
En este adhyāya, Śrī Mārkaṇḍeya habla a un soberano (rājendra) y guía al oyente hacia un lugar de peregrinación sumamente meritorio llamado Trilocana Tīrtha. Se lo identifica como un tīrtha “puṇya”, un ámbito sagrado donde está presente el Señor (Deveśa), venerado por todos los mundos. La práctica indicada es sencilla y devocional: bañarse en el tīrtha y luego adorar a Śaṅkara (Śiva) con bhakti. El fruto prometido se declara con firmeza: quien, tras tal culto, muere, alcanza la morada de Rudra, sin lugar a duda. Además, en un marco puránico y cósmico, se añade que al concluir un ciclo del universo (kalpa-kṣaya) el beneficiario “regresa”, permanece sin separación y es honrado durante cien años, subrayando la eficacia del lugar y la cercanía divina que otorga.
Verse 1
श्रीमार्कण्डेय उवाच । ततो गच्छेत्तु राजेन्द्र पुण्यं तीर्थं त्रिलोचनम् । तत्र तिष्ठति देवेशः सर्वलोकनमस्कृतः
Śrī Mārkaṇḍeya dijo: «Luego, oh señor de reyes, debe uno ir al santo tīrtha llamado Trilocana. Allí mora el Señor de los dioses, venerado y saludado por todos los mundos».
Verse 2
तत्र तीर्थे तु यः स्नात्वा भक्त्यार्चयति शङ्करम् । रुद्रस्य भवनं याति मृतो नास्त्यत्र संशयः
«Quien se baña en ese tīrtha y, con devoción, adora a Śaṅkara, al morir llega a la morada de Rudra; de ello no hay duda».
Verse 3
कल्पक्षये ततः पूर्णे क्रीडित्वा च इहागतः । आवियोगेन तिष्ठेत पूज्यमानः शतं समाः
«Cuando llega y se cumple el fin del kalpa, tras haber gozado allí, regresa aquí; y, sin separación, permanece cien años, honrado y venerado».
Verse 117
। अध्याय
Fin del adhyāya: colofón y señal sagrada de cierre.