
Chapter 225 — राजधर्माः (The Duties of Kings): Daiva and Pौरुष (Effort), Upāyas of Statecraft, and Daṇḍa (Punitive Authority)
Este capítulo comienza redefiniendo “daiva” (destino) como el residuo de las propias acciones pasadas, destacando así el “pauruṣa” (iniciativa y esfuerzo humano) como instrumento decisivo del éxito en el gobierno. No obstante, lo equilibra con una síntesis realista: los resultados maduran a su tiempo cuando el esfuerzo es sostenido por condiciones favorables, como el cultivo ayudado por la lluvia. Luego expone el repertorio operativo del Nīti-śāstra: los cuatro upāya clásicos (sāma, dāna, bheda, daṇḍa) y su ampliación a siete recursos, incluyendo māyā (engaño estratégico), upekṣā (indiferencia calculada) e indrajāla (ilusión/estratagema). Aconseja emplear bheda entre facciones mutuamente hostiles y ordenar primero los recursos internos y externos (alianzas, ministros, parientes reales, tesoros) antes de enfrentar al enemigo. Dāna es elogiado como instrumento supremo de influencia, mientras que daṇḍa se presenta como el pilar del orden cósmico y social, que exige aplicación precisa y justa. Finalmente, el rey es comparado con fuerzas cósmicas: Sol y Luna en majestad y accesibilidad, Viento mediante redes de inteligencia, y Yama por la contención de faltas, integrando la política con la cosmología del Dharma.
Verse 1
इत्य् आग्नेये महापुराणे राजधर्मो नाम चतुर्विंशत्यधिकद्विशततमो ऽध्यायः अथ पञ्चविंशत्यधिकद्विशततमो ऽध्यायः राजधर्माः पुष्कर उवाच स्वयमेव कर्म दैवाख्यं विद्धि देहान्तरार्जितं तस्मात् पौरुषमेवेह श्रेष्ठमाहुर्मनीषिणः
Así, en el Agni Mahāpurāṇa concluye el capítulo ducentésimo vigésimo cuarto, llamado “Rājadharma”. Ahora comienza el capítulo ducentésimo vigésimo quinto sobre “Los deberes de los reyes”. Puṣkara dijo: Sabe que lo que se llama “destino” (daiva) no es sino la propia acción, acumulada en otro cuerpo (en una vida anterior). Por ello, los sabios declaran que el esfuerzo personal (pauruṣa) es lo śreṣṭha—lo supremo—aquí, en este mundo.
Verse 2
प्रतिकूलं तथा दैवं पौरुषेण विहन्यते सात्त्विकात् कर्मणः पूर्वात् सिद्धिः स्यात्पौरुषं विना
Incluso un destino adverso es vencido por el esfuerzo humano; y el éxito puede surgir, aun sin empeño, a partir de obras sāttvika realizadas anteriormente.
Verse 3
पौरुषं दैवसम्पत्त्या काले फलति भार्गव दैवं पुरुषकारश् च द्वयं पुंसः फलावहं
Oh Bhārgava, el esfuerzo humano da fruto a su debido tiempo cuando está sostenido por el favor divino; y para una persona, ambos—la disposición divina (daiva) y el empeño humano (puruṣakāra)—juntos son portadores de resultados.
Verse 4
कृषेर्वृष्टिसमायोगात् काले स्युः फलसिद्धयः सधर्मं पौरुषं कुर्यान्नालसो न च दैववान्
Así como el éxito en la agricultura surge, a su debido tiempo, de la conjunción del cultivo y la lluvia, así también los resultados se consuman con el tiempo. Por ello, uno debe ejercer el esfuerzo humano conforme al dharma: ni ser perezoso ni limitarse a creer sólo en el destino.
Verse 5
सामादिभिरुपायैस्तु सर्वे सिद्ध्यन्त्युपक्रमाः साम चोपप्रदानञ्च भेददण्डौ तथापरौ
Todas las empresas se consuman con éxito mediante los medios que comienzan con la conciliación: sāma (conciliación), dāna (ofrecimiento de dones), bheda (provocar división) y daṇḍa (castigo o fuerza) son los otros también.
Verse 6
मायोपेक्षेन्द्रजालञ्च उपायाः सप्त ताञ्छृणु द्विविधं कथितं साम तथ्यञ्चातथ्यमेव च
Escucha estos siete recursos: māyā (engaño), upekṣā (indiferencia estratégica) e indrajāla (artificio/ilusión), entre otros. El sāma (conciliación) se declara de dos clases: veraz y no veraz.
Verse 7
तत्राप्यतथ्यं साधूनामाक्रोशायैव जायते महाकुलीना ह्य् ऋजवो धर्मनित्या जितेन्द्रियाः
Aun allí, la palabra no veraz acerca de los virtuosos nace sólo con el propósito de injuriar; pues los de noble linaje son rectos, constantes en el dharma y dueños de sus sentidos.
Verse 8
सामसाध्या अतथ्यैश् च गृह्यन्ते राक्षसा अपि तथा तदुप्रकाराणां कृतानाञ्चैव वर्णनं
Incluso los rākṣasas pueden ser sometidos mediante sāma (conciliación) y también mediante atathya (afirmaciones engañosas o falsas); y asimismo se expone la descripción de los diversos métodos y de los procedimientos realizados con ese fin.
Verse 9
परस्परन्तु ये द्विष्टाः क्रुद्धभीतावमानिताः तेषान्भेदं प्रयुञ्जीत परमं दर्शयेद्भयं
Pero a quienes se odian mutuamente—airados, temerosos o ultrajados—entre ellos debe aplicarse la disensión (bheda, dividir y separar) y mostrarse un temor disuasorio extremo.
Verse 10
आत्मीयान् दर्शयेदाशां येन दोषेण बिभ्यति परास्तेनैव ते भेद्या रक्ष्यो वै ज्ञातिभेदकः
Debe ofrecerse a los propios una perspectiva (de provecho) señalando precisamente la falta que temen; por esa misma debilidad pueden ser divididos entre sí. En verdad, al instigador que provoca divisiones entre parientes se le debe proteger y mantener a salvo.
Verse 11
सामन्तकोषो वाह्यस्तु मन्त्रामात्यात्मजादिकः अन्तःकोषञ्चोपशाम्य कुर्वन् शत्रोश् च तं जयेत्
El «tesoro externo» consiste en los jefes feudatarios (sāmanta) y los recursos aliados, junto con consejeros, ministros, príncipes reales y otros semejantes. Tras apaciguar y asegurar también el «tesoro interno», debe avanzarse contra el enemigo y vencerlo.
Verse 12
उपायश्रेष्ठं दानं स्याद्दानादुभयलोकभाक् न सो ऽस्ति नाम दानेन वशगो यो न जायते
El dar (dāna) es, en verdad, el medio más excelente; mediante el dar se participa de ambos mundos (este y el venidero). No hay, ciertamente, nadie que no se vuelva manejable por medio de los dones.
Verse 13
परस्मादर्शयेद्भयमिति ञ मन्त्रामात्यानुजादिक इति ञ दानवानेव शक्नोति संहतान् भेदितुं परान् त्रयासाध्यं साधयेत्तं दण्डेन च कृतेन च
«Hay que hacer que el enemigo vea el miedo», dice la máxima. «(Emplea) consejo, ministros, aliados o parientes menores y otros semejantes», dice otra. Solo un soberano con recursos y discernimiento puede dividir a adversarios que permanecen unidos. Lo que no se logra por los tres medios (sāma, dāna, bheda) debe alcanzarse mediante el daṇḍa (castigo/fuerza) y mediante la ejecución práctica.
Verse 14
दण्डे सर्वं स्थितं दण्डो नाशयेद्दुष्प्रणीकृतः अदण्ड्यान् दण्डयन्नश्येद्दण्ड्यान्राजाप्यदण्डयन्
Todo el orden descansa en el daṇḍa (el poder punitivo). Si el castigo se administra de modo errado, destruye el reino. Quien castiga a quien no debe ser castigado perece; y aun el rey que no castiga a quien merece castigo también perece.
Verse 15
दैवदैत्योरगनराः सिद्धा भूताः पतत्रिणः उत्क्रमेयुः स्वमर्यादां यदि दण्डान् न पालयेत्
Dioses, demonios, nāgas, humanos, Siddhas, espíritus y aves traspasarían sus propios límites ordenados si el daṇḍa no se mantuviera debidamente.
Verse 16
यस्माददान्तान् दमयत्यदण्ड्यान्दण्डयत्यपि दमनाद्दण्डनाच्चैव तस्माद्दण्ड विदुर्बुधाः
Porque refrena a los indómitos y aun castiga a quienes no deberían ser castigados; y porque a la vez disciplina y reprende, por eso los sabios lo conocen como daṇḍa.
Verse 17
तेजसा दुर् निरीक्ष्यो हि राजा भास्करवत्ततः लोकप्रसादं गच्छेत दर्शनाच्चन्द्रवत्ततः
Por su tejas (majestad), el rey debe ser difícil de mirar, como el Sol; pero al conceder darśana (audiencia), debe ganar el favor del pueblo, como la Luna.
Verse 18
जगद्व्याप्नोति वै चारैर् अतो राजा समीरणः दोषनिग्रहकारित्वाद्राजा वैवस्वतः प्रभुः
Por medio de espías, el rey en verdad lo abarca y vigila todo el reino; por eso se le llama “Samīraṇa” (viento). Y porque refrena y suprime las faltas y delitos, el rey es el señor “Vaivasvata” (semejante a Yama, dispensador de justicia).
Verse 19
यदा दहति दुर्बुद्धिं तदा भवति पावकः यदा दानं द्विजातिभ्यो दद्यात् तस्माद्धनेश्वरः
Cuando uno quema el entendimiento perverso, entonces llega a ser como el Fuego, el Purificador. Cuando da limosna a los dos veces nacidos (dvija), por ese acto se vuelve señor de la riqueza.
Verse 20
धनधाराप्रवर्षित्वाद्देवादौ वरुणः स्मृतः क्षमया धारयंल्लेकान् पार्थिवः पार्थिवो भवेत्
Porque hace llover corrientes de riqueza, ese dios es recordado en primer lugar como Varuṇa. Y el soberano terrenal—que sostiene los mundos mediante la paciencia—llega verdaderamente a ser un «pārthiva», un rey de la tierra.
Verse 21
उत्साहमन्त्रशक्त्याद्यै रक्षेद्यस्माद्धरिस्ततः
Puesto que el practicante es protegido por el ardor, el mantra y el poder (y otros medios), por ello Hari (Viṣṇu) es llamado el Protector.
Daiva is defined as one’s own past action from previous embodiment; therefore present effort is primary, though results mature in time and are strengthened when circumstances/divine favor align.
It begins with the four upāyas—sāma, dāna, bheda, daṇḍa—and extends to seven by adding māyā, upekṣā, and indrajāla, with sāma itself described as truthful or untruthful depending on context.
Daṇḍa sustains order, but misapplied punishment destroys the realm; both punishing the undeserving and failing to punish the deserving are portrayed as ruinous to the king.
The king should be formidable in tejas like the Sun (awe-inspiring authority) yet accessible in audience like the Moon (public goodwill through darśana).