
Rāhu, Eclipses, Antarikṣa, and the Seven Subterranean Heavens (Bila-svarga)
Continuando el trazado vertical del universo en el Quinto Canto, Śukadeva explica a Parīkṣit la región bajo el sol: el planeta de Rāhu y su repetida obstrucción del sol y la luna, que se manifiesta como eclipses. Se subraya que el cakra Sudarśana de Viṣṇu protege a los luminares, y que el terror de Rāhu revela la supremacía del Señor sobre toda anomalía cósmica. Luego el discurso desciende por Siddhaloka, Cāraṇaloka y Vidyādharaloka hasta antarikṣa—el cielo intermedio habitado por Yakṣas, Rākṣasas, Piśācas y fantasmas—antes de llegar a la Tierra y a los siete sistemas planetarios inferiores: de Atala a Pātāla. Estos reinos son presentados como “bila-svarga”, cielos de imitación, deslumbrantes por su arquitectura, jardines, joyas, longevidad y deleites sensoriales, pero aún sometidos al tiempo: el resplandor de Sudarśana que fija la hora de la muerte. El capítulo concluye perfilando a los gobernantes y habitantes de cada mundo subterráneo (Bala, Śiva en Vitala, Bali en Sutala, Maya en Talātala, los Nāgas en Mahātala y Pātāla) y enseña que la verdadera auspiciosidad la marca la bhakti, no la opulencia.
Verse 1
श्रीशुक उवाच अधस्तात्सवितुर्योजनायुते स्वर्भानुर्नक्षत्रवच्चरतीत्येके योऽसावमरत्वं ग्रहत्वं चालभत भगवदनुकम्पया स्वयमसुरापसद: सैंहिकेयो ह्यतदर्हस्तस्य तात जन्म कर्माणि चोपरिष्टाद्वक्ष्याम: ॥ १ ॥
Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo: Mi querido Rey, algunos narradores de los Purāṇas afirman que diez mil yojanas por debajo del sol se halla el planeta llamado Svarbhānu (Rāhu), que se mueve como una estrella. La deidad regente de ese planeta, hijo de Siṁhikā, es el más abominable de los asuras; aunque no era digno de ser deva ni señor planetario, por la misericordia de Bhagavān alcanzó la inmortalidad y la condición de graha. Más adelante hablaré con mayor detalle de su nacimiento y de sus actos.
Verse 2
यददस्तरणेर्मण्डलं प्रतपतस्तद्विस्तरतो योजनायुतमाचक्षते द्वादशसहस्रं सोमस्य त्रयोदशसहस्रं राहोर्य: पर्वणि तद्व्यवधानकृद्वैरानुबन्ध: सूर्याचन्द्रमसावभिधावति ॥ २ ॥
Se dice que el globo del sol, fuente de calor, se extiende por diez mil yojanas; el de la luna por doce mil yojanas, y Rāhu por trece mil yojanas. Desde la distribución del néctar, Rāhu guarda enemistad y, en los días de parva, se interpone entre el sol y la luna para cubrir su resplandor.
Verse 3
तन्निशम्योभयत्रापि भगवता रक्षणाय प्रयुक्तं सुदर्शनं नाम भागवतं दयितमस्त्रं तत्तेजसा दुर्विषहं मुहु: परिवर्तमानमभ्यवस्थितो मुहूर्तमुद्विजमानश्चकितहृदय आरादेव निवर्तते तदुपरागमिति वदन्ति लोका: ॥ ३ ॥
Al oír de los semidioses del sol y de la luna el ataque de Rāhu, el Bhagavān Viṣṇu emplea para su protección Su disco llamado Sudarśana. El Sudarśana es el arma bhāgavata más amada por el Señor; el ardor de su fulgor es insoportable para Rāhu, y por ello huye temblando de miedo. Cuando Rāhu perturba al sol o a la luna, la gente lo llama eclipse.
Verse 4
ततोऽधस्तात्सिद्धचारणविद्याधराणां सदनानि तावन्मात्र एव ॥ ४ ॥
Debajo de Rāhu, a esa misma distancia, se hallan los planetas llamados Siddhaloka, Cāraṇaloka y Vidyādhara-loka, moradas de los Siddhas, Cāraṇas y Vidyādharas.
Verse 5
ततोऽधस्ताद्यक्षरक्ष: पिशाचप्रेतभूतगणानां विहाराजिरमन्तरिक्षं यावद्वायु: प्रवाति यावन्मेघा उपलभ्यन्ते ॥ ५ ॥
Debajo de Vidyādhara-loka, Cāraṇaloka y Siddhaloka, en el cielo llamado antarikṣa, están los lugares de recreo de los Yakṣas, Rākṣasas, Piśācas, pretas y bhūtas. El antarikṣa se extiende hasta donde sopla el viento y hasta donde se ven las nubes; por encima ya no hay aire.
Verse 6
ततोऽधस्ताच्छतयोजनान्तर इयं पृथिवी यावद्धंसभासश्येनसुपर्णादय: पतत्त्रिप्रवरा उत्पतन्तीति ॥ ६ ॥
A cien yojanas por debajo de los lugares de recreo de los Yakṣas y Rākṣasas se halla la Tierra. Su límite superior llega hasta la altura a la que pueden volar cisnes, halcones, águilas y otras grandes aves semejantes.
Verse 7
उपवर्णितं भूमेर्यथासन्निवेशावस्थानमवनेरप्यधस्तात् सप्त भूविवरा एकैकशो योजनायुतान्तरेणायामविस्तारेणोपक्लृप्ता अतलं वितलं सुतलं तलातलं महातलं रसातलं पातालमिति ॥ ७ ॥
Oh rey, debajo de esta tierra existen siete mundos inferiores llamados Atala, Vitala, Sutala, Talātala, Mahātala, Rasātala y Pātāla. Ya he descrito la disposición del sistema terrestre; la longitud y la anchura de esos siete sistemas inferiores se calculan exactamente iguales a las de la tierra, y están situados uno tras otro a intervalos de diez mil yojanas.
Verse 8
एतेषु हि बिलस्वर्गेषु स्वर्गादप्यधिककामभोगैश्वर्यानन्दभूतिविभूतिभि: सुसमृद्धभवनोद्यानाक्रीडविहारेषु दैत्यदानवकाद्रवेया नित्यप्रमुदितानुरक्तकलत्रापत्यबन्धुसुहृदनुचरा गृहपतय ईश्वरादप्यप्रतिहतकामा मायाविनोदा निवसन्ति ॥ ८ ॥
En estos siete bila-svarga, los “cielos subterráneos”, hay disfrutes sensuales, riqueza, poder y deleite aún mayores que en los cielos superiores. Allí, los Daityas, Dānavas y Nāgas viven como cabezas de familia en casas, jardines y lugares de recreo sumamente opulentos. Con esposas, hijos, parientes, amigos y servidores, se apegan a la felicidad material nacida de la ilusión; y, a diferencia de los semidioses, cuyo goce a veces se ve perturbado, ellos disfrutan sin interrupciones, mostrando gran adhesión a la dicha ilusoria.
Verse 9
येषु महाराज मयेन मायाविना विनिर्मिता: पुरो नानामणिप्रवरप्रवेकविरचितविचित्रभवनप्राकारगोपुरसभाचैत्यचत्वरायतनादिभिर्नागासुरमिथुनपारावतशुकसारिकाकीर्णकृत्रिमभूमिभिर्विवरेश्वरगृहोत्तमै: समलङ्कृताश्चकासति ॥ ९ ॥
Oh Maharaja, en esos cielos de imitación llamados bila-svarga hay un gran demonio llamado Maya Dānava, maestro en arte y arquitectura. Él ha construido muchas ciudades resplandecientes, adornadas con casas, murallas, puertas, salones de asamblea, templos, plazas y recintos sagrados, todo labrado con las gemas más selectas. Esas ciudades están siempre colmadas de parejas de Nāgas y Asuras, así como de palomas, loros, minas y otras aves; y las residencias de los gobernantes, hechas con joyas de máximo valor, hacen que todo el conjunto brille con belleza cautivadora.
Verse 10
उद्यानानि चातितरां मनइन्द्रियानन्दिभि: कुसुमफलस्तबकसुभगकिसलयावनतरुचिरविटपविटपिनां लताङ्गालिङ्गितानां श्रीभि: समिथुनविविधविहङ्गमजलाशयानाममलजलपूर्णानां झषकुलोल्लङ्घनक्षुभितनीरनीरजकुमुदकुवलयकह्लारनीलोत्पल लोहितशतपत्रादिवनेषुकृतनिकेतनानामेकविहाराकुलमधुरविविधस्वनादिभिरिन्द्रि-योत्सवैरमरलोकश्रियमतिशयितानि ॥ १० ॥
Los parques y jardines de esos cielos artificiales superan en belleza a los de los cielos superiores; deleitan la mente y los sentidos. Los árboles, abrazados por enredaderas, inclinan sus ramas por el peso de racimos de flores y frutos, y así se muestran extraordinariamente hermosos. Hay muchos lagos de agua clara, agitada por peces que saltan, y adornados con flores como lirios, kumudas, kuvalayas, kahlāras y lotos azules y rojos. Parejas de cakravākas y otras aves acuáticas anidan allí y, con dulces cantos variados, celebran un festival para los sentidos; la gloria de esos jardines sobrepasa incluso el esplendor del mundo de los inmortales.
Verse 11
यत्र ह वाव न भयमहोरात्रादिभि: कालविभागैरुपलक्ष्यते ॥ ११ ॥
Como en esos planetas subterráneos no hay luz del sol, el tiempo no se divide en días y noches; por ello, el temor producido por el paso del tiempo tampoco existe allí.
Verse 12
यत्र हि महाहिप्रवरशिरोमणय: सर्वं तम: प्रबाधन्ते ॥ १२ ॥
Allí moran grandes serpientes con gemas en sus capuchas, y el fulgor de esas gemas disipa la oscuridad en todas direcciones.
Verse 13
न वा एतेषु वसतां दिव्यौषधिरसरसायनान्नपानस्नानादिभिराधयो व्याधयो वलीपलितजरादयश्च देहवैवर्ण्यदौर्गन्ध्यस्वेदक्लमग्लानिरिति वयोऽवस्थाश्च भवन्ति ॥ १३ ॥
Como los moradores de esos mundos beben y se bañan en jugos y elixires de hierbas maravillosas, quedan libres de toda ansiedad y enfermedad. No conocen canas, arrugas ni decrepitud; el brillo del cuerpo no se apaga, el sudor no huele mal, y no los afligen el cansancio ni la falta de vigor propia de la vejez.
Verse 14
न हि तेषां कल्याणानां प्रभवति कुतश्चन मृत्युर्विना भगवत्तेजसश्चक्रापदेशात् ॥ १४ ॥
Viven de modo sumamente auspicioso y no temen la muerte por causa alguna; la muerte llega sólo en el tiempo establecido, como el resplandor del cakra Sudarśana del Señor Supremo.
Verse 15
यस्मिन् प्रविष्टेऽसुरवधूनां प्राय: पुंसवनानि भयादेव स्रवन्ति पतन्ति च ॥ १५ ॥
Cuando el disco Sudarśana entra en esas regiones, por temor a su fulgor las esposas encintas de los demonios sufren casi siempre abortos.
Verse 16
अथातले मयपुत्रोऽसुरो बलो निवसति येन ह वा इह सृष्टा: षण्णवतिर्माया: काश्चनाद्यापि मायाविनो धारयन्ति यस्य च जृम्भमाणस्य मुखतस्त्रय: स्त्रीगणा उदपद्यन्त स्वैरिण्य: कामिन्य: पुंश्चल्य इति या वै बिलायनं प्रविष्टं पुरुषं रसेन हाटकाख्येन साधयित्वा स्वविलासावलोकनानुरागस्मितसंलापोपगूहनादिभि: स्वैरं किल रमयन्ति यस्मिन्नुपयुक्ते पुरुष ईश्वरोऽहं सिद्धोऽहमित्ययुतमहागजबलमात्मानमभिमन्यमान: कत्थते मदान्ध इव ॥ १६ ॥
Oh rey, ahora describo Atala. Allí mora el asura Bala, hijo de Maya Dānava; él creó noventa y seis clases de poder ilusorio, que aún hoy algunos supuestos yoguis y svamis usan para engañar. Con sólo bostezar, Bala engendró tres tipos de mujeres: svairiṇī, kāmiṇī y puṁścalī. Las svairiṇīs se casan con hombres de su propio grupo; las kāmiṇīs aceptan hombres de cualquier grupo; y las puṁścalīs cambian de marido una y otra vez. Cuando un hombre entra en Atala, esas mujeres lo apresan y le hacen beber una bebida embriagante preparada con una droga llamada hāṭaka; con ello se le acrecienta enormemente el vigor sexual. Luego, con miradas seductoras, palabras íntimas, sonrisas de amor y abrazos, lo hechizan hasta disfrutar de él a plena satisfacción. Envanecido por esa potencia, el hombre se cree más fuerte que diez mil elefantes y se jacta: «Yo soy Dios, yo soy perfecto», embriagado por el orgullo ilusorio e ignorando la muerte que se aproxima.
Verse 17
ततोऽधस्ताद्वितले हरो भगवान् हाटकेश्वर: स्वपार्षदभूतगणावृत: प्रजापतिसर्गोपबृंहणाय भवो भवान्या सह मिथुनीभूत आस्ते यत: प्रवृत्ता सरित्प्रवरा हाटकी नाम भवयोर्वीर्येण यत्र चित्रभानुर्मातरिश्वना समिध्यमान ओजसा पिबति तन्निष्ठ्यूतं हाटकाख्यं सुवर्णं भूषणेनासुरेन्द्रावरोधेषु पुरुषा: सह पुरुषीभिर्धारयन्ति ॥ १७ ॥
Debajo de Atala está el planeta Vitala, donde el Señor Hara (Śiva), conocido como Hāṭakeśvara, señor de las minas de oro, mora rodeado de sus acompañantes, los bhūtas y seres semejantes. Para acrecentar la creación de los seres, se une a Bhavānī; de la mezcla de su potencia vital nace el río excelso llamado Hāṭakī. El fuego, avivado por el viento, bebe de ese río y luego lo escupe chisporroteando, produciendo el oro llamado Hāṭaka; con ese oro los asuras de allí, junto con sus esposas, se adornan con joyas y viven dichosos.
Verse 18
ततोऽधस्तात्सुतले उदारश्रवा: पुण्यश्लोको विरोचनात्मजो बलिर्भगवता महेन्द्रस्य प्रियं चिकीर्षमाणेनादितेर्लब्धकायो भूत्वा वटुवामनरूपेण पराक्षिप्तलोकत्रयो भगवदनुकम्पयैव पुन: प्रवेशित इन्द्रादिष्वविद्यमानया सुसमृद्धया श्रियाभिजुष्ट: स्वधर्मेणाराधयंस्तमेव भगवन्तमाराधनीयमपगतसाध्वस आस्तेऽधुनापि ॥ १८ ॥
Debajo de Vitala está el planeta Sutala, donde aún reside Bali Mahārāja, hijo de Virocana, célebre como rey piadoso y de noble fama. Para el bien de Mahendra (Indra), el Señor Viṣṇu apareció como hijo de Aditi en la forma del brahmacārī enano Vāmana y, pidiendo tan solo tres pasos de tierra, tomó los tres mundos. Complacido por la entrega total de Bali, el Señor le devolvió su reino y lo hizo más opulento que Indra. Incluso hoy, Bali, sin temor, adora al Bhagavān digno de adoración mediante servicio devocional en Sutala.
Verse 19
नो एवैतत्साक्षात्कारो भूमिदानस्य यत्तद्भगवत्यशेषजीवनिकायानां जीवभूतात्मभूते परमात्मनि वासुदेवे तीर्थतमे पात्र उपपन्ने परया श्रद्धया परमादरसमाहितमनसा सम्प्रतिपादितस्य साक्षादपवर्गद्वारस्य यद्बिलनिलयैश्वर्यम् ॥ १९ ॥
Oh rey, no debe concluirse que la gran opulencia que Bali Mahārāja obtuvo en bila-svarga sea el resultado directo de su donación de tierras. Con fe suprema y profundo respeto, con la mente recogida, él ofreció todo a los pies de loto de Vāsudeva, el Paramātmā, fuente de vida de todos los seres y morador del corazón de cada uno, el más santo de los tīrthas y el recipiente más digno. Esa entrega es, en verdad, la puerta misma de la liberación. Por ello, no piense que tal opulencia provino solo de la caridad.
Verse 20
यस्य ह वाव क्षुतपतनप्रस्खलनादिषु विवश: सकृन्नामाभिगृणन् पुरुष: कर्मबन्धनमञ्जसा विधुनोति यस्य हैव प्रतिबाधनं मुमुक्षवोऽन्यथैवोपलभन्ते ॥ २० ॥
Si alguien, avergonzado por el hambre, o al caer o tropezar, pronuncia el santo nombre del Señor una sola vez —voluntaria o involuntariamente—, queda de inmediato libre de las reacciones de sus actos pasados. En cambio, los karmīs enredados en actividades materiales encuentran muchas dificultades en el yoga místico y otros esfuerzos para alcanzar esa misma libertad.
Verse 21
तद्भक्तानामात्मवतां सर्वेषामात्मन्यात्मद आत्मतयैव ॥ २१ ॥
Para tales devotos autorrealizados, el Bhagavān que mora en el corazón de todos como Paramātmā se entrega a Sí mismo como su propio Ser.
Verse 22
न वै भगवान्नूनममुष्यानुजग्राह यदुत पुनरात्मानुस्मृतिमोषणं मायामयभोगैश्वर्यमेवातनुतेति ॥ २२ ॥
En verdad, el Bhagaván no favoreció a Bali Mahārāja otorgándole dicha y opulencia materiales, pues los goces y poderes nacidos de māyā roban el recuerdo del servicio amoroso al Señor, y la mente ya no puede absorberse en la Suprema Persona.
Verse 23
यत्तद्भगवतानधिगतान्योपायेन याच्ञाच्छलेनापहृतस्वशरीरावशेषितलोकत्रयो वरुणपाशैश्च सम्प्रतिमुक्तो गिरिदर्यां चापविद्ध इति होवाच ॥ २३ ॥
Al no ver el Bhagaván otro medio para despojar a Bali Mahārāja de todo, adoptó el ardid de pedir limosna y le arrebató los tres mundos. Aunque sólo le quedó el cuerpo, el Señor no quedó satisfecho: lo apresó, lo ató con las cuerdas de Varuṇa y lo arrojó a una cueva en la montaña. Aun así, pese a perderlo todo, el gran devoto Bali habló de este modo.
Verse 24
नूनं बतायं भगवानर्थेषु न निष्णातो योऽसाविन्द्रो यस्य सचिवो मन्त्राय वृत एकान्ततो बृहस्पतिस्तमतिहाय स्वयमुपेन्द्रेणात्मानमयाचतात्मनश्चाशिषो नो एव तद्दास्यमतिगम्भीरवयस: कालस्य मन्वन्तरपरिवृत्तं कियल्लोकत्रयमिदम् ॥ २४ ॥
¡Ay, qué lamentable es Indra, rey del cielo! Aunque erudito y poderoso, y aun habiendo elegido a Bṛhaspati como su ministro, es ignorante en el progreso espiritual. Bṛhaspati tampoco fue sagaz, pues no instruyó debidamente a su discípulo. Upendra, el Señor Vāmanadeva, estaba a la puerta de Indra, pero en vez de suplicarle la oportunidad de servirle con amor trascendental, Indra lo ocupó en pedirme limosna para recuperar los tres mundos y satisfacer sus sentidos. La soberanía sobre los tres mundos es insignificante, pues toda opulencia material dura sólo un manvantara, una fracción diminuta del tiempo sin fin.
Verse 25
यस्यानुदास्यमेवास्मत्पितामह: किल वव्रे न तु स्वपित्र्यं यदुताकुतोभयं पदं दीयमानं भगवत: परमिति भगवतोपरते खलु स्वपितरि ॥ २५ ॥
Dijo Bali Mahārāja: Mi abuelo Prahlāda Mahārāja fue el único que comprendió su verdadero bien. Tras la muerte de su padre, Hiraṇyakaśipu, el Señor Nṛsiṁhadeva quiso ofrecerle el reino paterno e incluso la liberación, pero Prahlāda no aceptó ninguno. Consideró que tanto la liberación como la opulencia material son obstáculos para el servicio devocional; por eso no pidió frutos de karma ni de jñāna, sino sólo ser ocupado en el servicio como siervo del siervo del Señor.
Verse 26
तस्य महानुभावस्यानुपथममृजितकषाय: को वास्मद्विध: परिहीणभगवदनुग्रह उपजिगमिषतीति ॥ २६ ॥
Dijo Bali Mahārāja: Personas como nosotros, aún apegadas al disfrute material, contaminadas por las modalidades de la naturaleza y carentes de la misericordia del Bhagaván, no podemos seguir el sendero supremo de Prahlāda Mahārāja, el excelso devoto del Señor.
Verse 27
तस्यानुचरितमुपरिष्टाद्विस्तरिष्यते यस्य भगवान् स्वयमखिलजगद्गुरुर्नारायणो द्वारि गदापाणिरवतिष्ठते निजजनानुकम्पितहृदयो येनाङ्गुष्ठेन पदा दशकन्धरो योजनायुतायुतं दिग्विजय उच्चाटित: ॥ २७ ॥
Śukadeva Gosvāmī continuó: Oh rey, ¿cómo podría yo glorificar el carácter de Bali Mahārāja? En su puerta permanece el propio Bhagavān Nārāyaṇa, maestro de todos los mundos, con la maza en la mano y el corazón enternecido por compasión hacia Su devoto. Cuando Rāvaṇa vino buscando la victoria, Vāmanadeva lo arrojó muy lejos con el dedo gordo del pie. Más adelante relataré en detalle su historia.
Verse 28
ततोऽधस्तात्तलातले मयो नाम दानवेन्द्रस्त्रिपुराधिपतिर्भगवता पुरारिणा त्रिलोकीशं चिकीर्षुणा निर्दग्धस्वपुरत्रयस्तत्प्रसादाल्लब्धपदो मायाविनामाचार्यो महादेवेन परिरक्षितो विगतसुदर्शनभयो महीयते ॥ २८ ॥
Debajo de Sutala está Talātala, gobernado por el dānava llamado Maya, señor de Tripura. Por el bien de los tres mundos, Śiva, conocido como Tripurāri, una vez incendió sus tres ciudades; pero luego, complacido, le devolvió su reino. Desde entonces Maya está protegido por Mahādeva y, por ello, se engaña creyendo que no debe temer el Sudarśana-cakra de Bhagavān.
Verse 29
ततोऽधस्तान्महातले काद्रवेयाणां सर्पाणां नैकशिरसां क्रोधवशो नाम गण: कुहकतक्षककालियसुषेणादिप्रधाना महाभोगवन्त: पतत्त्रिराजाधिपते: पुरुषवाहादनवरतमुद्विजमाना: स्वकलत्रापत्यसुहृत्कुटुम्बसङ्गेन क्वचित्प्रमत्ता विहरन्ति ॥ २९ ॥
Debajo de Talātala está Mahātala, morada de serpientes de muchas cabezas, descendientes de Kadrū, siempre consumidas por la ira. Entre las grandes serpientes destacan Kuhaka, Takṣaka, Kāliya y Suṣeṇa. Viven continuamente inquietas por temor a Garuḍa, el portador de Viṣṇu, y aun así, a veces, se entregan al juego con esposas, hijos, amigos y parientes.
Verse 30
ततोऽधस्ताद्रसातले दैतेया दानवा: पणयो नाम निवातकवचा: कालेया हिरण्यपुरवासिन इति विबुधप्रत्यनीका उत्पत्त्या महौजसो महासाहसिनो भगवत: सकललोकानुभावस्य हरेरेव तेजसा प्रतिहतबलावलेपा बिलेशया इव वसन्ति ये वै सरमयेन्द्रदूत्या वाग्भिर्मन्त्रवर्णाभिरिन्द्राद्बिभ्यति ॥ ३० ॥
Debajo de Mahātala está Rasātala, morada de los hijos demoníacos de Diti y Danu. Se les llama Paṇis, Nivāta-kavacas, Kāleyas y habitantes de Hiraṇya-pura. Son enemigos de los devas; desde el nacimiento son poderosos y temerarios, pero su orgullo de fuerza es siempre quebrantado por el fulgor de Bhagavān Hari y por Su Sudarśana-cakra, de modo que viven en cavernas como serpientes. Cuando Saramā, mensajera de Indra, recita palabras de maldición con sílabas mantricas, ellos temen a Indra.
Verse 31
ततोऽधस्तात्पाताले नागलोकपतयो वासुकिप्रमुखा: शङ्खकुलिकमहाशङ्खश्वेतधनञ्जयधृतराष्ट्रशङ्खचूडकम्बलाश्वतरदेवदत्तादयो महाभोगिनो महामर्षा निवसन्ति येषामु ह वै पञ्चसप्तदशशतसहस्रशीर्षाणां फणासु विरचिता महामणयो रोचिष्णव: पातालविवरतिमिरनिकरं स्वरोचिषा विधमन्ति ॥ ३१ ॥
Debajo de Rasātala está Pātāla o Nāgaloka, donde habitan los señores de los nāgas, encabezados por Vāsuki: Śaṅkha, Kulika, Mahāśaṅkha, Śveta, Dhanañjaya, Dhṛtarāṣṭra, Śaṅkhacūḍa, Kambala, Aśvatara, Devadatta y otros. Son serpientes poderosas y coléricas, con innumerables capuchas: unas cinco, otras siete, otras diez, otras cien y otras mil. En sus capuchas brillan grandes gemas, cuya luz disipa la oscuridad de Pātāla.
The chapter describes Rāhu as an asura who periodically attempts to cover the sun and moon due to enmity, and this covering is identified with what people call eclipses. The decisive theological point is that Viṣṇu’s Sudarśana cakra protects the luminaries; Rāhu flees from its unbearable effulgence. Thus, eclipses are framed not only as events but as reminders of divine governance and the Lord’s protective sovereignty (poṣaṇa).
They are termed ‘imitation heavens’ because they surpass even higher planetary regions in sensual opulence—cities, gardens, jewels, longevity, and uninterrupted enjoyment. Yet the Bhāgavatam’s intent is contrastive: such splendor is still within māyā and does not remove the ultimate subjection to kāla. The residents remain bound by attachment, and only bhakti grants the lasting auspiciousness that opulence cannot provide.