
El Adhyāya 30 se abre con los ṛṣis confesando una dificultad de conocimiento: las obras maravillosas de Śiva y de Śivā son tan profundas que incluso los dioses quedan perplejos. Luego se afirma una teología jerárquica: Brahmā y los demás regentes cósmicos, aunque encargados de crear, sostener y disolver, actúan sólo por el favor y la contención de Śiva (anugraha/nigraha), y por ello permanecen bajo su dominio. En cambio, Śiva no es objeto del favor ni del castigo de nadie; su soberanía es plenamente no dependiente (anāyatta aiśvarya). El razonamiento filosófico continúa: tal señorío no dependiente revela svātantrya, libertad intrínseca lograda por su propia naturaleza (svabhāva-siddha); pero el hecho de asumir forma (mūrtimatva) parece implicar causalidad y dependencia, creando tensión. El capítulo plantea entonces la paradoja Parā–Aparā: las escrituras hablan de un modo supremo (parama) y de un modo no supremo (apara), ¿cómo se unifican en una sola realidad? Si la naturaleza suprema es “sin fruto” o sin acción (niṣphala), ¿por qué y cómo la misma realidad se vuelve “completa” y manifiesta (sakala) sin contradicción? Si Śiva pudiera invertir su naturaleza a voluntad, ¿por qué no invertir también la distinción entre lo eterno y lo no eterno? Así, su manifestación debe ser coherente con un svabhāva no contradictorio. Culmina con una fórmula doctrinal: existe un principio manifiesto y corpóreo (mūrtātmā/sakala) y un Śiva inmanifiesto e inactivo (niṣphala), y lo manifiesto es sostenido y supervisado por Śiva.
Verse 1
ऋषय ऊचुः । चरितानि विचित्राणि गृह्याणि गहनानि च । दुर्विज्ञेयानि देवैश्च मोहयंति मनांसि नः
Los sabios dijeron: «Estos hechos maravillosos son sutiles, profundos y difíciles de aprehender. Son arduos de comprender incluso para los dioses, y desconciertan nuestras mentes».
Verse 2
शिवयोस्तत्त्वसम्बन्धे न दोष उपलभ्यते । चरितैः प्राकृतो भावस्तयोरपि विभाव्यते
En la relación esencial, metafísica (tattva) de Śiva y su Śakti, no se halla falta alguna. Sin embargo, por medio de sus relatos divinos, incluso un matiz aparentemente “mundano” en ambos se vuelve comprensible, para instrucción y devoción.
Verse 3
ब्रह्मादयो ऽपि लोकानां सृष्टिस्थित्यन्तहेतवः । निग्रहानुग्रहौ प्राप्य शिवस्य वशवर्तिनः
Aun Brahmā y los demás regentes cósmicos—causas instrumentales de la creación, el sostenimiento y la disolución de los mundos—actúan sólo tras recibir de Śiva su freno y su gracia; por ello permanecen bajo el gobierno de Śiva únicamente.
Verse 4
शिवः पुनर्न कस्यापि निग्रहानुग्रहास्पदम् । अतो ऽनायत्तमैश्वर्यं तस्यैवेति विनिश्चितम्
Śiva, en cambio, no es objeto de freno ni de favor por parte de nadie. Por ello se determina con certeza que la soberanía (aiśvarya) pertenece sólo a Él: independiente, no condicionada por ningún otro.
Verse 5
यद्येवमीदृशैश्वर्यं तत्तु स्वातन्त्र्यलक्षणम् । स्वभावसिद्धं चैतस्य मूर्तिमत्तास्पदं भवेत्
Si tal señorío (aiśvarya) es en verdad así, entonces se caracteriza por la libertad absoluta (svātantrya). Y, puesto que es innato—establecido por Su propia naturaleza—se vuelve el fundamento mismo que hace posible que Él asuma forma (mūrtimattā).
Verse 6
न मूर्तिश्च स्वतंत्रस्य घटते मूलहेतुना । मूर्तेरपि च कार्यत्वात्तत्सिद्धिः स्यादहैतुकी
La forma encarnada (mūrti) del Señor Independiente no puede establecerse como nacida de una causa raíz. Y puesto que aun una “forma” es por naturaleza un efecto (un producto), su establecimiento como lo Supremo resultaría sin causa y carente de coherencia. (Por ello, el Pati supremo no es una forma producida, aunque por su propia libertad pueda asumir formas.)
Verse 7
सर्वत्र परमो भावो ऽपरमश्चान्य उच्यते । परमापरमौ भावौ कथमेकत्र संगतौ
En todas partes se enseña que la Realidad suprema es ‘para’ (trascendente) y, sin embargo, también se la nombra ‘apara’ (inmanente, accesible). ¿Cómo, entonces, pueden conciliarse estos dos estados—para y apara—como uno y el mismo?
Verse 8
निष्फलो हि स्वभावो ऽस्य परमः परमात्मनः । स एव सकलः कस्मात्स्वभावो ह्यविपर्ययः
En verdad, la naturaleza suprema de este Supremo Sí mismo es inactiva y sin fruto (más allá de los resultados kármicos). ¿Por qué, entonces, se habla de esa misma Realidad como ‘con partes’, manifestada con atributos? Pues su naturaleza es verdaderamente no contradictoria y jamás se invierte.
Verse 9
स्वभावो विपरीतश्चेत्स्वतंत्रः स्वेच्छया यदि । न करोति किमीशानो नित्यानित्यविपर्ययम्
Si la propia naturaleza del Señor fuese contraria, y si Él, siendo independiente, actuara sólo por capricho personal, ¿por qué el Supremo Īśāna no trastornaría el orden mismo de lo eterno y lo no eterno?
Verse 10
मूर्तात्मा सकलः कश्चित्स चान्यो निष्फलः शिवः । शिवेनाधिष्ठितश्चेति सर्वत्र लघु कथ्यते
En todas partes se enseña brevemente que, por un lado, existe una realidad encarnada y completa (manifestada); y, por otro, un Śiva distinto, sin fruto manifiesto (incondicionado). Y también se dice que lo primero está penetrado y regido por Śiva.
Verse 11
मूर्त्यात्मैव तदा मूर्तिः शिवस्यास्य भवेदिति । तस्य मूर्तौ मूर्तिमतोः पारतंत्र्यं हि निश्चितम्
Entonces, en verdad, se declara que esta forma llega a ser la esencia misma de Śiva. Pues en esa forma queda ciertamente establecida la dependencia del que posee forma respecto de la Forma manifestada.
Verse 12
अन्यथा निरपेक्षेण मूर्तिः स्वीक्रियते कथम् । मूर्तिस्वीकरणं तस्मान्मूर्तौ साध्यफलेप्सया
De otro modo, ¿cómo podría Aquel que es absolutamente independiente (nirapekṣa) aceptar una Forma (mūrti)? Por ello, la aceptación de una Forma es para consumar el fruto buscado: para que los aspirantes alcancen, por esa misma Forma, el resultado espiritual deseado.
Verse 13
न हि स्वेच्छाशरीरत्वं स्वातंत्र्यायोपपद्यते । स्वेच्छैव तादृशी पुंसां यस्मात्कर्मानुसारिणी
En verdad, tener un cuerpo formado sólo por el propio deseo no constituye la auténtica independencia. Pues la ‘voluntad’ de los seres encarnados es así precisamente porque sigue el curso de su karma.
Verse 14
स्वीकर्तुं स्वेच्छया देहं हातुं च प्रभवन्त्युत । ब्रह्मादयः पिशाचांताः किं ते कर्मातिवर्तिनः
En efecto, pueden, por su propia voluntad, asumir un cuerpo y también abandonarlo. Desde Brahmā y los demás dioses hasta los piśācas: ¿cómo podrían ser transgresores que sobrepasan el karma?
Verse 15
इच्छया देहनिर्माणमिन्द्रजालोपमं विदुः । अणिमादिगुणैश्वर्यवशीकारानतिक्रमात्
El forjar un cuerpo por la sola voluntad se conoce como semejante a la ilusión de un prestidigitador. Pues, mediante los señoríos de cualidades como aṇimā y el poder de subyugación, se puede trascender las limitaciones ordinarias.
Verse 16
विश्वरूपं दधद्विष्णुर्दधीचेन महर्षिणा । युध्यता समुपालब्धस्तद्रूपं दधता स्वयम्
Cuando Viṣṇu asumió la Forma Cósmica (Viśvarūpa), el gran sabio Dadhīci lo encontró en batalla; y aquel ṛṣi, tomando por sí mismo esa misma forma, se alzó para oponérsele.
Verse 17
सर्वस्मादधिकस्यापि शिवस्य परमात्मनः । शरीरवत्तयान्यात्मसाधर्म्यं प्रतिभाति नः
A nosotros nos parece que incluso Śiva —el Paramātman, más alto que todo—, por ser descrito como poseedor de cuerpo, muestra cierta semejanza con las almas individuales encarnadas.
Verse 18
सर्वानुग्राहकं प्राहुश्शिवं परमकारणम् । स निर्गृह्णाति देवानां सर्वानुग्राहकः कथम्
Proclaman a Śiva —la Causa suprema— como el bienhechor de todos. ¿Cómo, entonces, ese Señor lleno de gracia puede refrenar incluso a los dioses?
Verse 19
चिच्छेद बहुशो देवो ब्रह्मणः पञ्चमं शिरः । शिवनिन्दां प्रकुर्वंतं पुत्रेति कुमतेर्हठात्
Entonces el Deva (Śiva) cercenó una y otra vez la quinta cabeza de Brahmā, pues aquel necio, obstinado, injuriaba a Śiva y, con desvergüenza, lo llamaba «mi hijo».
Verse 20
विष्णोरपि नृसिंहस्य रभसा शरभाकृतिः । बिभेद पद्भ्यामाक्रम्य हृदयं नखरैः खरैः
Incluso Viṣṇu, en su furiosa forma de Narasiṃha, fue dominado en el ímpetu de aquel encuentro por la manifestación con figura de Śarabha; pisoteándolo con sus patas, le desgarró el corazón con afiladas garras.
Verse 21
देवस्त्रीषु च देवेषु दक्षस्याध्वरकारणात् । वीरेण वीरभद्रेण न हि कश्चिददण्डितः
A causa del sacrificio de Dakṣa, entre las celestiales y entre los dioses por igual, no quedó nadie sin ser castigado por aquel héroe Vīrabhadra.
Verse 22
पुरत्रयं च सस्त्रीकं सदैत्यं सह बालकैः । क्षणेनैकेन देवेन नेत्राग्नेरिंधनीकृतम्
En un solo instante, ese único Deva—Śiva—convirtió las tres ciudades, con sus mujeres, los Daityas e incluso sus niños, en leña para el fuego de Su ojo.
Verse 23
प्रजानां रतिहेतुश्च कामो रतिपतिस्स्वयम् । क्रोशतामेव देवानां हुतो नेत्रहुताशने
Kāma—señor del deseo y causa misma de la ansia de las criaturas—fue consumido por el fuego encendido desde el Ojo (tercer ojo) de Śiva, mientras los dioses clamaban a gran voz.
Verse 24
गावश्च कश्चिद्दुग्धौघं स्रवन्त्यो मूर्ध्नि खेचराः । सरुषा प्रेक्ष्य देवेन तत्क्षणे भस्मसात्कृतः
Y cierto ser aéreo (khecara) hizo que las vacas derramaran un torrente de leche sobre la cabeza del Señor. Mas cuando el Deva lo miró con ira, en ese mismo instante quedó reducido a cenizas.
Verse 25
जलंधरासुरो दीर्णश्चक्रीकृत्य जलं पदा । बद्ध्वानंतेन यो विष्णुं चिक्षेप शतयोजनम्
El asura Jalandhara, henchido de soberbia, batió las aguas con su pie hasta volverlas un disco giratorio. Luego, atando a Viṣṇu con Ananta (Śeṣa), lo arrojó a cien yojanas de distancia.
Verse 26
तमेव जलसंधायी शूलेनैव जघान सः । तच्चक्रं तपसा लब्ध्वा लब्धवीर्यो हरिस्सदा
Entonces él—Jalasaṃdhāyī—abatió a aquel mismo únicamente con el tridente. Y Hari, habiendo obtenido ese disco mediante la austeridad (tapas), permaneció siempre dotado del vigor nacido del tapas.
Verse 27
जिघांसतां सुरारीणां कुलं निर्घृणचेतसाम् । त्रिशूलेनान्धकस्योरः शिखिनैवोपतापितम्
Para aniquilar la estirpe despiadada de los enemigos de los dioses que buscaban matar, el pecho de Andhaka fue atravesado por el Triśūla y quedó abrasado como por fuego.
Verse 28
कण्ठात्कालांगनां सृष्ट्वा दारको ऽपि निपातितः । कौशिकीं जनयित्वा तु गौर्यास्त्वक्कोशगोचराम्
De su garganta creó a la doncella de oscuro color, Kālī; y el niño Dāraka también fue abatido. Luego engendró a Kauśikī, surgida de la envoltura de la piel de Gaurī (cumpliéndose así el designio divino).
Verse 29
शुंभस्सह निशुंभेन प्रापितो मरणं रणे । श्रुतं च महदाख्यानं स्कान्दे स्कन्दसमाश्रयम्
Śumbha, junto con Niśumbha, halló la muerte en la batalla. Y se ha escuchado un gran relato sagrado—consignado en el Skanda-purāṇa y apoyado en la autoridad de Skanda (Kārttikeya).
Verse 30
वधार्थे तारकाख्यस्य दैत्येन्द्रस्येन्द्रविद्विषः । ब्रह्मणाभ्यर्थितो देवो मन्दरान्तःपुरं गतः
Con el fin de dar muerte a Tāraka—señor de los daitya y enemigo de Indra—el Deva, suplicado por Brahmā, se dirigió al palacio interior de Mandara.
Verse 31
विहृत्य सुचिरं देव्या विहारा ऽतिप्रसङ्गतः । रसां रसातलं नीतामिव कृत्वाभिधां ततः
Tras divertirse largo tiempo con la Diosa, quedó excesivamente absorto en aquel deleite; y luego hizo que ella—llamada Rasā—pareciera como si hubiera sido llevada a Rasātala, el mundo subterráneo.
Verse 32
देवीं च वंचयंस्तस्यां स्ववीर्यमतिदुर्वहम् । अविसृज्य विसृज्याग्नौ हविः पूतमिवामृतम्
Engañando a la Diosa en aquel asunto, no derramó en ella su virilidad de potencia insoportable; antes bien, la descargó en el fuego, como una oblación consagrada, purificada, cual si fuera néctar.
Verse 33
गंगादिष्वपि निक्षिप्य वह्निद्वारा तदंशतः । तत्समाहृत्य शनकैस्तोकंस्तोकमितस्ततः
Arrojando porciones de ello al Gaṅgā y a otras aguas sagradas, y ofreciéndolo también por mediación del fuego, luego lo reunieron de nuevo—lentamente, poco a poco, de aquí y de allá.
Verse 34
स्वाहया कृत्तिकारूपात्स्वभर्त्रा रममाणया । सुवर्णीभूतया न्यस्तं मेरौ शरवणे क्वचित्
En cierta ocasión, Svāhā—habiendo asumido la forma de las Kṛttikās y jugueteando con su propio esposo—resplandeció como oro; y en un momento dado depositó (esa semilla/embrión) en el Meru, en un lecho de juncos.
Verse 35
संदीपयित्वा कालेन तस्य भासा दिशो दश । रञ्जयित्वा गिरीन्सर्वान्कांचनीकृत्य मेरुणा
Con el tiempo, su resplandor se encendió e iluminó las diez direcciones; colmó de esplendor todas las montañas, y aun el Meru pareció como si se hubiera vuelto de oro.
Verse 36
ततश्चिरेण कालेन संजाते तत्र तेजसि । कुमारे सुकुमारांगे कुमाराणां निदर्शने
Luego, tras largo tiempo, cuando aquella divina irradiación se manifestó por completo, apareció un Niño divino, juvenil, de miembros tiernos y sumamente delicados, como modelo y signo visible entre todos los jóvenes celestiales.
Verse 37
तच्छैशवं स्वरूपं च तस्य दृष्ट्वा मनोहरम् । सह देवसुरैर्लोकैर्विस्मिते च विमोहिते
Al contemplar su encantadora forma infantil, los mundos—junto con los dioses y los asuras—quedaron asombrados y totalmente desconcertados.
Verse 38
देवो ऽपि स्वयमायातः पुत्रदर्शनलालसः । सह देव्यांकमारोप्य ततो ऽस्य स्मेरमाननम्
El Señor mismo acudió allí, anhelante de contemplar a su hijo. Junto con la Diosa, alzó al niño y lo puso en su regazo, y entonces miró su rostro suavemente sonriente.
Verse 39
पीतामृतमिव स्नेहविवशेनान्तरात्मना । देवेष्वपि च पश्यत्सु वीतरागैस्तपस्विभिः
Como si bebiera amṛta, su Ser más íntimo—vencido por el amor devocional—se absorbió en aquella dicha, aun cuando los dioses miraban, junto con ascetas desapasionados, libres de apego.
Verse 40
स्वस्य वक्षःस्थले स्वैरं नर्तयित्वा कुमारकम् । अनुभूय च तत्क्रीडां संभाव्य च परस्परम्
Habiendo hecho danzar juguetonamente al pequeño, libremente sobre su propio pecho, y habiendo saboreado aquel juego, se miraron mutuamente con afecto y estima recíprocos.
Verse 41
स्तन्यमाज्ञापयन्देव्याः पाययित्वामृतोपमम् । तवावतारो जगतां हितायेत्यनुशास्य च
Ordenó a la Diosa que ofreciera la leche de su pecho; y, tras hacerte beber esa leche semejante al amṛta, aconsejó además: «Este descenso tuyo es para el bien de los mundos».
Verse 42
स्वयन्देवश्च देवी च न तृप्तिमुपजग्मतुः । ततः शक्रेण संधाय बिभ्यता तारकासुरात्
Sin embargo, el Señor auto-nacido y la Diosa no hallaron satisfacción. Entonces Indra (Śakra), temeroso del asura Tāraka, concertó una alianza y selló un pacto.
Verse 43
कारयित्वाभिषेकं च सेनापत्ये दिवौकसाम् । पुत्रमन्तरतः कृत्वा देवेन त्रिपुरद्विषा
Tras hacer celebrar la consagración (abhiṣeka) para el mando supremo de los celestiales, el Señor—Śiva, enemigo de Tripura—colocó a su hijo en medio de ellos, al frente del ejército divino.
Verse 44
स्वयमंतर्हितेनैव स्कन्दमिन्द्रादिरक्षितम् । तच्छक्त्या क्रौञ्चभेदिन्या युधि कालाग्निकल्पया
Al volverse invisible por sí mismo, Skanda fue protegido por Indra y los demás dioses; y en aquella batalla, por ese mismo poder—que hiende a Krauñca y es como el fuego del Tiempo al fin de la era—prevaleció.
Verse 45
छेदितं तारकस्यापि शिरश्शक्रभिया सह । स्तुतिं चक्रुर्विशेषेण हरिधातृमुखाः सुराः
Cuando la cabeza de Tāraka fue cercenada, también quedó cortado el temor de Indra; entonces los dioses—encabezados por Hari (Viṣṇu) y Dhātṛ (Brahmā)—ofrecieron una alabanza excelsa de modo especial.
Verse 46
तथा रक्षोधिपः साक्षाद्रावणो बलगर्वितः । उद्धरन्स्वभुजैर्दीर्घैः कैलासं गिरिमात्मनः
Asimismo, Rāvaṇa en persona —señor de los rākṣasas, embriagado por el orgullo de su fuerza— comenzó a alzar el monte Kailāsa, su propia montaña, levantándola con sus largos brazos.
Verse 47
तदागो ऽसहमानस्य देवदेवस्य शूलिनः । पदांगुष्ठपरिस्पन्दान्ममज्ज मृदितो भुवि
Entonces, incapaz de soportar aquella ofensa, el Dios de los dioses—Śiva, el Portador del Tridente—hizo apenas un leve movimiento con el dedo gordo de Su pie, y el culpable fue aplastado y se hundió en la tierra.
Verse 48
बटोः केनचिदर्थेन स्वाश्रितस्य गतायुषः । त्वरयागत्य देवेन पादांतं गमितोन्तकः
Por cierta causa relativa al joven asceta—que se había refugiado en Él y cuyo plazo de vida se había agotado—la Muerte acudió presurosa; mas el Señor la hizo caer a Sus pies, dejándola sin poder.
Verse 49
स्ववाहनमविज्ञाय वृषेन्द्रं वडवानलः । सगलग्रहमानीतस्ततो ऽस्त्येकोदकं जगत्
Sin reconocer al rey de los toros, Vṛṣendra, como su propia montura, el Fuego de la Yegua (Vaḍavānala) apresó y absorbió toda la esfera del mundo; por ello el cosmos quedó como una sola extensión de agua.
Verse 50
अलोकविदितैस्तैस्तैर्वृत्तैरानन्दसुन्दरैः । अंगहारस्वसेनेदमसकृच्चालितं जगत्
Por aquellos múltiples movimientos exquisitos—desconocidos para los mundos ordinarios y, sin embargo, hermosos de dicha—este universo fue puesto una y otra vez en movimiento por la propia hueste del Señor, los aṅgahāras de Su danza cósmica.
Verse 51
शान्त एव सदा सर्वमनुगृह्णाति चेच्छिवः । सर्वाणि पूरयेदेव कथं शक्तेन मोचयेत्
Si Śiva, siempre sereno, concede incesantemente Su gracia a todos y en verdad colma todas las cosas, ¿cómo podría ser restringido por poder alguno, o cómo podría otro pretender otorgar la liberación?
Verse 52
अनादिकर्म वैचित्र्यमपि नात्र नियामकम् । कारणं खलु कर्मापि भवेदीश्वरकारितम्
Ni siquiera la diversidad del karma sin comienzo es, por sí misma, el regulador último aquí. Pues el karma también llega a ser causa sólo en la medida en que es puesto en marcha y gobernado por el Señor (Īśvara).
Verse 53
किमत्र बहुनोक्तेन नास्तिक्यं हेतुकारकम् । यथा ह्याशु निवर्तेत तथा कथय मारुत
¿Para qué decir tanto aquí? El escepticismo nacido de la mera disputa es, en sí mismo, la causa del extravío. Dime, oh Māruta, cómo puede cesar con prontitud.
In the sampled opening, the chapter is framed less as a discrete mythic episode and more as a philosophical inquiry prompted by the sages’ confusion over Śiva–Śivā’s extraordinary deeds and their implications.
They function as theological markers of hierarchy: cosmic rulers like Brahmā operate through Śiva’s capacity to restrain and to bestow favor, whereas Śiva himself is not subject to any higher agent’s nigraha/anugraha.
The chapter foregrounds the niṣphala (actionless/transcendent) Śiva alongside a sakala/mūrta (manifest, embodied) principle, insisting that manifestation is upheld by Śiva without negating his intrinsic svātantrya.