प्रभो! आप ही जिनके परम आश्रय हैं
tvāṃ tu jānāmy ahaṃ devaṃ purāṇam ṛṣisattamam | nareṇa sahita deva badaryā sucirōṣitam ||
Bhīṣma dijo: «¡Oh Señor! A aquellos para quienes eres el refugio supremo, a esos Pāṇḍava debes protegerlos siempre. Yo le dije al torpe Duryodhana: “Donde está Śrī Kṛṣṇa, allí está el Dharma; y donde está el Dharma, de ese lado estará la victoria. Por eso, hijo Duryodhana, con la ayuda del Bhagavān Śrī Kṛṣṇa haz la paz con los Pāṇḍava; ha llegado una ocasión excelente para el pacto.” Y aun repitiéndolo una y otra vez, aquel necio de mente mezquina no me escuchó; tras destruir a los héroes de toda la tierra, al fin él mismo fue a parar a las fauces de Kāla. Pero yo te conozco en verdad, oh Deva antiguo, supremo entre los ṛṣi: tú eres el sabio primordial Nārāyaṇa que, junto con Nara, habitó largamente en Badarī (Badarikāśrama).»
भीष्म उवाच
Bhishma affirms that Krishna is not merely a political ally but the ancient divine sage Nārāyaṇa; therefore dharma is inseparable from him. Ethical counsel aligned with dharma leads to welfare, while rejecting it out of pride and delusion leads to destruction.
In Anuśāsana Parva, Bhishma speaks to Yudhiṣṭhira and identifies Krishna as the primeval ṛṣi Nārāyaṇa who lived with Nara at Badarī. This recognition frames Bhishma’s earlier warning to Duryodhana—peace with the Pāṇḍavas under Krishna’s guidance was the best course—yet Duryodhana refused and brought about the ruin of kings and his own end.