
El capítulo 126 recoge la enseñanza de Mārkaṇḍeya acerca de un tīrtha supremo llamado “Ayoni-ja” (literalmente, “no nacido de vientre”), presentado como lugar de remedio y purificación para quienes padecen “yoni-saṅkaṭa”, la aflicción y estrechez ligadas al nacimiento encarnado. Se prescribe acudir en peregrinación y realizar el baño ritual, capaz de disipar la percepción y el peso de ese sufrimiento. Luego se indica la pūjā a Īśvara/Mahādeva con una súplica específica para obtener liberación de “saṃbhava” (el devenir repetido) y del yoni-saṅkaṭa. Ofrendas de fragancias, flores e incienso se describen como medios de destrucción del pecado; el servicio devocional al liṅga (liṅga-pūraṇa) promete una larga permanencia cerca del Deva-deva, expresada hiperbólicamente por la “siktha-saṅkhyā” (número de gotas/cera). El abhiṣeka de Mahādeva con agua perfumada, miel, leche o cuajada concede “vipulā śrī”, prosperidad abundante. Se subraya la quincena luminosa y el día caturdaśī (decimocuarto lunar) como tiempos propicios para el culto con canto y música; se recomienda la pradakṣiṇā acompañada de la petición continua mediante la línea-mantra citada. El texto exalta el ṣaḍakṣara “namaḥ śivāya” por encima de repertorios mantricos elaborados, afirmando que su recitación equivale a estudio, escucha y culminación ritual. Finalmente, se honra el servicio a los śiva-yogins y la dádiva ética: al baño y la adoración se añade alimentar a ascetas disciplinados (dānta, jitendriya) y dar limosna y agua, cuyo mérito se compara con magnitudes cósmicas como el Meru y el océano.
Verse 1
मार्कण्डेय उवाच । ततो गच्छेत्तु राजेन्द्र परं तीर्थमयोनिजम् । स्नातमात्रो नरस्तत्र न पश्येद्योनिसङ्कटम्
Mārkaṇḍeya dijo: «Entonces, oh rey, debe uno ir al supremo tīrtha llamado Ayonija. El hombre que allí se baña, con solo hacerlo, ya no contempla la aflicción de la existencia nacida del vientre».
Verse 2
तत्र तीर्थे नरः स्नात्वा पूजयेद्देवमीश्वरम् । अयोनिजो महादेव यथा त्वं परमेश्वर
Habiéndose bañado en ese tīrtha, el hombre debe adorar al Señor, al Dios Īśvara, diciendo: «Oh Mahādeva, así como Tú, oh Parameśvara, eres Ayonija, no nacido de vientre…».
Verse 3
तथा मोचय मां देव सम्भवाद्योनिसङ्कटात् । गन्धपुष्पादिधूपैश्च स मुच्येत्सर्वपातकैः
«…así también, oh Dios, líbrame del peligro de nacer de vientre.» Mediante ofrendas de fragancias, flores e incienso, queda liberado de todos los pecados.
Verse 4
तस्य देवस्य यो भक्त्या कुरुते लिङ्गपूरणम् । स वसेद्देवदेवस्य यावत्सिक्थस्य संख्यया
Quien, con devoción, realiza para ese Señor el rito de «llenar/completar» el Śiva-liṅga, mora en la esfera del Dios de los dioses por tantos (años) como el número de partículas de cera empleadas en esa ofrenda.
Verse 5
अयोनिजे महादेवं स्नापयेद्गन्धवारिणा । मधुक्षीरेण दध्ना वा स लभेद्विपुलां श्रियम्
Si se baña a Mahādeva, el Ayonija, con agua perfumada, o con miel, leche o cuajada, se obtiene una prosperidad vasta y una fortuna auspiciosa.
Verse 6
अष्टभ्यां च सिते पक्षे असितां वा चतुर्दशीम् । पूजयित्वा महादेवं प्रीणयेद्गीतवाद्यकैः
En el octavo día de la quincena luminosa, o en el decimocuarto de la quincena oscura, tras adorar a Mahādeva, debe complacérsele con cantos y música instrumental.
Verse 7
वसेत्स च शिवे लोके ये कुर्वन्ति मनोहरम् । ते वसन्ति शिवे लोके यावदाभूतसम्प्लवम्
Quienes realizan actos de adoración gratos moran en el mundo de Śiva; en verdad, permanecen en Śiva-loka hasta la disolución de los seres creados.
Verse 8
तस्य देवस्य भक्त्या तु यः करोति प्रदक्षिणाम् । विज्ञापयंश्च सततं मन्त्रेणानेन भारत
Pero, oh Bhārata, quienquiera que, con devoción, realice la pradakṣiṇā (circunvalación) de ese Señor, suplicando sin cesar con este mantra—
Verse 9
तस्य यत्फलमुद्दिष्टं पारम्पर्येण मानवैः । सकाशाद्देवदेवस्य तच्छृणुष्व समाधिना
Escucha con atención recogida el fruto de esa práctica, tal como ha sido transmitido por la tradición humana—(un fruto recibido) desde la misma presencia del Dios de los dioses.
Verse 10
अयोनिजो महादेव यथा त्वं परमेश्वर । तथा मोचय मां शर्व सम्भवाद्योनिसङ्कटात्
Oh Mahādeva no nacido de vientre, puesto que Tú eres el Señor supremo, así también, oh Śarva, líbrame de la aflicción de la existencia atada al vientre, comenzando por el mismo nacimiento.
Verse 11
किं तस्य बहुभिर्मन्त्रैः कंठशोषणतत्परैः । येनौंनमः शिवायेति प्रोक्तं देवस्य संनिधौ
¿Qué necesidad tiene de muchos mantras, empeñados solo en resecar la garganta, si en la misma presencia del Señor ha pronunciado: «Oṃ namaḥ śivāya»?
Verse 12
तेनाधीतं श्रुतं तेन तेन सर्वमनुष्ठितम् । येनौंनमः शिवायेति मन्त्राभ्यासः स्थिरीकृतः
Por él se ha consumado todo estudio, por él se ha escuchado toda enseñanza, y por él se ha cumplido toda observancia: aquel que ha establecido firmemente la práctica constante del mantra «Oṃ namaḥ śivāya».
Verse 13
न तत्फलमवाप्नोति सर्वदेवेषु वै द्विजः । यत्फलं समवाप्नोति षडक्षर उदीरणात्
En verdad, un dvija no obtiene, entre todos los dioses, aquel fruto que se alcanza con la recitación del mantra de seis sílabas.
Verse 14
तत्र तीर्थे तु यः स्नात्वा पूजयेच्छिवयोगिनम् । द्विजानामयुतं साग्रं स लभेत्फलमुत्तमम्
Quien se baña en aquel vado sagrado y luego venera a un yogui śaiva alcanza la recompensa suprema, equivalente al mérito de honrar a diez mil y más brāhmaṇas.
Verse 15
अथवा भक्तियुक्तस्तु तेषां दान्ते जितेन्द्रिये । संस्कृत्य ददते भिक्षां फलं तस्य ततोऽधिकम्
O bien, si alguien, lleno de devoción, ofrece limosna bien preparada a aquellos ascetas disciplinados, vencedores de los sentidos, el fruto de ese acto es aún mayor que el anterior.
Verse 16
यतिहस्ते जलं दद्याद्भिक्षां दत्त्वा पुनर्जलम् । सा भिक्षा मेरुणा तुल्या तज्जलं सागरोपमम्
Póngase agua en la mano de un renunciante; tras dar la limosna, ofrézcase de nuevo agua. Esa dádiva de alimento es dicha igual al monte Meru, y esa agua comparable al océano.
Verse 126
। अध्याय
Fin del capítulo (marca de adhyāya).