
Este adhyāya ofrece una instrucción teológica concisa atribuida a Mārkaṇḍeya, que orienta al buscador (interpelado como “guardián/líder de la tierra”) hacia el insuperable Śivātīrtha. El discurso se organiza como un itinerario prescriptivo de peregrinación y como una serie graduada de actos religiosos. En primer lugar, se afirma que el mero darśana de la Deidad en Śivātīrtha elimina todas las impurezas morales (sarva-kilbiṣa). En segundo lugar, se describe una disciplina ritual: bañarse en el tīrtha venciendo la ira y dominando los sentidos, y luego adorar a Mahādeva; el mérito se equipara al del sacrificio Agniṣṭoma. En tercer lugar, la práctica se intensifica mediante la devoción unida al ayuno (upavāsa) y la adoración de Śiva, prometiendo un rumbo espiritual irreversible que culmina en Rudraloka. Así, el capítulo integra ética, rito y phalaśruti (fruto prometido) en una guía compacta de peregrinación.
Verse 1
मार्कण्डेय उवाच । ततो गच्छेद्धरापाल शीवतीर्थमनुत्तमम् । दर्शनाद्यस्य देवस्य मुच्यते सर्वकिल्बिषैः
Dijo Mārkaṇḍeya: Luego, oh protector de la tierra, debe uno ir al incomparable Śiva-tīrtha. Con sólo contemplar a la Deidad allí, queda uno liberado de toda culpa.
Verse 2
शिवतीर्थे तु यः स्नात्वा जितक्रोधो जितेन्द्रियः । पूजयेत महादेवं सोऽग्निष्टोमफलं लभेत्
Mas quien se baña en el Śiva-tīrtha, habiendo vencido la ira y dominado los sentidos, y adora a Mahādeva, alcanza el fruto del sacrificio Agniṣṭoma.
Verse 3
तत्र तीर्थे तु यो भक्त्या सोपवासोऽर्चयेच्छिवम् । अनिवर्तिका गतिस्तस्य रुद्रलोकादसंशयम्
Y quien, en ese tīrtha, con devoción y en ayuno, adore a Śiva, su marcha se vuelve irreversible; sin duda alcanza el mundo de Rudra.
Verse 145
। अध्याय
Fin del capítulo (Adhyāya).