Adhyāya 290: Sāṃkhya-vidhi, Deha-doṣa, Guṇa-vicāra, and Mokṣa-gati
Bhīṣma–Yudhiṣṭhira Dialogue
इसके उत्तरमें यह कहा जा सकता है कि मरकर गये हुए प्राणी पूर्वजन्ममें किये हुए कर्मोको सदैव याद नहीं रख सकते। किंतु जब किसी पूर्वकृत कर्मका फल प्राप्त होता है तब वे ही लोग सदा (मन
lokayātrāśrayaś caiva śabdo vedāśrayaḥ kṛtaḥ | śāntyarthaṃ manasas tāta naitad vṛddhānuśāsanam, tāta ||
Dijo Parāśara: «A esto puede responderse que los seres que han muerto no pueden recordar siempre las acciones realizadas en una vida anterior. Pero cuando llega el fruto de algún acto pasado, ellos mismos evocan las cuatro clases de acción—por la mente, por la palabra, por la mirada y por el obrar—y dicen: “Debí de haber hecho algo así en un nacimiento previo, pues de este modo se me presenta el resultado”. Algunos incrédulos afirman además que la autoridad de las palabras védicas se acepta sólo para sostener la vida mundana y aquietar la mente; pero, hijo mío, esa no es la enseñanza de los sabios antiguos.»
पराशर उवाच
Parāśara rejects the view that Vedic injunctions are merely pragmatic tools for livelihood or psychological comfort. He affirms that the Veda is upheld by the wise as genuine authority, consistent with moral causality: actions have real consequences, not merely consolatory narratives.
In the Śānti Parva’s didactic setting, Parāśara addresses a listener (“tāta”) and counters nāstika-style skepticism. He insists that the elders’ tradition does not reduce Vedic teaching to social utility or mental pacification, but treats it as a serious guide to dharma and karmic order.