
En este adhyāya, Īśvara (Śiva) narra el origen y la eficacia ritual de Aṅgāreśvara dentro del paisaje sagrado de Prabhāsa. El relato se vincula con un episodio cósmico: cuando Śiva, en su ardiente ira, se dispuso a quemar Tripura, de sus tres ojos brotaron lágrimas; esa sustancia cayó a la tierra y se convirtió en Bhūmisuta, el “hijo de la Tierra”, identificado con Bhoma/Maṅgala (Marte). Desde su niñez, Bhoma se dirige a Prabhāsa y practica un prolongado tapas dedicado a Śaṅkara, hasta que Śiva queda complacido y le concede una gracia. Bhoma pide grahatva, el estatus de planeta, y Śiva lo confirma; además, proclama una promesa de protección para los devotos que lo adoren allí con verdadera bhakti. El capítulo prescribe ofrendas y un régimen de homa: flores rojas y abundantes oblaciones mezcladas con miel y ghee, con el número señalado de un lakh (cien mil), junto con una cuidadosa adoración de pañcopacāra. La phalaśruti concluye que escuchar este māhātmya condensado elimina pecados y otorga salud; dones específicos, como el coral (vidruma), se asocian con frutos deseados, y Bhoma es descrito resplandeciente en un vehículo celestial entre los grahas.
Verse 1
ईश्वर उवाच । ततो गच्छेन्महादेवि अंगारेश्वरमुत्तमम् । स्थापितं भूमिपुत्रेण सोमेशादीश गोचरे
Īśvara dijo: «Luego, oh gran Diosa, debe uno ir al excelso Aṅgāreśvara, establecido por el hijo de la Tierra, dentro del recinto sagrado de Someśvara, oh Señora».
Verse 2
त्रिपुरं दग्धुकामस्य पुरा मम वरानने । क्रोधादश्रु विनिष्क्रांतं लोचनत्रितयेन तु
Antaño, oh de bello rostro, cuando deseé abrasar Tripura, por la ira brotó una lágrima de mis tres ojos.
Verse 3
तच्च भूमौ निपतितं ततो भूभिसुतोऽभवत् । स प्रभासं ततो गत्वा बाल्यात्प्रभृति शंकरम्
Aquella lágrima cayó en la tierra, y de ella nació el hijo de la Tierra. Luego fue a Prabhāsa y, desde la niñez, se entregó en devoción a Śaṅkara.
Verse 4
तपसाऽराधयामास बहून्वर्षगणान्प्रिये । तस्य तुष्टो महादेवः सुप्रीतात्मा वरं ददौ
Oh amada, con austeridades lo adoró durante muchos años. Mahādeva, complacido y con el corazón colmado de gozo, le concedió un don.
Verse 5
सोऽब्रवीद्यदि मे देव तुष्टोसि वृषभध्वज । ग्रहत्वं देहि सर्वेश न चान्यं वरमुत्सहे
Él dijo: «Si estás complacido conmigo, oh Dios—oh Portador del estandarte del Toro—concédeme el rango de Graha, oh Señor de todo; no me atrevo a desear otro don».
Verse 6
स तथेति प्रतिज्ञाय पुनस्तं वाक्यमब्रवीत् । इहागत्य नरो यो मां पूजयिष्यति भक्तितः
Śiva, tras prometer: «Así sea», volvió a decir estas palabras: «Cualquier persona que venga aquí y me adore con devoción…»
Verse 7
न भविष्यति वै पीडा तावकी तस्य कुत्रचित् । पुष्पाणि रक्तवर्णानि मध्वाज्याक्तानि भूरिशः
Para él no habrá jamás aflicción causada por ti, en lugar alguno. (Que ofrezca) abundantes flores rojas, bien ungidas con miel y ghee.
Verse 8
होमयिष्यति यो भक्त्या लक्षमेकं तदग्रतः । पंचोपचारविधिना त्वां तु संपूज्य यत्नतः
Quien, con devoción, realice ante esa deidad un homa de un lakh (cien mil) oblaciones, y te venere cuidadosamente según el rito de las cinco ofrendas (pañcopacāra), alcanzará el fruto espiritual deseado.
Verse 9
तस्य जन्मावधिर्नैव तव पीडा भविष्यति । तथा विद्रुमदानेन लप्स्यते फलमीप्सितम्
Para él, durante toda su vida, no surgirá aflicción alguna por tu causa. Asimismo, mediante el don de coral (vidruma), obtendrá el fruto anhelado.
Verse 10
एवमुक्त्वा स भगवानत्रैवांतरधीयन । भौमोऽपि ग्रहमध्यस्थो विमानेन विराजते
Dicho esto, el Señor Bienaventurado se desvaneció allí mismo. Y Bhauma (Marte), situado entre los planetas, resplandece en su carro celestial.
Verse 11
एवं संक्षेपतः प्रोक्तं भौममाहात्म्यमुत्तमम् । श्रुतं हरति पापानि तथारोग्यं प्रयच्छति
Así, en breve, ha sido expuesto el excelso Māhātmya de Bhauma. Al ser escuchado, destruye los pecados y también concede salud.
Verse 45
इति श्रीस्कांदे महापुराण एकाशीतिसाहस्र्यां संहितायां सप्तमे प्रभासखण्डे प्रथमे प्रभासक्षेत्रमाहात्म्येंऽगारेश्वरमाहात्म्यवर्णनंनाम पञ्चचत्वारिंशोध्यायः
Así concluye el capítulo cuadragésimo quinto, llamado “Descripción del Māhātmya de Aṅgāreśvara”, en el Prabhāsa Khaṇḍa—dentro del Prabhāsakṣetra Māhātmya—del Śrī Skanda Mahāpurāṇa (en la recensión de ochenta y un mil versos).