
Īśvara describe a Devī un recinto sagrado en la dirección Īśāna (noreste): un excelente Indra-sthāna situado a una distancia medida según gavyūti, vinculado con Candrasaras y con las aguas de Candrodaka. Se ensalza a estas aguas por su eficacia remedial: alivian jarā (decadencia/vejez) y dāridrya (pobreza). El estado del tīrtha se relaciona con el curso lunar: crece con la luna creciente y mengua con la luna menguante, aunque permanece perceptible incluso en una era adversa (pāpa-yuga). Luego se ofrece una garantía de phala: bañarse allí se presenta como una expiación decisiva, sin necesidad de largas deliberaciones aun para quienes cargan con muchas faltas. El relato recuerda la antigua respuesta ritual de Indra ante una grave crisis moral ligada a Ahalyā y a la maldición de Gautama: Indra rinde culto con abundantes dones e instala a Śiva durante mil años. La forma instalada recibe el nombre de Indreśvara y es proclamada destructora de todas las transgresiones. El capítulo concluye con una secuencia de peregrinación: bañarse en Candratīrtha, satisfacer a los pitṛs (ancestros) y a los dioses mediante ofrendas, adorar a Indreśvara y, sin duda, obtener liberación del pecado.
Verse 1
ईश्वर उवाच । तस्मादीशान दिग्भागे इन्द्रस्थानमनुत्तमम् । गव्यूतिपञ्चमात्रेण यत्र चन्द्रसरः प्रिये
Dijo Īśvara: Desde allí, en el cuadrante del nordeste, se halla el incomparable Indra-sthāna; a una distancia de cinco gavyūtis está el lago llamado Candrasaras, oh amada.
Verse 2
तस्मादुत्तरदिग्भागे नातिदूरे व्यवस्थितम् । यत्र चन्द्रोदकं देवि जरादारिद्र्यनाशनम्
Desde allí, hacia el norte, no muy lejos, está el lugar donde se halla el Candrodaka, el “agua de la Luna”, oh Diosa, destructora de la vejez y la pobreza.
Verse 3
चन्द्रानुवृद्ध्या तद्वृद्धिः क्षयस्तत्संक्षये भवेत् । तस्मिन्पापयुगेऽप्येवं कदाचित्संप्रदृश्यते
Así como la Luna crece, así crece ese poder sagrado; cuando la Luna mengua, mengua también en la misma medida. Aun en esa era de pecado, a veces se ve que ocurre precisamente así.
Verse 4
तत्र स्नात्वा महादेवि यदि पापसहस्रकम् । कृतं सोऽत्र समायाति नात्र कार्या विचारणा
Oh Gran Diosa, quien se baña allí, aunque haya cometido miles de pecados, alcanza allí mismo la purificación; no hace falta duda ni deliberación alguna.
Verse 5
तत्राहिल्याप्रसंगोत्थमहापातकभीरुणा । गौतमोद्भवशापेन विलक्ष्यीकृतचेतसा
Allí, Indra—atemorizado por el gran pecado nacido de su trato con Ahalyā—con la mente marcada por la vergüenza y la confusión a causa de la maldición surgida de Gautama,
Verse 6
इन्द्रेण च पुरा देवि इष्टं विपुलदक्षिणैः । तत्र वर्षसहस्राणि संस्थाप्य शिवमीश्वरम् । इन्द्रेश्वरेति नाम्ना वै सर्वपातक नाशनम्
Oh Diosa, antaño Indra rindió culto allí con abundantes dones y generosas dádivas. Tras establecer allí al Señor Śiva por miles de años, Él fue conocido con el nombre de «Indreśvara», el destructor de todos los pecados.
Verse 7
चन्द्रतीर्थे नरः स्नात्वा संतर्प्य पितृदेवताः । इन्द्रेश्वरं च संपूज्य मुच्यते नात्र संशयः
Quien se baña en Candratīrtha, satisface a los Pitṛs y a los dioses con ofrendas, y venera debidamente a Indreśvara, queda liberado; de ello no hay duda.
Verse 295
इति श्रीस्कांदे महापुराण एकाशीतिसाहस्र्यां संहितायां सप्तमे प्रभासखण्डे प्रथमे प्रभासक्षेत्रमाहात्म्ये चन्द्रोदकतीर्थमाहात्म्य इन्द्रेश्वरमाहात्म्यवर्णनंनाम पञ्चनवत्युत्तर द्विशततमोऽध्यायः
Así concluye, en el venerable Skanda Mahāpurāṇa—en la compilación de ochenta y un mil versos—en el séptimo libro, el Prabhāsa-khaṇḍa, y en la primera sección, el Prabhāsa-kṣetra-māhātmya, el capítulo titulado «La Grandeza de Candrodaka Tīrtha y la Descripción de la Grandeza de Indreśvara», siendo el Capítulo 295.