
Mārkaṇḍeya se dirige a un rey y le indica que se acerque al tīrtha de Aṣāḍhī, señalándolo como un lugar donde Maheśvara (Śiva) está presente en una forma “kāmika”, capaz de colmar los deseos legítimos del devoto. El discurso exalta este vado sagrado como “cāturyuga”, eficaz a través de las cuatro yugas, y como insuperable entre los lugares santos. Sigue una breve phalaśruti: se afirma que quien se baña (snāna) en este tīrtha llega a ser asistente de Rudra, mostrando cercanía al ámbito de Śiva y servicio a su presencia. Por último, el capítulo enseña la doctrina de morir en el tīrtha: quien entrega allí la vida alcanza un destino irreversible y, sin duda, llega a Rudraloka.
Verse 1
श्रीमार्कण्डेय उवाच । अषाढीतीर्थमागच्छेत्ततो भूपालनन्दन । कामिकं रूपमास्थाय स्थितो यत्र महेश्वरः
Dijo Śrī Mārkaṇḍeya: Después, oh príncipe, debe acudirse al tīrtha de Aṣāḍhī, donde mora Maheśvara, habiendo asumido su forma ‘Kāmika’.
Verse 2
चातुर्युगमिदं तीर्थं सर्वतीर्थेष्वनुत्तमम् । तत्र स्नात्वा नरो राजन् रुद्रस्यानुचरो भवेत्
Este tīrtha es «de los cuatro yugas» y no tiene igual entre todos los vados sagrados. Oh rey, quien se baña allí llega a ser servidor de Rudra.
Verse 3
तत्र तीर्थे तु यः कश्चित्कुरुते प्राणमोक्षणम् । अनिवर्तिका गतिस्तस्य रुद्रलोकादसंशयम्
Y quienquiera que, en ese tīrtha, entregue el aliento vital, su marcha es irrevocable; desde el mundo de Rudra no hay retorno ni caída, sin duda.