
El capítulo 107, dentro del Revākhaṇḍa, ofrece una instrucción concisa sobre los tīrthas, pronunciada por el venerable Mārkaṇḍeya ante un destinatario real. Le ordena dirigirse al eminente Bhaṇḍārī-tīrtha, descrito como un lugar cuya eficacia religiosa incluye el “corte de la pobreza” (daridra-ccheda) a lo largo de un vasto lapso, expresado como diecinueve yugas. Luego se aporta una validación etiológica: Kubera (Dhanada) practicó austeridades, y cuando Brahmā (Padmasambhava) quedó complacido, Kubera obtuvo la gracia de que incluso una donación mínima en ese mismo sitio se convierta en protección de la riqueza. Finalmente se establece la regla práctica: quien vaya con devoción, se bañe allí y entregue bienes en dāna no sufrirá merma ni interrupción de su fortuna (vitta-pariccheda). La enseñanza subraya una economía ritual y ética: la prosperidad se sostiene no por acaparar, sino por peregrinar con disciplina, intención devocional y generosidad medida en un lugar sagrado autorizado.
Verse 1
श्रीमार्कण्डेय उवाच । ततो गच्छेत राजेन्द्र भण्डारीतीर्थमुत्तमम् । दरिद्रच्छेदकरणं युगान्येकोनविंशतिः
Śrī Mārkaṇḍeya dijo: Luego, oh rey, debe uno ir al excelso Bhaṇḍārī-tīrtha. Es célebre por cortar la pobreza durante diecinueve yugas.
Verse 2
धनदेन तपस्तप्त्वा प्रसन्ने पद्मसम्भवे । तत्रैव स्वल्पदानेन प्राप्तं वित्तस्य रक्षणम्
Habiendo practicado austeridades, Dhanada complació a Padmasambhava; y allí mismo, con una ofrenda aunque pequeña, obtuvo la protección de su riqueza.
Verse 3
तत्र गत्वा तु यो भक्त्या स्नात्वा वित्तं प्रयच्छति । तस्य वित्तपरिच्छेदो न कदाचिद्भविष्यति
Pero quien vaya allí con devoción, se bañe y entregue riqueza en caridad, jamás verá menguar su fortuna en tiempo alguno.
Verse 107
। अध्याय
Fin del capítulo (marca de colofón).