
Mārkaṇḍeya describe una puṣkariṇī (estanque sagrado) que destruye los pecados y debe visitarse para la purificación. Se halla en la ribera norte del río Revā y es tenida por extraordinariamente auspiciosa, pues allí mora continuamente Divākara (el Sol), llamado vedamūrti, encarnación de los Vedas. El mérito de este tīrtha se compara con el de Kurukṣetra, sobre todo por conceder el fruto de todos los deseos (sarvakāma-phala) y por acrecentar el valor de las dádivas (dāna-vṛddhi). El capítulo expone luego los méritos de diversas ofrendas y observancias: bañarse durante un eclipse solar y realizar dāna conforme al rito (incluyendo objetos valiosos y ganado), donar oro y plata a los brāhmaṇas con una multiplicación del mérito a lo largo de trece días, y efectuar tarpaṇa con agua mezclada con sésamo para la satisfacción de los pitṛs y de las deidades. Se afirma que el śrāddha con payasa, miel y ghee otorga el cielo y un beneficio imperecedero a los antepasados; asimismo, las ofrendas de granos y frutos (akṣata, badara, bilva, iṅguda, tila) producen resultados inagotables. El núcleo devocional culmina en el culto solar: baño, pūjā a Divākara, recitación del Ādityahṛdaya y japa védico (aunque sea un solo ṛc/yajus/sāman) confieren el fruto íntegro de los Vedas, liberan de los pecados y conducen a una morada excelsa. Por último, se declara que quien entrega allí la vida según el rito alcanza la suprema estación asociada al Sol.
Verse 1
श्रीमार्कण्डेय उवाच । ततः पुष्करिणीं गच्छेत्सर्वपापप्रणाशिनीम् । श्रुते यस्याः प्रभावे तु सर्वपापैः प्रमुच्यते
Dijo Śrī Mārkaṇḍeya: Entonces debe uno ir a Puṣkariṇī, destructora de todos los pecados. En verdad, con solo oír de su poder, uno queda liberado de toda falta.
Verse 2
रेवाया उत्तरे कूले तीर्थं परमशोभनम् । यत्रास्ते सर्वदा देवो वेदमूर्तिर्दिवाकरः
En la ribera septentrional de la Revā hay un tīrtha de belleza suprema; allí mora siempre el dios Divākara, el Sol, encarnación misma de los Vedas.
Verse 3
कुरुक्षेत्रं यथा पुण्यं सार्वकामिकमुत्तमम् । इदं तीर्थं तथा पुण्यं सर्वकामफलप्रदम्
Así como Kurukṣetra es sumamente meritorio y el mejor en conceder todos los anhelos, así también este tīrtha es meritorio, otorgando el fruto de todo deseo.
Verse 4
कुरुक्षेत्रे यथा वृद्धिर्दानस्य जगतीपते । पुष्करिण्यां तथा दानं वर्धते नात्र संशयः
Oh señor de la tierra, así como en Kurukṣetra el mérito de los dones se multiplica, del mismo modo en Puṣkariṇī la caridad crece; de ello no hay duda.
Verse 5
यवमेकं तु यो दद्यात्सौवर्णं मस्तके नृप । पुष्करिण्यां तथा स्थानं यथा स्थानं नरे स्मृतम्
Oh rey, quien ofrezca en Puṣkariṇī aunque sea un solo grano de cebada coronado con oro, alcanza ese estado excelso que se recuerda como la verdadera “morada” del ser humano.
Verse 6
सूर्यग्रहे तु यः स्नात्वा दद्याद्दानं यथाविधि । हस्त्यश्वरथरत्नादि गृहं गाश्च युगंधरान्
Pero quien, en el tiempo del eclipse solar, se baña allí y luego da limosna conforme al rito—elefantes, caballos, carros, joyas y demás, casas y vacas aptas para el yugo—obtiene un mérito inmenso.
Verse 7
सुवर्णं रजतं वापि ब्राह्मणेभ्यो ददाति यः । त्रयोदश दिनं यावत्त्रयोदशगुणं भवेत्
Quien da oro o plata a los brāhmaṇas—hasta por trece días de tal ofrenda—hace que el mérito se vuelva trece veces mayor.
Verse 8
तिलमिश्रेण तोयेन तर्पयेत्पितृदेवताः । द्वादशाब्दे भवेत्प्रीतिस्तत्र तीर्थे महीपते
Oh rey, en ese vado sagrado debe satisfacerse a los Pitṛs y a las deidades con agua mezclada con sésamo. Por ese acto, los Padres quedan complacidos durante doce años en ese tīrtha.
Verse 9
यस्तत्र कुरुते श्राद्धं पायसैर्मधुसर्पिषा । श्राद्धदो लभते स्वर्गं पित्ःणां दत्तमक्षयम्
Quien realiza allí el śrāddha, ofreciendo pāyasa junto con miel y ghee—tal dador de śrāddha alcanza el cielo, y lo ofrecido a los Pitṛs se vuelve imperecedero.
Verse 10
अक्षतैर्बदरैर्बिल्वैरिङ्गुदैर्वा तिलैः सह । अक्षयं फलमाप्नोति तस्मिंस्तीर्थे न संशयः
Con akṣata (granos enteros), con badara (azufaifas), con frutos de bilva, con frutos de iṅguda, o con sésamo—se alcanza fruto imperecedero en ese tīrtha; no hay duda.
Verse 11
तत्र स्नात्वा तु यो देवं पूजयेच्च दिवाकरम् । आदित्यहृदयं जप्त्वा पुनरादित्यमर्चयेत् । स गच्छेत्परमं लोकं त्रिदशैरपि वन्दितम्
Habiéndose bañado allí, quien adore al Señor Sol y, tras recitar el Āditya-hṛdaya, vuelva a venerar a Āditya, alcanza el mundo supremo, reverenciado incluso por los dioses.
Verse 12
ऋचमेकां जपेद्यस्तु यजुर्वा साम एव च । स समग्रस्य वेदस्य फलमाप्नोति वै नृप
Pero quien recite aunque sea un solo Ṛk, o un Yajus, o en verdad un Sāman, obtiene ciertamente el fruto de todo el Veda, oh rey.
Verse 13
यस्त्र्यक्षरं जपेन्मन्त्रं ध्यायमानो दिवाकरम् । आदित्यहृदयं जप्त्वा मुच्यते सर्वपातकैः
Quien, meditando en el Sol, recita un mantra de tres sílabas y (también) recita el Āditya-hṛdaya, queda liberado de todos los pecados.
Verse 14
यस्तत्र विधिवत्प्राणांस्त्यजते नृपसत्तम । स गच्छेत्परमं स्थानं यत्र देवो दिवाकरः
Oh el mejor de los reyes, quien allí abandona la vida según el rito prescrito alcanza la morada suprema, donde habita el divino Sol.
Verse 59
। अध्याय
Fin del capítulo (adhyāya).