प्रकृति: सा मम परा न क्वचित् प्रतिहन्यते । न चात्मगतमैश्चूर्यमाश्षर्य प्रतिभाति मे
prakṛtiḥ sā mama parā na kvacit pratihanyate | na cātmagatam aiśvaryaṃ āścarya-pratibhāti me, maharṣayaḥ |
Vāyu dijo: «Esa naturaleza suprema mía no es obstaculizada en parte alguna. Ni el poder soberano que mora en mí se me presenta como algo “maravilloso”, oh grandes rishis. Vuestra presencia es divina, como la de los dioses. Cuanto hay de prodigioso y celeste en el cielo o en la tierra—aun lo que vosotros mismos no habéis visto—yo lo contemplo directamente. La omnisciencia es mi más alta disposición; no se ve frenada en ningún lugar. Y, con todo, lo que se dice y se oye en compañía de los buenos es digno de fe y perdura largo tiempo sobre la tierra como una inscripción en la piedra».
वायुदेव उवाच
Divine capacities (omniscience, lordship) may be natural and unimpeded for a deity, yet ethical authority is still grounded in the trustworthy speech of the virtuous; what the good proclaim is to be relied upon and has lasting force, like an inscription on stone.
Vāyudeva addresses assembled great seers, acknowledging their divine presence and stating his own unobstructed higher nature and innate sovereignty. He then emphasizes that, despite his direct knowledge of wondrous things in heaven and on earth, the testimony heard among righteous people remains especially credible and enduring.