
El Adhyāya 8 se presenta como un diálogo enmarcado que Brahmā relata: por impulso de Śiva, Nārada—śivajñānī y conocedor de la līlā de Śiva—llega a la morada de Himālaya. Himālaya lo recibe con honores rituales y coloca a su hija Pārvatī a los pies del sabio, señal de reverencia y de petición de un dictamen autorizado. Luego le ruega una evaluación al modo “jātaka”: examinar sus cualidades y defectos (guṇa–doṣa) y, sobre todo, revelar quién será su futuro esposo y cuál será su fortuna, mostrando el matrimonio como institución providencial y conforme al dharma, no meramente social. Nārada observa sus signos corporales (lakṣaṇa), con atención especial a la mano, y ofrece un pronóstico auspicioso: Pārvatī es descrita como excepcional, comparable a la luna creciente, “ādya kalā” y “sarvalakṣaṇaśālinī”, fuente de gozo y fama para sus padres y de dicha para su esposo. Así, el capítulo actúa como bisagra narrativa: confirma públicamente la grandeza de Pārvatī y establece la expectativa de su unión destinada, armonizando el anhelo familiar con el designio cósmico de Śiva.
Verse 1
ब्रह्मोवाच । एकदा तु शिवज्ञानी शिवलीलाविदांवरः । हिमाचलगृहं प्रीत्यागमस्त्वं शिवप्रेरितः
Dijo Brahmā: Una vez, un conocedor de Śiva—el más eminente entre quienes comprenden la līlā de Śiva—fue con gozo a la casa de Himācala, impulsado por el propio Śiva.
Verse 2
दृष्ट्वा मुने गिरीशस्त्वां नत्वानर्च स नारद । आहूय च स्वतनयां त्वदङ्घ्र्योस्तामपातयत्
Oh sabio, al verte, Girīśa (el Señor Śiva) se inclinó ante ti y te honró debidamente, oh Nārada. Luego, llamando a su propia hija, la hizo postrarse a tus pies.
Verse 3
पुनर्नत्वा मुनीश त्वामुवाच हिमभूधरः । साञ्जलिः स्वविधिं मत्वा बहुसन्नतमस्तकः
Habiéndose inclinado de nuevo ante ti, oh señor de los sabios, habló Himabhūdhara (el Señor del Himalaya). Con las manos juntas en reverencia, conociendo el debido decoro y con la cabeza inclinada repetidas veces en humildad, se dirigió a ti.
Verse 4
हिमालय उवाच । हे मुने नारद ज्ञानिन्ब्रह्मपुत्रवर प्रभो । सर्वज्ञस्त्वं सकरुणः परोपकरणे रतः
Dijo Himālaya: «Oh sabio Nārada, conocedor de la verdad, ilustre señor, el mejor entre los hijos de Brahmā: eres omnisciente y compasivo, siempre dedicado al bien de los demás».
Verse 5
मत्सुताजातकं ब्रूहि गुणदोषसमुद्भवम् । कस्य प्रिया भाग्यवती भविष्यति सुता मम
Dime el horóscopo y el destino de mi hija: qué virtudes y qué faltas surgirán en ella. ¿De quién será amada, y en quién se convertirá mi hija, la más afortunada?
Verse 6
ब्रह्मोवाच । इत्युक्तो मुनिवर्य त्वं गिरीशेन हिमाद्रिणा । विलोक्य कालिकाहस्तं सर्वांगं च विशेषतः
Dijo Brahmā: «Oh el mejor de los sabios, así interpelado por Girīśa (el Señor Śiva) en Himādri, miraste con detenimiento—en especial—la mano de Kālikā y también todo su cuerpo».
Verse 7
अवोचस्त्वं गिरिं तात कौतुकी वाग्विशारद्ः । ज्ञानी विदितवृत्तान्तो नारदः प्रीतमानसः
Entonces tú, oh querido padre, hablaste a la Montaña (Himālaya). Nārada—curioso, elocuente, sabio, conocedor de todo lo acontecido y con el corazón complacido—se dirigió a él.
Verse 8
इति श्रीशिवमहा पुराणे द्वितीयायां रुद्रसंहितायां तृतीये पार्वतीखंडे नारदहिमालयसंवादवर्णनं नामाष्टमोऽध्यायः
Así concluye el Capítulo Octavo, llamado «Descripción del diálogo entre Nārada y Himālaya», en la tercera sección, el Pārvatī-khaṇḍa, del segundo libro, la Rudra-saṃhitā, del sagrado Śiva Mahāpurāṇa.
Verse 9
स्वपतेस्सुखदात्यन्तं पित्रोः कीर्तिविवर्द्धिनी । महासाध्वी च सर्वासु महानन्दकरी सदा
Ella otorga a su esposo una dicha abundante y acrecienta siempre la fama de sus padres. Entre todas las mujeres, es en verdad una gran y casta virtuosa, y continuamente es causa de inmensa alegría.
Verse 10
सुलक्षणानि सर्वाणि त्वत्सुतायाः करे गिरे । एका विलक्षणा रेखा तत्फलं शृणु तत्त्वतः
Oh rey de las montañas, en la mano de tu hija están presentes todas las señales auspiciosas. Pero hay una línea extraordinaria: escucha de mí su verdadero sentido y el fruto que anuncia.
Verse 11
योगी नग्नोऽगुणोऽकामी मातृतातविवर्जितः । अमानोऽशिववेषश्च पतिरस्याः किलेदृशः
«Es un yogui—desnudo, más allá de las guṇas, libre de deseo y sin madre ni padre. No busca honra y viste un aspecto que parece infausto. ¿Acaso alguien así ha de ser verdaderamente su esposo?»
Verse 12
ब्रह्मोवाच । इत्याकर्ण्य वचस्ते हि सत्यं मत्त्वा च दम्पती । मेना हिमाचलश्चापि दुःखितौ तौ बभूवतुः
Brahmā dijo: «Al oír aquellas palabras y tomarlas por verdaderas, la pareja—Menā y también Himācala—quedó sumida en la tristeza.»
Verse 13
शिवाकर्ण्यवचस्ते हि तादृशं जगदम्बिका । लक्षणैस्तं शिवं मत्त्वा जहर्षाति मुने हृदि
Al oír aquellas palabras de Śivā, la Madre del universo quedó así; y, reconociendo por las señales que Él era en verdad Śiva, se regocijó en su corazón, oh sabio.
Verse 14
न मृषा नारदवचस्त्विति संचिन्त्य सा शिवा । स्नेहं शिवपदद्वन्द्वे चकाराति हृदा तदा
Reflexionando: «Las palabras de Nārada no son falsas», aquella bendita Devī, entonces, con todo su corazón, fijó un amoroso y ardiente bhakti en el par de pies de Śiva.
Verse 15
उवाच दुःखितः शैलस्त्वान्तदा हृदि नारद । कमुपायं मुने कुर्यामतिदुःखमभूदिति
Entonces la Montaña (Himālaya), hondamente afligida en su corazón, te habló, oh Nārada: «¿Qué medio he de adoptar, oh sabio? Pues una pena abrumadora ha caído sobre mí».
Verse 16
तच्छुत्वा त्वं मुने प्रात्थ महाकौतुककारकः । हिमाचलं शुभैर्वाक्यैर्हर्षयन्वाग्विशारदः
Al oír eso, oh sabio, hablaste palabras que despertaban gran asombro; y, diestro en el habla, alegraste a Himācala (el Himalaya) con expresiones auspiciosas.
Verse 17
नारद उवाच । स्नेहाच्छृणु गिरे वाक्यं मम सत्यं मृषा न हि । कररेखा ब्रह्मलिपिर्न मृषा भवति धुवम्
Nārada dijo: «Oh Montaña (Himalaya), escucha con afecto mis palabras: lo que digo es verdad, no mentira. Las líneas de la mano, la escritura divina de Brahmā (el destino), no se vuelven falsas—sin duda»
Verse 18
तादृशोऽस्याः पतिः शैल भविष्यति न संशयः । तत्रोपायं शृणु प्रीत्या यं कृत्वा लप्स्यसे सुखम्
Oh Montaña (Himalaya), no hay duda de que un esposo de tal índole será ciertamente el suyo. Ahora escucha con agrado el medio para ello: al realizarlo, alcanzarás dicha.
Verse 19
तादृशोऽस्ति वरः शम्भुलीलारूपधरः प्रभुः । कुलक्षणानि सर्वाणि तत्र तुल्यानि सद्गुणैः
Existe en verdad tal don: el Señor Supremo, Śambhu, que asume formas para su divina līlā. En Él se hallan todas las señales de noble linaje, igualadas y colmadas por sus virtudes verdaderas.
Verse 20
प्रभौ दोषो न दुःखाय दुःखदोऽत्यप्रभौ हि सः । रविपावकगंगानां तत्र ज्ञेया निदर्शना
Un defecto hallado en quien es verdaderamente poderoso no trae sufrimiento; pero ese mismo defecto, en quien no es poderoso, se vuelve dador de dolor. En esto deben entenderse como ejemplos el Sol, el Fuego y el río Gaṅgā.
Verse 21
तस्माच्छिवाय कन्या स्वां शिवां देहि विवेकतः । शिवस्सर्वेश्वरस्सेव्योऽविकारी प्रभुरव्ययः
Por ello, con discernimiento claro, entrega a tu hija auspiciosa en matrimonio a Śiva. Śiva es el Señor de todo; sólo Él debe ser adorado—inalterable, el Supremo Soberano e imperecedero.
Verse 22
शीघ्रप्रसादः स शिवस्तां ग्रहीष्यत्यसंशयम् । तपःसाध्यो विशेषेण यदि कुर्याच्छिवा तपः
Ese Śiva, que se complace con prontitud, la aceptará sin duda—sobre todo porque a Él se le alcanza mediante tapas; si Śivā (Pārvatī) emprende austeridades.
Verse 23
सर्वथा सुसमर्थो हि स शिवस्सकलेश्वरः । कुलिपेरपि विध्वंसी ब्रह्माधीनस्त्वकप्रदः
En verdad, Śiva es plenamente capaz en todo sentido—el Señor de toda existencia encarnada. Es el destructor incluso de Kulipera, y sin embargo permanece bajo la ordenanza de Brahmā como dador del fruto de las acciones.
Verse 24
ब्रह्मोवाच । इत्युक्त्वा त्वं पुनस्तात कौतुकी ब्रह्मविन्मुने । शैलराजमवोचो हि हर्षयन्वचनैश्शुभैः
Brahmā dijo: Habiendo hablado así, oh querido—oh sabio conocedor de Brahman—tú, lleno de viva curiosidad, volviste a dirigirte al Señor de las Montañas (Himālaya), alegrándolo con palabras auspiciosas.
Verse 25
भाविनी दयिता शम्भोस्सानुकूला सदा हरे । महासाध्वी सुव्रता च पित्रोस्सुखविवर्द्धिनी
Ella es Bhāvinī—siempre tornándose auspiciosa; la amada de Śambhu; siempre benigna y favorable para Hari. Es una gran mujer casta y santa, firme en nobles votos, y acrecienta la dicha de sus padres.
Verse 26
शम्भोश्चित्तं वशे चैषा करिष्यति तपस्विनी । स चाप्येनामृते योषां न ह्यन्यामुद्वहिष्यति
Esta doncella asceta someterá sin duda la mente de Śambhu mediante su tapas; y Śiva también—fuera de ella—no tomará a ninguna otra mujer por esposa.
Verse 27
एतयोस्सदृशं प्रेम न कस्याप्येव तादृशम् । भूतं वा भविता वापि नाधुना च प्रवर्तते
Un amor como el de ambos no se halla en nadie—no existió en el pasado, no surgirá en el porvenir, ni se ve siquiera ahora. De esa devoción sin par y de esa gracia mutua se revela la unión de Pati (Śiva) y Śakti (Pārvatī) como el modelo supremo de la sagrada bhakti.
Verse 28
अनयोस्सुरकार्य्याणि कर्तव्यानि मृतानि च । यानि यानि नगश्रेष्ठ जीवितानि पुनः पुनः
Oh el mejor de los montes, por el poder de estos dos se cumplirán las obras de los dioses que habían fracasado; y cualesquiera seres que hubiesen muerto serán devueltos a la vida una y otra vez.
Verse 29
अनया कन्यया तेऽद्रे अर्धनारीश्वरो हरः । भविष्यति तथा हर्षदिनयोर्मिलितम्पुनः
Oh monte Himālaya, por medio de esta doncella, Hara (Śiva) llegará a ser Ardhanārīśvara. Así, en días de gozo, ambos volverán a unirse una vez más.
Verse 30
शरीरार्धं हरस्यैषा हरिष्यति सुता तव । तपः प्रभावात्संतोष्य महेशं सकलेश्वरम्
Esta hija tuya tomará la mitad del cuerpo de Hara (Śiva). Por el poder de sus austeridades (tapas), complacerá a Mahēśa, Señor de todo cuanto existe.
Verse 31
स्वर्णगौरी सुवर्णाभा तपसा तोष्य तं हरम् । विद्युद्गौरतमा चेयं तव पुत्री भविष्यति
Gaurī Dorada, resplandeciente como oro puro, complacerá al Señor Hara mediante la austeridad; y ésta—la más clara, como el relámpago—llegará a ser tu hija.
Verse 32
गौरीति नाम्ना कन्या तु ख्यातिमेषा गमिष्यति । सर्वदेवगणैः पूज्या हरिब्रह्मादिभिस्तथा
Esta doncella alcanzará fama con el nombre de “Gaurī”. Será venerada por todas las huestes de los dioses: por Hari (Viṣṇu), por Brahmā y también por las demás deidades.
Verse 33
नान्यस्मै त्वमिमां दातुमिहार्हसि नगोत्तम । इदं चोपांशु देवानां न प्रकाश्यं कदाचन
Oh, el mejor de los montes, no eres digno de entregar a ésta a nadie más. Y esto es un secreto de los dioses: debe comunicarse en confidencia y jamás revelarse abiertamente en ningún momento.
Verse 34
ब्रह्मोवाच । इति तस्य वचः श्रुत्वा देवर्षे तव नारद । उवाच हिमवान्वाक्यं मुने त्वाम्वाग्विशारदः
Dijo Brahmā: «Oh Nārada, vidente divino, tras oír sus palabras, Himavān—diestro en el habla—se dirigió a ti, oh sabio, con una respuesta adecuada».
Verse 35
हिमालय उवाचा । हे मुने नारद प्राज्ञ विज्ञप्तिं कांचिदेव हि । करोमि तां शृणु प्रीत्या तस्त्वं प्रमुदमावह
Dijo Himālaya: «Oh sabio Nārada, oh prudente, en verdad tengo una petición que presentar. Escúchala con benevolencia; y después, tráeme alegría (con tu consejo y guía).»
Verse 36
श्रूयते त्यक्तसंगस्स महादेवो यतात्मवान् । तपश्चरति सन्नित्यं देवानामप्यगोचरः
Se oye que Mahādeva —dueño de sí y libre de todo apego— practica austeridad sin cesar; permanece más allá del alcance incluso de los dioses.
Verse 37
स कथं ध्यान मार्गस्थः परब्रह्मार्पितं मनः । भ्रंशयिष्यति देवर्षे तत्र मे संशयो महान्
Oh sabio divino, ¿cómo podría quien está firme en la senda de la meditación hacer que la mente ofrecida al Brahman Supremo (Śiva) se desvíe? En esto, mi duda es muy grande.
Verse 38
अक्षरं परमं ब्रह्म प्रदीपकलिकोपमम् । सदाशिवाख्यं स्वं रूपं निर्विकारमजापरम्
Él es el Imperecedero, el Brahman Supremo—como la llama serena de una lámpara. Esa es Su propia forma esencial, llamada Sadāśiva: inmutable, no nacido e insuperable.
Verse 39
निर्गुणं सगुणं तच्च निर्विशेषं निरीहकम् । अतः पश्यति सर्वत्र न तु बाह्यं निरीक्षते
Esa Realidad (Śiva) es a la vez sin atributos y con atributos; es no diferenciada e inactiva. Por ello, el verdadero conocedor lo contempla en todas partes y no lo busca afuera como algo externo.
Verse 40
इति स श्रूयते नित्यं किंनराणां मुखान्मुने । इहागतानां सुप्रीत्या किन्तन्मिथ्या वचो धुवम्
«Oh sabio, esto se oye siempre de labios de los Kiṃnaras. Pero para quienes han venido aquí con sincera buena voluntad, ¿cómo podría ser falsa esa afirmación? En verdad, la palabra es ciertamente verdadera.»
Verse 41
विशेषतः श्रूयते स साक्षान्नाम्ना तथा हरः । समयं कृतवान्पूर्व्वं तन्मया गदितं शृणु
De modo especial se le oye nombrar así: en verdad, el propio Señor Hara es conocido por ese nombre. Antaño estableció un pacto sagrado; escucha ahora, pues voy a relatarlo.
Verse 42
न त्वामृतेऽन्यां वरये दाक्षायणि प्रिये सती । भार्यार्थं न ग्रहीष्यामि सत्यमेतद्ब्रवीमि ते
Oh amada Satī, querida hija de Dakṣa: fuera de ti no escogeré a ninguna otra. No aceptaré a nadie más como esposa. Esto te lo declaro como verdad.
Verse 43
इति सत्यासमं तेन पुरैव समयः कृतः । तस्यां मृतायां स कथं स्वयमन्यां ग्रहीष्यति
Así, desde antiguo, él había hecho un voto solemne, tan verdadero como la propia Satī. Si ella ha muerto, ¿cómo podría él, por su propia voluntad, tomar a otra mujer en matrimonio?
Verse 44
ब्रह्मोवाच । इत्युक्त्वा स गिरिस्तूष्णीमास तस्य पुरस्तव । तदाकर्ण्याथ देवर्षे त्वं प्रावोचस्सुतत्त्वतः
Brahmā dijo: Dicho esto, el señor de las montañas guardó silencio ante ti. Al oírlo, oh sabio divino, respondiste entonces conforme a la verdad suprema.
Verse 45
नारद उवाच । न वै कार्या त्वया चिंता गिरिराज महामते । एषा तव सुता काली दक्षजा ह्यभवत्पुरा
Dijo Nārada: «Oh Himālaya, rey de las montañas, de gran entendimiento, no abrigues preocupación. Esta hija tuya, Kāli, en otro tiempo nació como la hija de Dakṣa (Satī)».
Verse 46
सतीनामाभवत्तस्यास्सर्वमंगलदं सदा । सती सा वै दक्षकन्या भूत्वा रुद्रप्रियाभवत
Su nombre llegó a ser “Satī”, siempre otorgadora de toda auspiciosidad. En verdad, esa Satī —nacida como hija de Dakṣa— se volvió la amada de Rudra.
Verse 47
पितुर्यज्ञे तथा प्राप्यानादरं शंकरस्य च । तं दृष्ट्वा कोपमाधायात्याक्षीद्देहं च सा सती
Al llegar al sacrificio de su padre y ver la deshonra hecha a Śaṅkara, Satī, encendida en justa ira, abandonó ese mismo cuerpo.
Verse 48
पुनस्सैव समुत्पन्ना तव गेहेऽम्बिका शिवा । पार्वती हरपत्नीयं भविष्यति न संशयः
Esa misma Ambikā —Śivā en persona— ha nacido de nuevo en tu casa. Ella será Pārvatī, la consorte destinada de Hara (el Señor Śiva); no hay duda.
Verse 49
एतत्सर्वं विस्तरात्त्वं प्रोक्तवान्भूभृते मुने । पूर्वरूपं चरित्रं च पार्वत्याः प्रीतिवर्धनम्
Oh sabio, has narrado todo esto con gran detalle al rey: tanto la manifestación anterior como la sagrada historia de Pārvatī, que acrecienta su gozo y la devoción.
Verse 50
तं सर्वं पूर्ववृत्तान्यं काल्या मुनिमुखाद्गिरिः । श्रुत्वा सपुत्रदारः स तदा निःसंशयोऽभवत्
Al oír de la boca del sabio, por medio de Kālī, todo el relato de los sucesos pasados, el señor de la montaña—junto con sus hijos y su esposa—quedó entonces libre de toda duda.
Verse 51
ततः काली कथां श्रुत्वा नारदस्य मुखात्तदा । लज्जयाधोमुखी भूत्वा स्मितविस्तारितानना
Entonces Kālī, al oír aquel relato de labios de Nārada, bajó el rostro por pudor; y con una suave sonrisa, su semblante se iluminó y se abrió.
Verse 52
करेण तां तु संस्पृश्य श्रुत्वा तच्चरितं गिरिः । मूर्ध्नि शश्वत्तथाघ्राय स्वास नान्ते न्यवेशयत्
Luego Giri (Himālaya), tras tocarla suavemente con la mano y oír el relato de su conducta, aspiró una y otra vez su cabeza con afecto y la sentó al extremo de su propio asiento.
Verse 53
ततस्त्वं तां पुनर्दृष्ट्वाऽवोचस्तत्र स्थितां मुने । हर्षयन् गिरिराजं च मेनकान्तनयैः सह
Entonces, oh sabio, al verla de nuevo allí de pie, le hablaste—alegrando también a Girirāja (Himālaya), junto con las hijas de Menakā.
Verse 54
सिंहासनन्तु किन्त्वस्याश्शैलराज भवेदतः । शम्भोरूरौ सदैतस्या आसनं तु भविष्यति
Oh Rey de las Montañas, aunque ella posea un trono de león, su verdadero asiento será sobre el muslo de Śambhu; allí, eternamente, estará su lugar de reposo.
Verse 55
हरोरूर्वासनम्प्राप्य तनया तव सन्ततम् । न यत्र कस्याचिदृष्टिर्मानसं वा गमिष्यति
Al alcanzar un asiento sobre el muslo de Hara, tu hija permanecerá allí sin cesar: un lugar al que no llega la mirada de nadie, ni siquiera la mente de otro ser.
Verse 56
ब्रह्मोवाच । इति वचनमुदारं नारद त्वं गिरीशं त्रिदिवमगम उक्त्वा तत्क्षणादेवप्रीत्या । गिरिपतिरपि चित्ते चारुसंमोदयुक्तस्स्वगृहमगमदेवं सर्वसंपत्समृद्धम्
Dijo Brahmā: «Oh Nārada, tras pronunciar estas nobles palabras, al instante—colmado de gozo—fuiste a Girīśa en el reino celestial. Y Giripati también, con el corazón henchido de una dulce alegría, regresó a su propia morada divina, rebosante de toda prosperidad».
Nārada’s divinely prompted visit to Himālaya, followed by Himālaya’s request for his daughter’s jātaka-style assessment and Nārada’s declaration of her extraordinary auspicious signs and destined fortune.
It ritualizes recognition of Śakti’s destined role: the body’s auspicious marks function as a readable index of cosmic intention, aligning social rites (marriage inquiry) with metaphysical teleology (Śiva–Śakti reunion).
She is characterized as “sarvalakṣaṇaśālinī” (marked by all auspicious signs), likened to the moon’s growth, described as an “ādya kalā,” and praised as a source of joy, fame, and welfare for family and spouse.