
El capítulo se abre con versos de invocación: reverencia a Gaṇeśa y una exaltación de Kāśī como ciudad purificadora, vinculada a la liberación espiritual. La narración se sitúa en el marco tradicional de transmisión puránica, con Vyāsa como expositor y Sūta como relator ante la asamblea. Luego, Nārada, tras bañarse en el Narmadā y adorar a Oṃkāra, emprende su viaje y contempla el monte Vindhya. El texto lo describe mediante un extenso catálogo poético de bosques, frutos, flores y fauna, presentándolo como una ecología sagrada y viviente. Vindhya recibe a Nārada con hospitalidad—arghya y atenciones—y, lleno de júbilo, confiesa sin embargo una inquietud nacida del orgullo: la comparación de rangos entre montañas, en especial su ansiedad ante la preeminencia de Meru. Nārada reflexiona que la grandeza verdadera no nace de la compañía del orgullo, pero su respuesta termina avivando la autoimportancia de Vindhya. Cuando Nārada se marcha, Vindhya cae en aflicción, condena el tormento de la preocupación y describe la “cintā-jvara” (fiebre de la inquietud) como corrosiva para el cuerpo y el espíritu. Buscando remedio, se vuelve hacia Viśveśa, el Señor universal, decide no demorarse y—movido por la rivalidad—comienza a crecer hasta obstruir el curso del sol. El capítulo concluye con consejos proverbiales sobre el conflicto, la contención y las consecuencias sociales de exhibir poder.
Verse 1
श्रीगणेशाय नमः । तं मन्महे महेशानं महेशानप्रियार्भकम् । गणेशानं करिगणेशानाननमनामयम्
Homenaje a Śrī Gaṇeśa. Contemplamos a ese Señor de los Gaṇas, el amado hijo de Maheśāna: Gaṇeśa, de rostro como el señor de los elefantes, removedor de aflicción.
Verse 2
भूमिष्ठापि न यात्रभूस्त्रिदिवतोप्युच्चैरधःस्थापि या या बद्धा भुवि मुक्तिदास्युरमृतं यस्यां मृता जंतवः । या नित्यं त्रिजगत्पवित्रतटिनी तीरे सुरैः सेव्यते सा काशी त्रिपुरारिराजनगरी पायादपायाज्जगत्
Aunque asentada en la tierra, no es un lugar meramente terrenal; aunque más alta que el cielo, aquí se halla al alcance. Los seres atados al mundo, allí se vuelven dadores de liberación; quienes mueren allí alcanzan la inmortalidad. Siempre servida por los dioses en la ribera del río que purifica los tres mundos, que esa Kāśī—la ciudad real de Tripurāri (Śiva)—proteja al mundo de la calamidad.
Verse 3
नमस्तस्मै महेशाय यस्य संध्यात्त्रयच्छलात् । यातायातं प्रकुर्वंति त्रिजगत्पतयोऽनिशम्
Salutaciones a ese Maheśa, con el pretexto de cuyos tres ritos del crepúsculo los señores de los tres mundos van y vienen sin cesar para servirle.
Verse 4
अष्टादशपुराणानां कर्त्ता सत्यवतीसुतः । सूताग्रे कथयामास कथां पापापनोदिनीम्
El hijo de Satyavatī (Vyāsa), autor de los dieciocho Purāṇas, narró—ante el Sūta—este relato que disipa el pecado.
Verse 5
श्रीव्यास उवाच । कदाचिन्नारदः श्रीमान्स्नात्वा श्रीनर्मदांभसि । श्रीमदोंकारमभ्यर्च्य सर्वदं सर्वदेहिनाम्
Dijo Śrī Vyāsa: En cierta ocasión, el ilustre Nārada se bañó en las aguas sagradas del Narmadā y adoró al venerable Oṃkāra, dador de toda gracia a todos los seres encarnados.
Verse 6
व्रजन्विलोकयांचक्रे पुरोविंध्यं धराधरम् । संसारतापसंहारि रेवावारिपरिष्कृतम्
Mientras proseguía su camino, vio ante sí la montaña Vindhya, sostén de la tierra, embellecida por las aguas de la Revā (Narmadā) y célebre por apagar el ardor de la existencia mundana.
Verse 7
द्वैरूप्येणापि कुर्वंतं स्थावरेण चरेण च । साभिख्येन यथार्थाख्यामुच्चैर्वसु मतीमिमाम्
Vio aquella tierra opulenta como si tuviera doble forma—por lo inmóvil y lo móvil—y, fiel a su célebre nombre, resplandecía como “Vasumatī”, la Tierra rica.
Verse 8
रसालयं रसालैस्तैरशोकैः शोकहारिणाम् । तालैस्तमालेर्हिंतालैः सालैः सर्वत्रशालितम्
Era un bosque de mangos, colmado de mangos y de aśokas que ahuyentan la pena; por doquier estaba engalanado con palmeras, tamāla, hiṃtāla y árboles śāla.
Verse 9
खपुरैः खपुराकारं श्रीफलं श्रीफलैः किल । गुरुश्रियंत्वगुरुभिः कपिपिंगं कपित्थकैः
Con frutos khapura, el lugar parecía tomar forma de khapura; los árboles de śrīphala daban śrīphala en abundancia; el aguru le confería una grave esplendidez, y los kapittha lo volvían leonado, como el tono del mono.
Verse 10
वनश्रियः कुचाकारैर्लकुचैश्च मनोहरम् । सुधाफलसमारंभि रंभाभिः परिभासितम्
Encantador por la hermosura del bosque—adornado con lakuca de forma de senos redondeados—y resplandeciente por doquier gracias a los platanales, colmados de frutos como néctar.
Verse 11
सुरंगैश्चापि नारंगैरंगमंडपवच्छियः । वानीरैश्चापि जंबीरैर्बीजपूरैः प्रपूरितम्
Repleto de cidras, naranjas y otros frutos fragantes—como un espléndido pabellón-escenario para la belleza—y aún más colmado por la abundancia de vānīra, jambīra (cítricos) y árboles de bījapūra.
Verse 12
अनिलालोल कंकोल वल्लीहल्ली सकायितम् । लवलीलवलीलाभिर्लास्यलीलालयं किल
Mecidas por el viento, las enredaderas de kaṅkola y las vides serpenteantes parecían balancearse y abrazarse; con lavalī y zarcillos juguetones, era en verdad como una morada de gracia danzante.
Verse 13
मंदांदोलितकर्पूर कदलीदल संज्ञया । विश्रमाय श्रमापन्नानाहूयंतमिवाध्वगान्
Con una frescura como de alcanfor, suavemente mecida desde las hojas del banano, parecía llamar a los caminantes rendidos, como invitándolos a reposar de su fatiga.
Verse 14
पुन्नागमिव पुन्नागपल्लवैःकरपल्लवैः । कलयंतमिवाऽलोलैर्मल्लिकास्तबकस्तनम्
Como si el árbol punnāga, con brotes tiernos cual manos, acariciara suavemente—sin vacilar—los racimos de jazmín, pechos de flores.
Verse 15
विदीर्णदाडिमैः स्वांतं दर्शयंतं तु रागवत् । माधवीं धवरूपेण श्लिष्यंतमिव कानने
Con granadas abiertas parecía mostrar su propio corazón interior, encendido de rojo; y en la arboleda, como si la enredadera mādhavī fuese abrazada en la forma del árbol dhava.
Verse 16
उदुंबरैरंबरगैरनंतफलमालितैः । ब्रह्मांडकोटीर्बिभ्रंतमनंतमिव सर्वतः
Con udumbaras y aṃbaragas enguirnaldados de frutos sin fin, por doquier parecía el Infinito mismo, portando incontables crores de universos.
Verse 17
पनसैर्वनासाभैः शुकनासैः पलाशकैः । पलाशनाद्विरहिणां पत्रत्यक्तैरिवावृतम्
Cubierto de árboles de yaca, de brotes semejantes al vanāsa y de palāśas, parecía envuelto en vestiduras de hojas abandonadas por amantes separados de su amada.
Verse 18
कदंबवादिनो नीपान्दृष्ट्वा कंटकितैरिव । समंततो भ्राजमानं कदंबककदंबकैः
Al ver los nīpa (kadamba), como si se erizara de júbilo, resplandecía por todas partes, espléndido con racimos tras racimos de flores de kadamba.
Verse 19
नमेरुभिश्च मेरूच्चशिखरैरिव राजितम् । राजादनैश्च मदनैः सदनैरिव कामिनाम्
Adornado con cumbres elevadas como el Meru y sus altas crestas; y con árboles rājādana y madana, parecía las moradas de deleite de los amantes.
Verse 20
तटेतटेपटुवटैरुच्चैःपटकुटी वृतम् । कुटजस्तबकैर्भांतमधिष्ठितबकैरिव
En cada ribera estaba ceñido por altos y robustos banianos, como si la orilla llevara un anillo de chozas de follaje; y resplandecía con racimos de flores de kuṭaja, cual posadero de garzas blancas iluminado por las aves posadas.
Verse 21
करमर्दैः करीरैश्च करजैश्चकरंबकैः । सहस्रकरवद्भांतमर्थिप्रत्युद्गतैः करैः
Adornado con árboles karamarda, karīra, karaja y karaṃbaka, parecía tener mil manos: manos extendidas como para acoger a los suplicantes que se acercaban en busca de amparo y bendición.
Verse 22
नीराजितमिवोद्दीपैराजचंपककोरकैः । सपुष्पशाल्मलीभिश्च जितपद्माकरश्रियम्
Parecía ser adorado con lámparas resplandecientes: los ardientes capullos del regio campaka; y, con los śālmalī en flor, superaba el esplendor de los lagos de lotos.
Verse 23
क्वचिच्चलदलैरुच्चैः क्वचित्कांचनकेतकैः । कृतमालैर्न क्तमालैः शोभमानं क्वचित्क्वचित्
Aquí y allá se hermoseaba con altos árboles de hojas temblorosas; en otros lugares, con ketaka dorados; y en sitios resplandecía con kṛtamāla y con el fragante naktamāla: la belleza aparecía en todas direcciones.
Verse 24
कर्कंधु बंधुजीवैश्च पुत्रजीवैर्विराजितम् । सतिंदुकेंगुदीभिश्च करुणैःकरुणालयम्
Resplandecía con karkaṃdhu, bandhu-jīva y putra-jīva; también con tiṃduka e iṅgudī: un verdadero “hogar de compasión”, suavizado y santificado por tan mansa abundancia.
Verse 25
गलन्मधू ककुसुमैर्धरारूपधरंहरम् । स्वहस्तमुक्तमुक्ताभिरर्चयंतमिवानिशम्
Con flores de kaku que destilaban miel, parecía como si la Tierra—tomando forma visible—adorase sin cesar a Hara, ofreciéndole perlas soltadas de su propia mano.
Verse 26
सर्जार्जुनांजनैर्बीजैर्व्यजनैर्वीज्यमानवत् । नारिकेलैः सखर्जूरैर्धृतच्छत्रमिवांबरे
Con los árboles sārja, arjuna y añjana y sus semillas, parecía como si fuese abaniqueado por batidores; y con los cocoteros y las palmeras datileras, como si se alzaran parasoles en el cielo.
Verse 27
अमंदैः पिचुमंदैश्च मंदारैः कोविदारकैः । पाटलातिंतिणीघोंटाशाखोटैः करहाटकैः
Estaba colmado de amaṃda y picumaṃda, de mandāra y kovidāra; de pāṭalā, tiṃtiṇī, ghoṃṭā, śākhoṭa y karahāṭaka: una abundancia de árboles que hacía el suelo sagrado plenamente auspicioso.
Verse 28
उद्दंडैश्चापि शेहुंडैरेरंडैर्गुडपुष्पकैः । बकुलैस्तिलकैश्चैव तिलकांकितमस्तकम्
Con uddaṃḍa, śehuṃḍa, eraṇḍa (ricino) y guḍapuṣpaka; con bakula y tilaka también—como si la “frente” de la tierra estuviera marcada con un sagrado tilaka, señal de consagración.
Verse 29
अक्षैः प्लक्षैः शल्लकीभिर्देवदारुहरिद्रुमैः । सदाफलसदापुष्प वृक्षवल्लीविराजितम्
Adornado con árboles akṣa, plakṣa y śallakī, con cedro deodara y otros nobles árboles; resplandeciente de enredaderas y arboledas siempre fructíferas y siempre floridas, así permanecía la región sagrada en perpetua auspiciosidad.
Verse 30
एलालवंग मरिचकुलुं जनवनावृतम् । जंब्वाम्रातकभल्लातशेलुश्रीपर्णिवर्णितम्
Estaba rodeado por arboledas de ela (cardamomo), lavanga (clavo), marica (pimienta) y jinjol; y ricamente adornado con jambū, āmrātaka (mango silvestre), bhallātaka (anacardo de tinta), śelu y śrīparṇī, proclamando la abundancia de aquel bosque sagrado.
Verse 31
शाकशंखवनैरम्यं चदनैरक्तचंदनैः । हरीतकीकर्णिकार धात्रीवनविभूषणम्
Encantador con arboledas de śāka y śaṅkha, y embellecido por sándalo y sándalo rojo; además, ornamentado por bosques de harītakī, karṇikāra y dhātrī, como un reino sagrado vestido de esplendor auspicioso.
Verse 32
द्राक्षावल्लीनागवल्लीकणावल्लीशतावृतम् । मल्लिकायूथिकाकुंदम दयंती सुगंधिनम्
Estaba cubierto por cientos de enredaderas de uva, de nāgavallī (betel) y de lianas fragantes; y quedaba dulcemente perfumado por flores de mallikā (jazmín), yūthikā y kunda, junto con dayantī, colmando el paraje sagrado de un aroma encantador.
Verse 33
भ्रमद्भ्रमरमालाभिर्मालतीभिरलंकृतम् । अलिच्छलागतंकृष्णं गोपीरंतुमनेकशः
Adornado con guirnaldas de mālatī entre enjambres de abejas que giraban, parecía—con el pretexto de las abejas—atraer a Kṛṣṇa una y otra vez, para el deleite de las gopīs.
Verse 34
नानामृगगणाकीर्णं नानापक्षिविनादितम् । नानासरित्सरः स्रोतः पल्वलैः परितो वृतम्
Bullía de manadas de diversas fieras y resonaba con los cantos de muchas clases de aves; por todas partes estaba ceñido por ríos, lagos, arroyos y estanques de lotos de múltiples formas.
Verse 35
तुच्छश्रियः स्वर्गभूमीः परिहायागतैरिव । नानासुरनिकायैश्च विष्वग्भोगेच्छयोषितम्
Como si juzgaran insignificantes los esplendores del propio cielo y hubieran abandonado aquellas moradas celestes, huestes de diversos devas parecían habitar allí, atraídas por doquier por el deseo de gozar de sus bienaventurados deleites.
Verse 36
उत्सृजंतमिवार्घ्यं वै पत्रपुष्पैरितस्ततः । केकिकेकारवैर्दूरात्कुर्वंतं स्वागतं किल
De aquí y de allá, con hojas y flores, parecía como si se derramara el arghya, ofrenda de bienvenida; y desde lejos, con los gritos ‘keki-keka’ de los pavos reales, era como si se proclamara un saludo.
Verse 37
अथ सूर्यशताभासं नभसि द्योतितांबरम् । नारदं दृष्टवाञ्छैलो दूरात्प्रत्युज्जगाम तम्
Entonces el monte, al ver a Nārada—radiante como cien soles e iluminando el firmamento—salió desde lejos para recibirlo.
Verse 38
ब्रह्मसूनुवपुस्तेजो दूरीकृतदरीतमाः । तमागच्छंतमालोक्य मानसं तम उज्जहौ
El resplandor de aquel hijo de Brahmā ahuyentó la oscuridad de las cavernas del monte; y al verlo acercarse, la montaña desechó incluso la tiniebla de su propia mente.
Verse 39
ब्रह्मतेजःसमुद्भूत साध्वसः साधुस त्क्रियः । कठिनोपि परित्यज्य धत्ते मृदुलतां किल
Por el sobrecogimiento nacido del brahma-tejas y por el noble deber de honrar al sādhu, aun lo duro, dejando su aspereza, en verdad se vuelve suave.
Verse 40
दृष्ट्वा मृदुलतां तस्य द्वैरूप्येपि स नारदः । मुमुदे सुतरां संतः प्रश्रयग्राह्यमानसाः
Al ver su mansedumbre—aunque llevaba una naturaleza doble—Nārada se alegró sobremanera; pues el corazón de los verdaderamente buenos se gana con humildad y reverencia.
Verse 41
गृहानायांतमालोक्य गुरुंवाऽगुरुमेव वा । योऽगुरुर्नम्रतां धत्ते स गुरुर्न गुरुर्गुरुः
Sea que uno vea llegar a la casa a un guru o a quien no lo es: quien, aun siendo ‘no guru’, adopta la humildad, ése es el verdadero guru; el ‘guru’ arrogante no es guru en absoluto.
Verse 42
तं प्रत्युच्चैः शिराःसोपि विनम्रतरकंधरः । शैलस्त्विलामिलन्मौलिः प्रणनाम महामुनिम्
Él también alzó la cabeza hacia él, pero con el cuello inclinado en mayor humildad; y la montaña—cuya cumbre parecía rozar el cielo—se postró ante el gran muni.
Verse 43
तमुत्थाप्य कराग्राभ्यामाशीर्भिरभिनंद्य च । तदुद्दिष्टासनं भेजे मनसोपि समुच्छ्रितम्
Alzándolo con ambas manos y saludándolo con bendiciones, tomó el asiento que se le ofrecía, elevado también en su mente por el honor recibido.
Verse 44
स दध्नामधुनाज्येन नीरार्द्राक्षतदूर्व या । तिलैः कुशैः प्रसूनैस्तमष्टांगार्घ्यैरपूजयत्
Lo adoró con el arghya de ocho partes: cuajada, miel, ghee, agua, granos de arroz humedecidos y hierba dūrvā, junto con sésamo, hierba kuśa y flores.
Verse 45
गृहीतार्घ्यंकिल श्रांतं पादसंवाहनादिभिः । गतश्रममथालोक्य बभाषे ऽवनतो गिरिः
Habiendo aceptado el arghya, el fatigado fue reconfortado con servicios como el masaje de los pies. Al ver que su cansancio se había ido, la montaña, inclinada con reverencia, habló.
Verse 46
अद्य सद्यः परिहृतं त्वदंघ्रिरजसारजः । त्वदंगसंगिमहसा सहसाऽप्यांतरंतमः
Hoy, al instante, el polvo de mi impureza interior ha sido barrido por el polvo de tus pies; y por el resplandor que se adhiere a tu propia persona, la oscuridad de dentro ha sido súbitamente disipada.
Verse 47
सफलर्धिरहं चाद्य सुदिवाद्यच मे मुने । प्राक्कृतैः सुकृतैरद्य फलितं मे चिरार्जितैः
Hoy mi prosperidad ha dado fruto, y este día es verdaderamente auspicioso para mí, oh sabio; pues por los méritos que realicé antaño, acumulados durante largo tiempo, su fruto ha madurado hoy.
Verse 48
धराधरत्वं कुलिषुमान्यं मेऽद्य भविष्यति । इति श्रुत्वा तदा किंचिदुच्छुस्य स्थितवान्मुनिः
«Mi condición misma de montaña—dura como un rayo—hoy se volverá digna y plena de sentido». Al oír esto, el sabio se detuvo un instante, exhaló suavemente y permaneció inmóvil.
Verse 49
पुनरूचे कुलिवरः संभ्रमाप न्नमानसः । उच्छ्वासकारणं ब्रह्मन्ब्रूहि सर्वार्थकोविद
Entonces habló de nuevo el mejor de los montes, con la mente colmada de asombro: «Oh Brahmán, sabio que conoce todos los sentidos, dime la causa de tu suspiro».
Verse 50
अदृष्टं तव नोदृष्टं यदिष्टंविष्टपत्रये । अनुक्रोशोत्र मयिचेदुच्यतां प्रणतोस्म्यहम्
Nada de ti queda sin ver; nada de ti permanece desconocido. Si aquí deseas comunicar algo a alguien como yo, movido por compasión, dilo; me inclino ante ti.
Verse 51
त्वदागमनजानन्दसंदोहैर्मे दुरारवः । अलं न वक्तुमसकृत्तथाप्येकं वदाम्यहम्
Por el oleaje de gozo nacido de tu llegada, mi voz apenas se sostiene. Podría hablar una y otra vez sin término; y aun así, diré una sola cosa.
Verse 52
धराधरणसामर्थ्यं मेर्वादौ पूर्वपूरुषैः । वर्ण्यते समुदायात्तदहमेको दधे धराम्
El poder de sostener la tierra es alabado, desde Meru en adelante, por los antiguos como gloria compartida; pero yo solo sostengo la tierra.
Verse 53
गौरीगुरुत्वाद्धिमवानादिपत्याच्च भूभृताम् । संबंधित्वात्पशुपतेः स एको मान्यभृत्सताम्
Sólo Himaván es tenido en honor entre los montes: porque es el venerable padre de Gaurī, porque es el primero entre los sostenedores de la tierra, y porque está emparentado con Paśupati (Śiva).
Verse 54
नमेरुः स्वर्णपूर्णत्वाद्रत्नसानुतयाथवा । सुरसद्मतयावापि क्वापि मान्यो मतो मम
No estimo a Meru sólo por estar colmado de oro, ni porque sus laderas sean de gemas, ni siquiera por ser morada de los devas.
Verse 55
परं शतं न किंशैला इलाकलनकेलयः । इह संति सतां मान्या मान्यास्ते तु स्वभूमिषु
No hay sólo un centenar de montes con diversos nombres y distinciones. Aquí muchos son honrados por los virtuosos; pero cada uno es venerado sobre todo en su propia tierra.
Verse 56
मन्देहदेहसंदेहादुदयैकदयाश्रितः । निषधो नौषधिधरोऽप्यस्तोप्यस्तमितप्रभः
Niṣadha, aunque porta poderosas hierbas, ve menguada su luz: queda ensombrecido por los cuerpos de los Mandehas y depende sólo de la misericordia del sol naciente.
Verse 57
नीलश्च नीलीनिलयो मन्दरो मन्दलोचनः । सर्पालयः समलयो रायं नावैति रैवतः
Nīla no es sino la morada de Nīlī; Mandara es célebre por su suave hermosura; Raivata es guarida de serpientes y lugar de mezcla; mas ninguno alcanza verdadera eminencia soberana.
Verse 58
हेमकूटत्रिकूटाद्याः कूटोत्तरपदास्तुते । किष्किंधक्रौंचसह्याद्या भारसह्या न ते भुवः
Oh tú, el alabado: Hemakūṭa, Trikūṭa y los demás picos célebres por sus altas cumbres—Kiṣkindhā, Krauñca, Sahya y otros—no pueden soportar la carga como tú la soportas.
Verse 59
इति विंध्यवचः श्रुत्वा नारदोऽचिन्तयद्धृदि । अखर्वगर्वसंसर्गो न महत्त्वाय कल्पते
Al oír estas palabras de Vindhya, Nārada meditó en su corazón: «La compañía del orgullo inflexible jamás conduce a la verdadera grandeza».
Verse 60
श्रीशैलमुख्याः किंशैलानेह संत्यमलश्रियः । येषां शिखरमात्रादि दर्शनं मुक्तये सताम्
Empezando por Śrīśaila, ¿qué otras montañas hay aquí, resplandecientes de gloria inmaculada, cuya sola cumbre, al ser vista, se vuelve causa de liberación para los virtuosos?
Verse 61
अद्यास्य बलमालोक्यमिति ध्यात्वाब्रवीन्मुनिः । सत्यमुक्तं हि भवता गि रिसारंविवृण्वता
Pensando: «Hoy contemplaré su poder», habló el sabio: «En verdad, lo que has dicho es cierto, pues revelas la esencia misma de las montañas».
Verse 62
परं शैलेषु शैलेंद्रो मेरुस्त्वामवमन्यते । मया निःश्वसितं चैतत्त्वयि चापि निवेदितम्
Pero entre las montañas, el rey de las cumbres—Meru—te desprecia. Esto, por así decirlo, es mi propio suspiro, y también lo pongo ante ti.
Verse 63
अथवा मद्विधानां हि केयं चिंता महात्मनाम् । स्वस्त्यस्तु तुभ्यमित्युक्त्वा ययौ स व्योमवर्त्मनि
O bien, ¿qué preocupación es ésta para grandes almas como yo? Diciendo: «Que la dicha sea contigo», partió por el sendero del cielo.
Verse 64
गते मुनौ निनिंदस्वमतीवोद्विग्नमानसः । चिन्तामवाप महतीं विंध्यो र्वंध्यमनोरथः
Cuando el sabio se hubo marchado, Vindhya—con la mente sumamente turbada—cayó en el reproche de sí mismo y fue presa de una gran angustia, quedando estériles sus anhelos.
Verse 65
विंध्य उवाच । धिग्जीवितंशास्त्रकलोज्झितस्य धिग्जीवितं चोद्यमवर्जितस्य । धिग्जीवितं ज्ञातिपराजितस्य धिग्जीवितं व्यथर्मनोरथस्य
Vindhya dijo: «¡Ay de la vida de quien ha caído de las artes del saber sagrado; ay de la vida de quien está privado de noble empeño; ay de la vida de quien es vencido por sus propios parientes; ay de la vida de quien tiene heridos y frustrados sus propósitos!»
Verse 66
कथं भुनक्ति स दिवा कथं रात्रौ स्वपित्यहो । रहः शर्म कथं तस्य यस्याभिभवनं रिपोः
¿Cómo come tal hombre de día, y cómo, en verdad, duerme de noche? ¿Cómo puede haber sosiego para él en secreto, cuando ha sido dominado por un enemigo?
Verse 67
अहोदवाग्निदवथुस्तथामां न स बाधते । बाधते तु यथा चित्ते चिन्तासंतापसंततिः
¡Ay!, ni siquiera la fiebre ardiente de un incendio forestal me afligiría así; lo que me aflige es, en mi mente, la incesante corriente de ansiedad y tormento interior.
Verse 68
युक्तमुक्तं पुराविद्भिश्चिन्तामूर्तिः सुदारुणा । न भेषजैर्लंघनैर्वा न चान्यैरुपशाम्यति
En verdad hablaron bien los sabios de antaño: la ansiedad es una fuerza encarnada, sumamente terrible; no se apacigua con medicinas, ni con ayuno, ni con otros medios.
Verse 69
चिन्ताज्वरो मनुष्याणां क्षुधांनिद्रांबलं हरेत् । रूपमुत्साहबुद्धिं श्री जीवितं च न संशयः
La fiebre de la preocupación en los seres humanos roba el hambre, el sueño y la fuerza; arrebata también la belleza, el ánimo, la inteligencia, la prosperidad—y aun la vida misma, sin duda.
Verse 70
ज्वरो व्यतीते षडहे जीर्णज्वर इहोच्यते । असौ चिन्ताज्वरस्तीव्रः प्रत्यहं नवतां व्रजेत्
Cuando una fiebre dura más de seis días, aquí se la llama fiebre crónica. Pero esta feroz “fiebre de la preocupación” se renueva y se vuelve más intensa con cada día que pasa.
Verse 71
धन्यो धन्वतरिर्नात्र चरकश्चरतीह न । नासत्यावपिनाऽ सत्यावत्र चिन्ताज्वरे किल
Bendito es Dhanvantari—pero aquí ni él sirve de ayuda; tampoco Caraka anda por estos parajes. Ni siquiera los gemelos Aśvin pueden enderezar de veras las cosas en esta fiebre de la preocupación, en verdad.
Verse 72
किं करोमि क्व गच्छामि कथं मेरुं जयाम्यहम् । उत्प्लुत्य तस्य शिरसि पतामि न पताम्यतः
«¿Qué haré? ¿Adónde iré? ¿Cómo venceré al Meru? Si salto y caigo sobre su cumbre—¿caeré, o no caeré?»
Verse 73
शक्रं कोपयता पूर्वमस्मद्गोत्रेण केनचित् । पक्षहीनः कृतो यत्र धिगपक्षस्यचेष्टितम्
«Antaño, alguien de nuestro propio linaje irritó a Śakra (Indra), y allí—por ello—fue hecho sin alas. ¡Ay de los afanes de quien no tiene alas!»
Verse 74
अथवा स कथं मेरुस्तथोच्चैः स्पर्द्धते मया । भूमेर्भारभृतःप्रायो भवंति भ्रांति भूमयः
O bien, ¿cómo podría el excelso Meru competir conmigo a tal altura? Quienes cargan el peso de la tierra, por lo común, se vuelven causa de confusión y extravío.
Verse 75
अलीकवाक्त्वमथवा संभाव्यं नारदे कथम् । ब्रह्मचारिणि वेदज्ञे सत्यलोकनिवासिनि
¿Cómo, oh Nārada, podría siquiera sospecharse de ti palabra falsa, de ti que eres brahmacārin, conocedor de los Vedas y morador de Satyaloka?
Verse 76
युक्तायुक्तविचारोथ मादृशेनोपयुज्यते । पराक्रमेष्वशक्तानां विचारं गाहते मनः
Así, la deliberación sobre lo debido y lo indebido es a lo que recurre alguien como yo; pues en quienes no pueden obrar con heroico empeño, la mente se hunde en interminable cavilación.
Verse 77
अथवा चिन्तनैरेतैः किंव्यर्थैर्विश्वकारकम् । विश्वेशं शरणं यायां समे बुद्धिं प्रदास्यति
O bien, ¿de qué sirven estas preocupaciones vanas? Iré a refugiarme en Viśveśa, el hacedor del universo; él me concederá recto entendimiento.
Verse 78
अनाथनाथः सर्वेषां विश्वनाथो हि गीयते । क्षणं मनसि संचित्य भवेदित्थमसंशयम्
Pues se le canta como Viśvanātha: el Señor de todos, el amparo de los desamparados. Si esta verdad se recoge en la mente aunque sea un instante, así acontece, sin duda.
Verse 79
एतदेव करिष्यामि नेष्टं कालविलंबनम् । विचक्षणैरुपेक्ष्यौ न वर्द्धमानौ परामयौ
Esto solo haré; no es deseable la demora. Los sabios no desatienden los males que crecen, pues se vuelven grandes calamidades.
Verse 80
मेरुं प्रदक्षिणीकुर्यान्नित्यमेव दिवाकरः । सग्रहर्क्षगणो नूनं मन्यमानो बलाधिकम्
Ciertamente el Sol, acompañado por las huestes de planetas y constelaciones, circunvala cada día el monte Meru, teniéndolo por superior en poder.
Verse 81
इति निश्चित्य विन्ध्याद्रिर्ववृधे स मृधेक्षणः । अनंतगगनस्यांतं कुर्वद्भिः शिखरैरिव
Así decidido, el Vindhya—de mirada severa—comenzó a crecer, como si con sus cumbres pusiera fin al cielo sin límites.
Verse 82
कैश्चित्सार्द्धं विरोधो न कर्तव्यः केनचित्क्वचित् । कर्तव्यश्चेत्प्रयत्नेन यथा नोपहसेज्जनः
Con ciertas personas no debe entablarse conflicto, por nadie y en ningún lugar. Y si el conflicto ha de emprenderse, hágase con sumo empeño, para que la gente no se burle.
Verse 83
निरुध्य ब्राध्नमध्वानं कृतकृत्य इवाद्रिराट् । स्वस्थोऽभवद्भवाधीना प्राणिनां हि भविष्यता
Al bloquear el camino del Sol, el rey de las montañas se creyó como quien ya cumplió su obra y quedó satisfecho; mas el destino de los seres depende en verdad de Bhava, el Señor.
Verse 84
यमद्ययमकर्तासौ दक्षिणं प्रक्रमिष्यति । सकुलीनः स च श्रीमान्समहान्महितः स च
Aquel que hoy llegará a ser el refrenador de Yama partirá hacia el Sur; es de noble linaje, próspero, grande y asimismo honrado.
Verse 85
यावत्स्वश क्तिं शक्तोपि न दर्शयति कर्हिचित् । तावत्स लंघ्यः सर्वेषां ज्वलनो दारुगो यथा
Mientras el capaz no muestre a su debido tiempo su propio poder, será tenido en poco por todos, como el fuego oculto en la leña.
Verse 86
इति चिंतामहाभारं त्यक्त्वा तस्थौ स्थिरोद्यमः । आकांक्षमाणस्तरणे रुदयं ब्राह्मणो यथा
Así, dejando el gran peso de la inquietud, permaneció firme en su empeño, como un brāhmaṇa que en su corazón anhela el cruce del Sol para proseguir su camino.