
Pulastya describe una secuencia de peregrinación que conduce al oyente a dos liṅgas: Kāṭeśvara, que se dice fue formado por Gaurī (Umā), y Gaṅgeśvara, formado por la diosa-río Gaṅgā. El relato se impulsa por un antiguo conflicto entre Umā y Gaṅgā acerca del saubhāgya, la fortuna auspiciosa y la dicha conyugal. Mientras Gaṅgā busca un lugar para establecer un liṅga, Gaurī contempla una hermosa formación montañosa semejante a un liṅga, con un rasgo como de anillo (kāṭaka), y realiza adoración con plena śraddhā. Mahādeva, complacido, concede darśana y otorga un don. Gaurī nombra el santuario Kāṭeśvara y proclama la phalāśruti: para las mujeres afligidas por rivalidad de coesposa o por separación, la sola visión del lugar disipa fiebre/aflicción, concede bienestar y restaura la auspiciosidad del hogar. Gaṅgā también rinde culto, recibe una gracia y establece Gaṅgeśvara, fijando la lógica de los santuarios gemelos: deben contemplarse ambos liṅgas. Se subraya especialmente el alivio del “sapatnī-doṣa” y la obtención de sukha y saubhāgya para las mujeres devotas. El capítulo concluye afirmando estos frutos como incentivo permanente de bhakti dentro de la geografía sagrada de Arbuda.
Verse 1
पुलस्त्यस्य उवाच । ततः कटेश्वरं गच्छेल्लिंगं गौरीविनिर्मितम् । तथा गंगेश्वरं चान्यद्गङ्गया निर्मितं स्वयम्
Dijo Pulastya: Luego debe uno ir a Kaṭeśvara, el liṅga modelado por la Diosa Gaurī; y asimismo a otro, Gaṅgeśvara, hecho por la propia Diosa Gaṅgā.
Verse 2
पुरा समभवद्युद्धमुमायाः सह गंगया । सौभाग्यं प्रति राजेन्द्र ततो गौरीत्यभाषत
Oh señor de los reyes, en tiempos antiguos surgió una contienda entre Umā y Gaṅgā acerca de la dicha auspiciosa; entonces Gaurī habló así.
Verse 3
यया संपूजितः शंभुः शीघ्रं यास्यति दर्शनम् । सा सौभाग्यवती नूनभावयोः संभविष्यति
«Aquella por quien Śambhu sea adorado plenamente y que pronto alcance su visión—ella sola, sin duda, será la verdaderamente afortunada entre nosotras dos.»
Verse 4
एवमुक्ता ततो गंगा सत्वरैत्यात्र पर्वते । लिंगमन्वेषयामास चिरकालादवाप सा
Así interpelada, Gaṅgā se apresuró a este monte y se puso a buscar un liṅga; tras largo tiempo, lo halló y lo obtuvo.
Verse 5
दृष्ट्वा गौर्याथ कटकं पर्वतस्य मनोहरम् । लिंगाकारं महाराज पूजयामास सा तदा
Oh gran rey, entonces Gaurī, al ver el encantador Kaṭaka del monte, con forma de liṅga, lo adoró en aquel mismo instante.
Verse 6
सम्यक्छ्रद्धासमोपेता ततस्तुष्टो महेश्वरः । प्रददौ दर्शनं तस्या वरदोऽस्मीति चाब्रवीत्
Cuando ella estuvo colmada de la fe recta, Mahēśvara se complació; le concedió su darśana y dijo: «Yo soy el dador de dones».
Verse 7
गौर्युवाच । सापत्न्यजेर्ष्यया देव मया लिंगं प्रकल्पितम् । तस्मात्कटेश्वराख्या च लोके चास्य भविष्यति
Dijo Gaurī: «Oh Señor, por celos nacidos de la rivalidad con una coesposa, yo formé este liṅga. Por eso, en el mundo será conocido también con el nombre de Kaṭeśvara».
Verse 8
या नारी पतिना मुक्ता सपत्नीदुःखदुःखिता । अस्य संदर्शनादेव सा भविष्यति विज्वरा । सुतसौभाग्यसंपन्ना भर्तृप्राणसमा तथा
Cualquier mujer abandonada por su esposo y atormentada por la pena causada por una coesposa—con solo contemplar esta presencia sagrada quedará libre de aflicción. Será bendecida con la dicha de los hijos y volverá a ser para su marido tan querida como su propia vida.
Verse 9
गंगयाराधितो देव एवमेव वरं ददौ । तस्माल्लिंगद्वयं तच्च द्रष्टव्यं मनुजाधिप
Así, el Señor, adorado por Gaṅgā, concedió ese mismo don. Por ello, oh soberano de los hombres, ese par de liṅgas debe ser visitado y contemplado.
Verse 10
विशेषतश्च नारीभिः सपत्नीदोषहानिदम् । सुखसौभाग्यदं नित्यं तथाऽभीष्टप्रदं नृणाम्
Esto debe ser buscado especialmente por las mujeres, pues elimina la mancha y el pesar ligados a una coesposa. Otorga siempre dicha y buena fortuna, y concede a los hombres sus anhelos deseados.
Verse 62
इति श्रीस्कांदे महापुराण एकाशीतिसाहस्र्यां संहितायां सप्तमे प्रभासखण्डे तृतीयेऽर्बुदखंडे कटेश्वरगंगेश्वरमाहात्म्यवर्णनंनाम द्विषष्टितमोऽध्यायः
Así concluye el capítulo sexagésimo segundo, titulado «Descripción de la grandeza de Kaṭeśvara y Gaṅgeśvara», en la tercera sección, el Arbuda Khaṇḍa, dentro de la séptima, el Prabhāsa Khaṇḍa, del Śrī Skanda Mahāpurāṇa, en la recensión de ochenta y un mil versos.