Adhyaya 28
Prabhasa KhandaArbudha KhandaAdhyaya 28

Adhyaya 28

Pulastya instruye a un rey oyente acerca de un lugar acuático de inmenso mérito llamado “Mānuṣya-hrada/Mānuṣya-tīrtha” en Prabhāsa. La afirmación teológica del capítulo es que el baño allí afianza la condición humana: aun quien carga con graves faltas no cae en un nacimiento animal. Como demostración narrativa, una manada de ciervos, acosada por cazadores, entra en esas aguas; al instante se vuelven humanos y conservan la memoria de su vida anterior. Los cazadores llegan armados y preguntan por el rumbo de los ciervos; los recién transformados explican que el cambio ocurrió únicamente por la potencia del tīrtha. Entonces los cazadores abandonan sus armas, se bañan y alcanzan una “siddhi”, logro de sentido religioso. Al ver el poder que borra el pecado, Śakra (Indra) intenta neutralizarlo llenando el estanque de polvo, pero la tradición sostiene su eficacia: quienes se bañan allí en Budhāṣṭamī no incurren en animalidad y, mediante śrāddha-dāna, obtienen el fruto completo del pitṛ-medha.

Shlokas

Verse 1

पुलस्त्य उवाच । ततो गच्छेन्नृपश्रेष्ठ सुपुण्यं मानुषं ह्रदम् । यत्र स्नातो नरः सम्यङ्मनुष्यो जायते सदा

Dijo Pulastya: Luego, oh el mejor de los reyes, debe uno ir al lago supremamente meritorio llamado Mānuṣa. Quien se baña allí debidamente nace siempre como ser humano.

Verse 2

न तिर्यक्त्वमवाप्नोति कृत्वाऽपि बहुपातकम् । तत्राश्चर्यमभूत्पूर्वं यत्तच्छृणु नराधिप

Aun habiendo cometido muchos pecados graves, no se obtiene un nacimiento animal (tras bañarse allí). En otro tiempo ocurrió allí un suceso asombroso: escúchalo, oh rey.

Verse 3

मृगयूथमनुप्राप्त व्याधव्याप्तं समन्ततः । ते मृगा भयसन्त्रस्ताः प्रविष्टा जलमध्यतः

Una manada de ciervos, cercada por todas partes por cazadores que habían llegado, entró aterrada en medio del agua.

Verse 4

सद्यो मनुष्यतां प्राप्ताः पूर्वजातिस्मरास्तथा । एतस्मिन्नेव काले तु व्याधास्ते समुपागताः

Al instante alcanzaron forma humana y recordaron también sus nacimientos anteriores. En ese mismo momento, aquellos cazadores llegaron allí igualmente.

Verse 5

चापबाणधराः सर्वे यथा वै यमकिंकराः । पप्रच्छुश्च मृगान्भूप मानुषत्वमुपागतान्

Todos, portando arcos y flechas como servidores de Yama, interrogaron—oh rey—a aquellos ciervos que habían alcanzado la condición humana.

Verse 6

मृगयूथमनु प्राप्तमस्मिन्स्थाने जलाश्रये । केन मार्गेण तद्यातं वदध्वं सत्वरं हि नः । वयं सर्वे परिश्रांताः क्षुत्तृड्भ्यां च विशेषतः

“Hemos perseguido a la manada de ciervos hasta este lugar junto a las aguas. ¿Por qué senda se fue? Decídnoslo pronto. Estamos todos rendidos, sobre todo por el hambre y la sed.”

Verse 7

मनुष्या ऊचुः । वयं ते हरिणाः सर्वे मानुष्यं भावमाश्रिताः । तीर्थस्यास्य प्रभावेण सत्यमेतदसंशयम्

Los hombres dijeron: “Nosotros somos esos mismos ciervos; hemos asumido la condición humana. Por el poder de este tīrtha, esto es verdad, sin duda alguna.”

Verse 8

पुलस्त्य उवाच । ततस्ते शबराः सर्वे त्यक्त्वा चापानि पार्थिव । कृत्वा स्नानं जले तस्मिन्सद्यः सिद्धिं गता नृप

Dijo Pulastya: Entonces todos aquellos cazadores Śabara, oh rey, arrojaron sus arcos y, tras bañarse en aquella agua, alcanzaron de inmediato la siddhi, la perfección espiritual, oh soberano.

Verse 9

ततः शक्रस्तु तद्दृष्ट्वा तीर्थं पापहरं नृप । पूरयामास सर्वत्र पांसुभिर्नृपसत्तम

Luego Śakra (Indra), al ver aquel tīrtha que destruye el pecado, oh rey, lo colmó por doquier con polvo, oh el mejor de los soberanos.

Verse 10

अद्यापि मनुजास्तत्र बुधाष्टम्यां नराधिप । स्नानं ये प्रकरिष्यंति तिर्यक्त्वं न व्रजंति ते

Aún hoy, oh señor de los hombres, quienes realizan allí el baño ritual en Budhāṣṭamī (el octavo día lunar que cae en miércoles) no caen en un nacimiento animal.

Verse 11

पितृमेधफलं कृत्स्नं श्राद्धदानादवाप्नुयुः

Mediante las dádivas ofrecidas en relación con el Śrāddha, obtienen por completo el fruto del sacrificio Pitṛmedha.

Verse 28

इति श्रीस्कांदे महापुराण एकाशीतिसाहस्र्यां संहितायां सप्तमे प्रभासखण्डे तृतीयेऽर्बुदखंडे मनुष्यतीर्थप्रभाव वर्णनंनामाष्टाविंशोऽध्यायः

Así concluye el capítulo vigésimo octavo, titulado “Descripción de la Gloria de Manuṣya Tīrtha”, en el tercer Arbuda Khaṇḍa, dentro del séptimo Prabhāsa Khaṇḍa, del Śrī Skanda Mahāpurāṇa, en la Saṃhitā de ochenta y un mil versos.