्य घ्नन्त्यभि॒पश्य॑त ए॒व तस्मा॑द् दे॒वो रो॑चत ए॒ष ए॒तत्
Cien, mil, diez mil — sí, una vasta masa incontable— lo suyo propio está aquí dentro, implantado. Ese mismo acopio lo hieren, aun mientras lo contemplan; por eso el Dios resplandeció: esto es aquello.
Mantra 25
बाला॒देक॑मणीय॒स्कमु॒तैकं॒ नेव॑ दृश्यते । ततः॒ परि॑ष्वजीयसी दे॒वता॒ सा मम॑ प्रि॒या
Una es más sutil que un cabello; y una no se ve en absoluto. Desde allí abrazas todo en derredor: esa Diosa es mi amada.
Mantra 26
इ॒यं क॑ल्या॒ण्य॑१जरा॒ मर्त्य॑स्या॒मृता॑ गृ॒हे। यस्मै॑ कृ॒ता शये॒ स यश्च॒कार॑ ज॒जार॒ सः
Este Poder auspicioso, sin vejez, inmortal, yace en la casa del mortal. Para quien ella es dispuesta para yacer, ése prospera; pero quien la dispuso, ése se consume de vejez.
Mantra 27
त्वं स्त्री त्वं पुमा॑नसि॒ त्वं कु॑मा॒र उ॒त वा॑ कुमा॒री॥ त्वं जी॒र्णो द॒ण्डेन॑ वञ्चसि॒ त्वं जा॒तो भ॑वसि वि॒श्वतो॑मुखः
Tú eres mujer, tú eres varón; tú eres niño, sí—o doncella. Tú, envejecido, caminas con bastón; tú, al nacer, te vuelves de rostro universal, mirando en todas direcciones.
Mantra 28
उ॒तैषां॑ पि॒तोत वा॑ पु॒त्र ए॑षामु॒तैषां॑ ज्ये॒ष्ठ उ॒त वा॑ कनि॒ष्ठः । एको॑ ह दे॒वो मन॑सि॒ प्रवि॑ष्टः प्रथ॒मो जा॒तः स उ॒ गर्भे॑ अ॒न्तः
Y para éstos él es el Padre; o también es el Hijo de éstos; y para éstos él es el Mayor, o también el Menor. Un solo Dios, en verdad, entrado en la mente; el primogénito — él, ciertamente, está dentro del vientre, dentro.
Mantra 29
पू॒र्णात् पू॒र्णमुद॑चति पू॒र्णं पू॒र्णेन॑ सिच्यते । उ॒तो तद॒द्य वि॑द्याम॒ यत॒स्तत् प॑रिषि॒च्यते॑
De la Plenitud brota la Plenitud; la Plenitud es vertida con la Plenitud. Sí, eso — hoy — podamos conocer: de qué fuente eso es derramado por completo en derredor.
Mantra 30
ए॒षा स॒नत्नी॒ सन॑मे॒व जा॒तैषा पु॑रा॒णी परि॒ सर्वं॑ बभूव । म॒ही दे॒व्यु॑१षसो॑ विभा॒ती सैके॑नैकेन मिष॒ता वि च॑ष्टे
Ella es la Antigua, nacida desde lo de antaño; la Primordial, que lo ha abarcado todo en derredor. Grande es la Diosa—Uṣas (la Aurora)—que resplandece: ella contempla con claridad, uno tras otro, a los vivientes que parpadean.
Mantra 31
अवि॒र्वै नाम॑ दे॒वत॒र्तेना॑स्ते॒ परी॑वृता । तस्या॑ रू॒पेणे॒मे वृ॒क्षा हरि॑ता॒ हरि॑तस्रजः
«Avī» es el nombre de una Deidad: con Ṛta (el Orden cósmico) ella se sienta, rodeada por todas partes. En su misma forma están estos árboles: verdes, con guirnaldas verdes.
Mantra 32
अन्ति॒ सन्तं॒ न ज॑हा॒त्यन्ति॒ सन्तं॒ न प॑श्यति । दे॒वस्य॑ पश्य॒ काव्यं॒ न म॑मार॒ न जी॑र्यति
Cerca de él—y no lo abandona; cerca de él—y, sin embargo, él no lo ve. Contempla el arte prodigioso del Dios: no ha muerto, no se marchita.
Mantra 33
अ॒पू॒र्वेणे॑षि॒ता वाच॒स्ता व॑दन्ति यथाय॒थम्। वद॑न्ती॒र्यत्र गच्छ॑न्ति॒ तदा॑हु॒र्ब्राह्म॑णं म॒हत्
Impulsadas por un poder primordial e inigualable, las Voces hablan, cada una según su propio modo. Adonde, aún hablando, avanzan—eso proclaman los hombres como el gran Brahman.
Mantra 34
यत्र॑ दे॒वाश्च॑ मनु॒ष्याऽश्चा॒रा नाभा॑विव श्रि॒ताः । अ॒पां त्वा॒ पुष्पं॑ पृच्छामि॒ यत्र॒ तन्मा॒यया॑ हि॒तम्
Donde dioses y hombres, como radios en el cubo, están asentados y reposan — oh Flor de las Aguas (Apām puṣpa), te pregunto: ¿dónde está ese tesoro, depositado y oculto por el poder de Māyā?
Mantra 35
ये भि॒र्वात॑ इषि॒तः प्र॒वाति॒ ये दद॑न्ते॒ पञ्च॒ दिशः॑ स॒ध्रीचीः॑ । य आहु॑तिम॒त्यम॑न्यन्त दे॒वा अ॒पां ने॒तारः॑ कत॒मे त आ॑सन्
¿Por quién, impulsado, sopla el Viento; quién ordenó las cinco direcciones, trabadas entre sí; cuáles —conductores de las Aguas— fueron aquellos a quienes los dioses tuvieron por el más alto valor de la ofrenda: quiénes eran?
Mantra 36
इ॒मामे॑षां पृथि॒वीं वस्त॒ एको॒ऽन्तरि॑क्षं॒ पर्ये॑को॑ बभूव । दिव॑मेषां ददते॒ यो वि॑ध॒र्ता विश्वा॒ आशाः॒ प्रति॑ रक्ष॒न्त्येके॑
Uno de ellos habita esta Tierra; uno, abarcándolo todo, se ha hecho el Espacio intermedio. Aquel que es el Ordenador les concede el Cielo; y algunos, cada cual frente a su parte, guardan todas las regiones.
Mantra 37
यो वि॒द्यात् सूत्रं॒ वित॑तं॒ यस्मि॒न्नोताः॑ प्र॒जा इ॒माः । सूत्रं॒ सूत्र॑स्य॒ यो वि॒द्याद् स वि॑द्या॒द् ब्राह्म॑णं म॒हत्
Quien conoce el Hilo extendido, en el cual están entretejidas todas estas criaturas; quien conoce el Hilo del Hilo — ése, en verdad, conoce al gran Brahman.
Mantra 38
वेदा॒हं सूत्रं॒ वित॑तं॒ यस्मि॒न्नोताः॑ प्र॒जा इ॒माः । सूत्रं॒ सूत्र॑स्या॒हं वे॒दाथो॒ यद् ब्राह्म॑णं म॒हत्
Yo conozco el hilo extendido en el que estas criaturas están entretejidas. Conozco el hilo y el secreto del hilo; sí, y aquello que es el Brahmán poderoso.
Mantra 39
यद॑न्त॒रा द्यावा॑पृथि॒वी अ॒ग्निरैत् प्र॒दह॑न् विश्वदा॒व्यः । यत्राति॑ष्ठ॒न्नेक॑पत्नीः प॒रस्ता॒त् क्वेऽवासीन्मात॒रिश्वा॑ त॒दानी॑म्
Cuando, entre el Cielo y la Tierra, Agni salió, ardiendo, incendio universal,— ¿dónde estaban entonces las esposas fieles, más allá, a lo lejos? ¿dónde estaba Mātariśvan en aquel tiempo?
Mantra 40
अ॒प्स्वाऽसीन्मात॒रिश्वा॒ प्रवि॑ष्टः॒ प्रवि॑ष्टा दे॒वाः स॑लि॒लान्या॑सन्॥ बृ॒हन् ह॑ तस्थौ॒ रज॑सो वि॒मानः॒ पव॑मानो ह॒रित॒ आ वि॑वेश
En las aguas estaba Mātariśvan, entrado; entrados estaban los Dioses—allí estaban las corrientes. El Grande se mantuvo, midiendo el espacio del aire; purificándose a sí mismo, entró con rayos (corceles) leonados.
Mantra 41
उत्त॑रेणेव गाय॒त्रीम॒मृतेऽधि॒ वि च॑क्रमे । साम्ना॒ ये साम॑ संवि॒दुर॒जस्तद् द॑दृशे॒ क्वऽ
Como si más allá, Gāyatrī ha avanzado sobre la inmortalidad y se ha desplegado. Por el canto—los que conocen el canto—fue visto ese espacio intermedio: ¿dónde está?
Mantra 42
नि॒वेश॑नः सं॒गम॑नो॒ वसू॑नां दे॒व इ॑व सवि॒ता स॒त्यध॑र्मा । इन्द्रो॒ न त॑स्थौ सम॒रे धना॑नाम्
Asentador, congregador de riquezas — como Savitṛ, dios de la ordenanza veraz (satya-dharma) — se mantuvo firme, como Indra, en la batalla por los premios.
Mantra 43
पु॒ण्डरी॑कं॒ नव॑द्वारं त्रि॒भिर्गु॒णेभि॒रावृ॑तम्। तस्मि॒न् यद् य॒क्षमा॑त्म॒न्वत् तद् वै ब्र॑ह्म॒विदो॑ विदुः
Un loto (puṇḍarīka) de nueve puertas, cercado por las tres guṇa. Lo que en él está como el Sí mismo junto con la enfermedad consumidora (yakṣma), eso, en verdad, lo conocen los conocedores de Brahman.
Mantra 44
अ॒का॒मो धीरो॑ अ॒मृतः॑ स्वयं॒भू रसे॑न तृ॒प्तो न कुत॑श्च॒नोनः॑ । तमे॒व वि॒द्वान् न बि॑भाय मृ॒त्योरा॒त्मानं॒ धीर॑म॒जरं॒ युवा॑नम्
Sin deseo, firme, inmortal, existente por sí mismo, saciado de rasa (rasa), sin carecer de nada desde ningún lado. Conociendo a Ese mismo, el sabio no teme a la Muerte: el Ātman, firme, sin vejez, siempre joven.
It explores Prajāpati (the creator) as hidden within the womb/seed and within the mind, asking how the One becomes the many forms of the world while remaining a single indwelling power.
Primarily for speculative theology (brahmodya) and śānti—stabilizing order and clarity through insight. Unlike many Atharvanic hymns, it does not depend on herbs or amulets.
As a contemplative recitation: read slowly, reflect on the ‘hidden within’ theme (garbha and manas), and treat the questions as prompts to unify thought, speech, and ethical order (dharma/ṛta).
Answers come straight from the texts, with the shlokas they draw on. Ask in your own words.
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