गर्हयन् पाण्डवं ज्येष्ठं नि:श्वस्पेदमथाब्रवीत् । राजन्! जब कौरव-नरेशकी जाँघें टूट गयीं तब वह धरतीपर गिरकर धूलमें सन गया। फिर बिखरे हुए बालोंको समेटता हुआ वहाँ दसों दिशाओंकी ओर देखने लगा। बड़े प्रयत्नसे अपने बालोंको बाँधकर सर्पके समान फुफकारते हुए उसने रोष और आँसुओंसे भरे हुए नेत्रोंद्वारा मेरी ओर देखा। इसके बाद दोनों भुजाओंको पृथ्वीपर रगड़कर मदोन्मत्त गजराजके समान अपने बिखरे केशोंको हिलाता
sañjaya uvāca |
garhayan pāṇḍavaṃ jyeṣṭhaṃ niḥśvaspedam athābravīt |
Dijo Sañjaya: Condenando al mayor de los Pāṇḍavas, lanzó hondos suspiros y luego habló. Cuando los muslos del rey Kaurava fueron destrozados y él cayó al polvo, recogió su cabello desgreñado, miró en las diez direcciones y—con esfuerzo—se lo ató, siseando como una serpiente. Con los ojos hinchados de ira y lágrimas me miró; después, frotando ambos brazos contra la tierra como un elefante soberano embriagado, sacudiendo sus mechones sueltos, rechinando los dientes y censurando a Yudhiṣṭhira, el mayor de los Pāṇḍavas, tomó aliento y habló así—
संजय उवाच
The verse highlights how unchecked rage and humiliation after defeat distort judgment, turning grief into blame. It implicitly contrasts dharma-guided restraint with the corrosive ethics of resentment in war’s aftermath.
Sañjaya describes a defeated Kaurava leader (implied Duryodhana) lying in dust after his thighs are broken, composing himself with difficulty, hissing in fury, and preparing to speak while condemning Yudhiṣṭhira.