अतः: पर प्रवक्ष्यामि लोकानां कर्मसाक्षिण:
ataḥ paraṃ pravakṣyāmi lokānāṃ karmasākṣiṇaḥ
Bhishma dijo: «Por ello, ahora describiré a quienes se alzan como testigos de los actos de los mundos. Aunque invisibles, observan sin cesar las acciones auspiciosas e infaustas de todos los seres, y conocen la verdad del sacrificio (yajña), de la caridad (dāna) y del mérito (sukṛta). Sus nombres son Mṛtyu (la Muerte), Kāla (el Tiempo), los Viśvedevas y los Pitṛs encarnados (los Padres ancestrales). Además de ellos, los sabios ascetas y los grandes videntes perfeccionados (siddha), entregados a la austeridad y a la liberación (mokṣa), contemplan también el mundo entero con mirada benévola. Todos ellos conceden frutos propicios a los hombres que recitan y celebran sus nombres.»
भीष्म उवाच
Actions are not morally private: unseen cosmic principles and divine/ancestral beings (and also realized sages) continually witness beings’ good and bad deeds. Remembering and honoring these witnesses—especially through name-recitation—supports ethical living and yields auspicious results.
In the Anuśāsana Parva, Bhīṣma continues instructing Yudhiṣṭhira on dharma. Here he introduces a set of ‘witnesses of karma’—Mṛtyu, Kāla, the Viśvedevas, and the Pitṛs—and adds that ascetics and perfected seers also watch the world with goodwill, granting benefits to those who praise them.