देवानृषिगणांश्वैव नृपांश्व जगतीश्वरान् । सांख्यं योगं च परमं हव्यं कव्यं तथैव च
bhīṣma uvāca | devān ṛṣigaṇāṁś caiva nṛpāṁś ca jagatīśvarān | sāṅkhyaṁ yogaṁ ca paramaṁ havyaṁ kavyaṁ tathaiva ca ||
Bhishma dijo: Debe uno recitar y recordar a los dioses, a las huestes de los rishis y a los reyes que gobiernan la tierra. Debe también recitar el Sāṅkhya y el Yoga en su sentido supremo, y las ofrendas sagradas destinadas a los dioses (havya) y a los antepasados (kavya). Tal recuerdo y alabanza es sumamente auspicioso y purificador para todos los seres; al repetirlo una y otra vez, se disipan las dolencias y se obtiene el mejor vigor para las propias acciones. Por ello, oh Bharata, cada día, por la mañana y al atardecer, con la mente purificada, debe el hombre realizar recitación devocional y pronunciar asimismo los nombres de esos dioses, rishis y reyes.
भीष्म उवाच
Bhishma teaches that regular remembrance/recitation of revered beings and sacred principles—gods, sages, righteous rulers, and the highest Sāṅkhya and Yoga, along with havya and kavya—purifies the mind, brings auspiciousness, supports one’s actions, and helps remove afflictions when practiced consistently, especially at dawn and dusk.
In the Anuśāsana Parva’s instruction-setting, Bhishma continues advising Yudhiṣṭhira (addressed as ‘Bharata’) on dharmic conduct. Here he recommends a disciplined daily regimen of devotional recitation and remembrance, linking ethical-spiritual well-being with regular practice.